viernes, 28 de septiembre de 2018

Smoothie de nectarina, pera y miel


Pese a estar oficialmente  en otoño, en esta zona sigue haciendo buen tiempo, y aunque amanece fresquito, todavía no apetece una taza de leche caliente para el desayuno, en cambio algo más fresquito como un zumo de frutas recién exprimido, o bien un batido como el que os presento hoy, resulta más ligero y nos da la energía suficiente para afrontar la primera mitad del día.
Esta receta la encontré en un libro de cocina que tengo en casa de smoothies y helados. Si lo queréis preparar tenéis que daros prisa o de lo contrario deberá esperar al próximo año, pues entre sus ingredientes lleva nectarinas, y su temporada toca a su fin.
Para prepararlo necesitáis los siguientes
Ingredientes:
-4 nectarinas
-3 peras
-1 cucharada de miel
Preparación tradicional.
Emplearemos fruta más bien madura porque tiene un sabor más intenso y más aroma. La lavamos bien  la  bajo el grifo para eliminar cualquier impureza o resto de pesticida. Es importante hacer esto a conciencia, pues vamos a utilizar las frutas sin pelar.
Una vez bien limpias, retiramos el hueso de las nectarinas, y a las peras les retiramos el rabito y el corazón, y luego cortamos ambas en trozos.
Seguidamente echamos los trozos de fruta en un recipiente alto, añadimos las dos cucharadas de miel, y con la batidora de cuchillas trituramos muy bien. A continuación servimos en vasos o copas individuales, y listo para consumir.
En los días más  calurosos del  verano lo que hago es guardar la fruta la noche anterior en la nevera, al día siguiente la proceso y preparo el smoothie justo antes de consumirlo, porque así está más fresquito, sienta mejor, y  además recién preparado se aprovechan mejor todos sus nutrientes.
Preparación en thermomix.
-Prácticamente la preparación es idéntica, es decir, que limpiamos y troceamos la fruta del mismo modo, solo que en este caso la echamos en el vaso de la thermomix, añadimos la miel y programamos 1min. / velocidad 8
-Después igual que en el apartado anterior, la servimos en vasos o copas individuales y listo para consumir.
De un tiempo a esta parte, en concreto desde que a mi madre le diagnosticaron demencia, procuro variarle mucho la dieta para aportarle todos los nutrientes necesarios, pero también para que le resulte atractiva al paladar y no se aburra de comer siempre las mismas cosas, porque si una comida no es de su agrado la ingiere con más dificultad, en cambio cuando está comiendo algo que le gusta, hasta le cambia el semblante y centra toda su atención en la ingesta.
A estas alturas, a mi madre, la comida, junto con la caminata diaria  por la aldea en la que vivimos, y los paseos en coche, son de los pocos placeres que la vida le ofrece.
Su caso no es una excepción, de modo que si por desgracia tenéis en casa algún familiar en circunstancias similares, este batido u otros parecidos con fruta de temporada, les van a encantar, los digieren con facilidad, y le aportan muchos nutrientes.  También para niños, que muchas veces son reacios a comer fruta, así camuflada en un batido es muy probable que la acepten.
Si pincháis aquí podéis ver la receta de otro smoothie que tengo en el blog
Bueno, pues por hoy nada más. Dentro de unos días volveré con una nueva receta.
Gracias a tod@s los que me seguís. Hasta pronto

domingo, 23 de septiembre de 2018

Pimientos de Padrón fritos y tortilla española


Hoy os traigo dos recetas: la tortilla española y los pimientos de Padrón fritos. La razón de ello es porque la preparación de los pimientos fritos no tiene ninguna dificultad, simplemente es lavarlos, secarlos, freírlos, y luego escurrirlos bien del aceite y salarlos, y tan poca “materia” para un post  me parecía demasiado escueto, además estaréis de acuerdo conmigo en que a pesar de que los pimientos de Padrón fritos están riquísimos así sin más,  si van acompañados por ejemplo de una rica tortilla con huevos caseros apetecen todavía más si cabe.
Estos días  las plantas de pimientos que tenemos en la huerta están a pleno rendimiento. Este año tenemos plantas de dos variedades: los de Arnoia (los suelo preparar rellenos como los italianos, podéis ver una receta pinchando aquí, y otra aquí)  y los de Padrón que casi siempre preparo fritos, aunque tenemos tantos que no los damos consumido todos e igual este año me animo por primera vez a preparar una mermelada de pimientos de Padrón que he oído que está riquísima.
También nuestras gallinas han abandonado por fin la huelga que mantenían desde hace meses, y dado que me encanta la tortilla, y  me gusta aprovechar los productos de temporada, el otro día preparé una tortilla de patatas y unos pimientos fritos para acompañarla, y como ni una ni los otros los tenía aun en el blog, aprovecho ahora para subir la receta antes de que se termine la temporada de los pimientos, que ya queda poco, pues suele durar desde mediados de mayo a finales de agosto, solo que si la climatología es favorable como este año, se alarga un poco más.
Antes de ir con la receta propiamente dicha, deciros que los pimientos de Padrón son una variedad de pimientos, no una denominación de origen, de hecho la denominación de origen de estos pimientos es “pimientos de Herbón”, y los que no tienen esa denominación es porque provienen de otros puntos geográficos, por ejemplo los que os traigo hoy, que son de nuestra huerta, pero yo los encuentro igual de ricos.
Ingredientes:
Para la tortilla
-10 huevos (los míos caseros, si no tenéis usad mejor los camperos)
-1 kg. de patatas (la variedad kenebec es la ideal)
-1 cebolla (opcional)
-sal fina
-aceite de oliva
Para los pimientos:
-500gr. pimientos de Padrón
-aceite de oliva
-sal gruesa (yo prefiero sal en escamas, conocida como sal maldon)
Preparación de la tortilla:
En primer lugar pelamos las patatas, las lavamos bien y las cortamos por la mitad longitudinalmente, luego cada mitad la cortamos en rodajas finas y reservamos. La cebolla la cortamos en julina fina y reservamos aparte de las patatas
Seguidamente ponemos una sartén con fondo antiadherente al fuego, echamos como 1cm. de aceite de oliva, y cuando esté caliente añadimos la cebolla, cuando esté hecha la retiramos a un plato, reservamos y echamos en la misma sartén las patatas cortadas en rodajas, salamos por encima, pasados unos minutos les damos la vuelta y volvemos a añadir un poco de sal, y esperamos hasta que todas las patatas estén hechas pero sin que lleguen a pasarse, porque para que la tortilla quede jugosa por dentro conviene que las patatas no estén muy crujientes.
Mientras las patatas se fríen, batimos los huevos en un cuenco, añadimos la cebolla reservada, y después retiramos las patatas de la sartén  escurriéndoles bien el aceite y las echamos también  en el cuenco junto con los huevos, y la cebolla.  Mezclamos bien y dejamos reposar unos minutos.
A continuación retiramos el aceite sobrante de la sartén, hasta que quede tan solo una fina capa que cubra la superficie, ponemos de nuevo al fuego y echamos la mezcla de huevos, patatas y cebolla, para que cuaje, la dejamos a fuego medio, y cuando notemos que está cuajada por un lado, le damos la vuelta para que se haga por el otro. Si al darle la vuelta vemos que necesita un poco más de aceite, echamos un poco del que retiramos de freír las patatas. 
Cuando la tortilla esté lista por ambos lados, volcamos sobre una fuente y lista para servir a la mesa. Tened cuidado de no dejarla demasiado tiempo al fuego si os gusta como a mí, hecha por fuera y jugosa por dentro, pero con el huevo bien cuajado. Si os pasáis con la cocción os quedará muy seca, y si la dejáis poco tiempo por dentro quedará sin cuajar. Es cuestión de gustos y de irle cogiendo el punto.
Preparación de los pimientos:
Lo primero que debemos hacer es lavarlos bajo el grifo, luego les sacamos el rabo (hay quien no lo hace, y los fríe con el rabito), los secamos y reservamos.
Después ponemos una sartén al fuego con aceite de oliva, cuando esté caliente echamos los pimientos, freímos por ambos lados, después escurrimos bien el aceite, los echamos en una fuente y esparcimos por encima sal gruesa, aunque yo prefiero sal maldon, porque me gusta su textura en el paladar, se deshace enseguida en la boca, y sala lo justo.
No echéis muchos pimientos de una vez, es preferible hacerlos en dos ó más tandas, sino no se hacen todos al mismo tiempo, y os quedarán alguno crudo o bien alguno demasiado pasado.
Los pimientos de Padrón fritos a mí me gustan bastante hechos como podéis apreciar en la foto, no es que en esta ocasión me haya despistado con el fuego, es que me gustan así, peor lo habitual si los pedís en algún establecimiento es que os los presenten menos hechos, cuando aun mantienen el color verde. Todo es  cuestión de gustos, lo mismo que la tortilla, unos la preferimos jugosa pero cuajada, y los hay que les gusta que el huevo se desparrame al cortar la tortilla.
Nada más por esta ocasión, en los próximos días una  nueva receta. Gracias por estar ahí. 
Feliz semana

domingo, 16 de septiembre de 2018

Ensalada murciana (Mojete murciano)


El otoño está llamando a la puerta, pero de momento aun estamos en verano, y no solo por la fecha, sino porque la climatología acompaña, hace muy buen tiempo, al menos por esta zona, así que días atrás  preparé una de mis ensaladas favoritas, tanto por el sabor como por lo fácil y rápida que es de preparar.
Es una ensalada típica de la región de Murcia, conocida como “ensalada murciana” ó “mojete murciano”
En mi opinión  esta ensalada tiene dos secretos, uno consiste en dejarla reposar un tiempo antes de consumirla, para que se mezclen bien todos los sabores, y el otro está relacionado con la calidad de los ingredientes. Como suele ocurrir con todos los platos sencillos como lo es éste, la diferencia la marca la calidad de la materia prima empleada, por lo demás no tiene ninguna dificultad y el éxito es seguro.
Mejor paso a explicároslo...
Ingredientes:
-500gr. de tomate natural pelado en conserva (variedad pera)
-3 huevos
-200gr. de atún en conserva en aceite de oliva
-1 cebolleta tierna
-un puñado de aceitunas negras (preferiblemente variedad cuquillo)
-aceite de oliva virgen para aliñar
-sal
Preparación:
En primer lugar ponemos un cazo con agua al fuego y echamos los tres huevos. Cuando comiencen a hervir esperamos diez minutos, después escurrimos y cubrimos con agua fría del grifo. Cuando enfríen pelamos y reservamos.
Mientras se cuecen los huevos vamos cortando la cebolleta en juliana fina, y a continuación la echamos en un cuenco con agua bien fría. Podemos utilizar cubitos de hielo para enfriarla. Esto se hace para rebajar la acidez de la cebolleta y que esté más crujiente.
Después cogemos una fuente de servir y vamos echando en ella el tomate cortado en trozos, no es necesario hacerlo con un cuchillo, mejor emplear las manos bien limpias.
Seguidamente añadimos el atún desmenuzado, la cebolleta bien escurrida, las aceitunas y dos huevos picados (el tercero lo corté en cuatro trozos y lo reservé para la decoración final como podéis observar en la foto) Por último salamos, removemos bien y regamos por encima con un chorro generoso de aceite de oliva. Después la dejamos reposar en el frigorífico unas dos horas antes de consumir.
Como podéis comprobar, más fácil imposible, y os aseguro  que en uno de esos días de verano de intenso calor, esta ensalada bien fresquita sienta de maravilla. Eso sí, tened a mano una buena hogaza de pan, porque el jugo que suelta el tomate (en mi foto no se aprecia bien, porque utilicé una fuente honda y el jugo quedó en el fondo), invita a mojar pan, precisamente de ahí le viene el nombre de mojete.
Espero que os haya gustado la receta de hoy. Dentro de unos días, más.
Un beso. Sed felices!!!

sábado, 8 de septiembre de 2018

Masa de hojaldre casera


La receta de hoy, la masa de hojaldre, habréis oído que  no es muy adecuado elaborarla en esta época del año, porque necesitaríamos bajas temperaturas y hasta ahora aunque por las noches refresca bastante, sobre todo aquí en el norte, lo cierto es que durante el día hace bastante calor, de todos modos, yo utilizo un truco que me permite elaborar hojaldre casero aunque estemos en plena ola de calor, y hasta la fecha me ha funcionado siempre, y es meterla la masa durante el tiempo de reposo en el congelador en lugar de la nevera. Esto lo hago siempre, pues en verano la temperatura ambiente ya de por sí es alta, y en invierno tenemos el problema de la calefacción, que habría que apagarla durante un par de horas antes de comenzar con el proceso y airear la cocina, así que yo, incluso en pleno invierno, utilizo el congelador en lugar del frigorífico, pues estar sin calefacción cuando hace frío no me apetece nada. Eso sí, al utilizar el congelador acorto un poco el tiempo de reposo, lo cual tiene incluso otra ventaja, y es que se reduce la duración de todo el proceso.
Aclarado lo anterior, y antes de dar paso a la receta en sí misma, solo me resta animaros a preparar el hojaldre en casa, por varios motivos, pero el principal porque su sabor y calidad no tiene punto de comparación con el comprado. Por otra parte, es una receta que está bastante mitificada, conozco personas que se defienden muy bien en la cocina, y en cambio no se atreven con la elaboración del hojaldre, y no hay motivo para ello, tan solo es una receta que se alarga en el tiempo por los períodos de reposo, pero ni siquiera es trabajosa. En definitiva, que si os animáis a prepararla comprobaréis que no tiene mayor misterio, y luego la satisfacción de ver cómo esa masa que elaboraste con tus propias manos, crece y crece en el horno, y posteriormente comprobar las capas que se han creado, es una experiencia única..., yo diría que marca un antes y un después en la vida de cualquier aficionado a la cocina.
La receta que yo utilizo es la de Susana del blog Webosfritos, un blog de referencia donde los haya. La única modificación que hice de la misma es la que os mencioné al principio, que utilizo el congelador y no la nevera para dejar reposar la masa, por lo demás lo hago todo igual, sin cambiar absolutamente nada, de manera que si os surge alguna duda os recomiendo que echéis un vistazo a la receta de Susana pinchando aquí, porque ella explica cada paso con todo detalle y además da una serie de recomendaciones para que el éxito final esté asegurado. Por otra parte yo me olvidé de fotografiar los primeros dos pasos, si bien con las explicaciones espero subsanar ese error, en todo caso Susana tiene todas las fotos y podéis verlas allí.
Bueno, pues sin más dilación vamos con la receta propiamente dicha. Para elaborarla necesitaréis los siguientes
Ingredientes:
-500gr. de harina de fuerza
-250gr. de agua a temperatura ambiente
-60gr. de mantequilla fundida 
-350gr. de mantequilla en un bloque
-12gr. de sal
Preparación:
1º-En primer lugar hacemos un plastón, que es el nombre que recibe la masa que vamos a hojaldrar. Para hacer esa masa colocamos la harina en la encimera, hacemos un hueco en el centro y en él echamos el agua, la sal y la mantequilla fundida. Después con las manos vamos amasando, llevando la harina hacia dentro lentamente hasta formar un bola, pero sin trabajar mucho la masa, tan solo se trata de mezclar todos los ingredientes y formar un bola.
2º- Con un cuchillo bien afilado hacemos un cruz bastante profunda, que llegue aproximadamente hasta la mitad de la bola de masa, tapamos con papel film, y guardamos en el frigorífico entre 1 ó 2 horas.
3º- Sacamos la bola de masa de la nevera y con un rodillo de cocina la extendemos formando una cruz, utilizando para ello como referencia los cortes que realizamos en el paso anterior. A la hora de formar la cruz dejaremos en el centro un poco más de más, que quede más gruesa en esa zona que en el resto.

En esta imagen podéis apreciar un mayor grosor en el centro
4º-A continuación en la zona central, donde la masa tiene mayor espesor, colocamos la mantequilla que habremos sacado 20 minutos antes del frigorífico. La mantequilla la colocamos en bloque, aunque yo para que se adaptara mejor la corté por la mitad y coloqué una parte a continuación de la otra como se ve en la siguiente imagen.

5º-Seguidamente envolvemos la mantequilla con los brazos de la cruz como si fuésemos a cerrar un paquete. Empezamos por el lado izquierdo como se aprecia en la siguiente imagen.


6º- Después el lado derecho


7º- A continuación el lado más alejado de nosotros


8-Finalmente el lado más próximo a nosotros. Procuramos en cada doblez que hagamos tapar bien la mantequilla para que cuando tengamos hecho el paquete final quede cubierta de masa por todos lados.


9º-Una vez formado el paquete con la mantequilla dentro, con el rodillo de cocina le damos unos golpes secos y luego estiramos la masa hasta formar un rectángulo como se aprecia en la siguiente imagen


10º- A continuación el rectángulo obtenido lo doblamos en tres partes, primero la parte más alejada de nosotros


11º- Después la parte más cercana a nosotros, quedando con ello la abertura en la parte de arriba


12º- Después tal como está la masa la giramos 90º a la derecha, de manera que el cierre que estaba en la parte de arriba pasa a estar a nuestra derecha (a la izquierda de la imagen). En la siguiente fotografía lo podéis apreciar mejor


13º-Seguidamente repetimos los pasos 9, 10 y 11, es decir estiramos formando un rectángulo, y doblamos en tres partes, primero la más lejana a nosotros y luego la más cercana. Con eso obtenemos dos dobleces.  A continuación colocamos esta masa en una fuente, tapamos con papel film, y la llevamos o bien a la nevera durante 30 minutos, o bien en el congelador durante 15 minutos.
14º- Transcurrido el tiempo de reposo repetimos los pasos 9, 10, 11, 12 y 13 y con ello conseguiremos 4 dobleces. Y de nuevo llevamos al frigorífico 30 minutos ó al congelador 15 minutos.
15º-Terminado el tiempo de reposo indicado repetimos una vez más los pasos 9, 10, 11, 12 y 13, de manera que ya habremos logrado las 6 dobleces necesarias, y llegados a este punto ya tenemos nuestra masa de hojaldre hecha. A partir de aquí podemos elaborar con ella un sinfín de recetas, porque si hay una masa versátil en cocina es la masa de hojaldre, se adapta tanto a preparaciones dulces como saladas.
Como habéis podido comprobar es un proceso largo pero nada complicado, si bien es cierto que una vez llegados aquí no es cuando más apetece ponerse a trabajar con ella, pero no os preocupéis, esta masa tiene otra ventaja añadida, y es que se puede congelar sin problema. Yo es lo que hago casi siempre, aprovecho algún día que estoy por casa para hacer cantidad, luego la congelo, y cuando la necesito echo mano de ella. 
Para congelarla lo que hago es estirarla bien con el rodillo hasta darle las dimensiones que considero adecuadas, y luego con un pincel de cocina retiro los restos de harina y posteriormente la enrollo en papel de hornear como la que venden en el supermercado, así cuando la voy a utilizar solo tengo que descongelarla y ya está lista para darle uso sin necesidad de estirarla con el rodillo.
Bueno, pues poco a poco, en futuras entradas, os iré mostrando recetas que emplean hojaldre, ya veréis qué buen aspecto tiene el hojaldre casero. Hablo del aspecto porque el sabor  por desgracia no puedo compartirlo con vosotros, aunque me gustaría, porque de verdad que no tiene color con respecto a las compradas.
Y nada más por esta ocasión, dentro de unos días volveré con una nueva receta. Estad atentos!!!
Un beso

viernes, 31 de agosto de 2018

Panna cotta al aroma de vainilla con coulis de frambuesa


Llevo unos días fatal de la alergia, los que me seguís ya sabéis que de vez en cuando me quejo de este problema, lo llevo como puedo con extra de medicación los días más críticos, pero aun así cuesta atender los quehaceres diarios y más sentarse delante del ordenador aunque sea para compartir con los demás tu afición favorita. Sin embargo hoy que me ha dado tregua, aprovecho para presentaros una nueva receta, en este caso se trata de una receta dulce, la panna cotta, que siempre resulta apetecible, pero en verano todavía más si cabe, porque se toma fresquita y no es nada pesada. Acompañada con un coulis de frambuesa como la preparé en esta ocasión, se convierte en un manjar de dioses.
La panna cotta, que literalmente significa “nata cocida”, es un postre de origen italiano, concretamente de la región del Piamonte, y se cree que surgió para dar salida a los excedentes de nata. Tradicionalmente la nata se cocía al baño María, y  para que cuajara se utilizaban claras de huevo, salvando las diferencias, vendría a ser lo equivalente a un flan, pero sin yemas, y empleando nata en lugar de leche.
En la actualidad en cambio, es muy frecuente emplear gelatina para cuajar la nata, es una opción que da menos trabajo, y por tanto más rápida, si bien debemos usar la cantidad justa de gelatina para no convertir un postre suave y delicado como es la panna cotta, en un bocado de textura chiclosa.
Os indico las dos opciones, para que si os animáis a prepararla en casa escojáis la que más os guste, o mejor aun, para que probéis las dos y así  luego poder elegir con más criterio.
La que figura en la foto está hecha con gelatina, pues yo a pesar de que me encanta la cocina, y especialmente la repostería, también termino sucumbiendo a la comodidad, jeje...
Ingredientes para la panna cotta
-500ml. de nata para montar 35% M. G.
-5 claras de huevo ó en su defecto  5 hojas de gelatina
-100gr. de azúcar
-1 vaina de vainilla
-1 pizca de sal
-hojas de menta para decorar
Ingredientes para el coulis de frambuesa:
-250gr. de frambuesas frescas (reservar algunas para la decoración final)
-4 cucharadas de azúcar
-4 cucharadas de agua
Preparación tradicional de panna cotta con claras de huevo:
Echamos la nata en un cazo junto con el azúcar, la sal, y la rama de vainilla partida por la mitad a lo largo. Ponemos el cazo al fuego y lo retiramos justo cuando la nata comience a hervir, y dejamos enfriar. Cuando esté fría la mezcla retiramos la vaina de vainilla.
A continuación batimos las claras hasta que espumen un poco, muy poco realmente,  no se trata de que lleguen a montar,  y después las pasamos por un colador y las añadimos a la nata. Mezclamos todo bien, y seguidamente echamos esta mezcla en flaneras individuales ligeramente caramelizadas, y las llevamos al horno, a temperatura baja, en torno a 130º, con calor arriba y abajo, al baño María, procurando que el agua cubra aproximadamente ¾ partes de las flaneras. Las mantenemos en el horno por espacio de 1 hora aproximadamente, o hasta que veamos que están cuajadas. Luego retiramos la bandeja del horno y dejamos las flaneras dentro del agua hasta que enfríen por completo, y después las guardamos en el frigorífico durante 8 horas más ó menos.
Como os he dicho más arriba, para acompañar la panna cotta en este caso he utilizado un coulis de frambuesa, y para prepararlo echamos en un cazo todos los ingredientes, es decir,  las frambuesas, el azúcar y el agua, y ponemos a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que no se pegue al fondo. Cuando empiece a hervir lo mantenemos al fuego durante 8 minutos, sin olvidarnos de remover a cada rato, y luego con la batidora trituramos la mezcla, dejamos enfriar y ya tenemos el coulis listo para servir como acompañamiento. Terminamos la decoración con unas frambuesas enteras que habremos reservado (yo me olvidé) y unas hojas de menta.
Preparación de panna cotta con gelatina.
Introducimos las hojas de gelatina en un recipiente con agua fría durante cinco minutos para que se ablanden.
Mientras en un cazo echamos la nata junto con el azúcar, la sal, y la rama de vainilla partida por la mitad longitudinalmente. Justo cuando alcance el punto de ebullición retiramos el cazo del fuego, y en ese momento añadimos las hojas de gelatina bien escurridas, removemos para que se mezcle bien y esperamos a que pierda algo de temperatura. Después retiramos la vaina de vainilla, echamos la mezcla en moldes individuales, esperamos a que termine de enfriar a temperatura ambiente, y por último dejamos cuajar en la nevera durante al menos 4 horas.
A la hora de servir el postre, sumergimos los moldes durante un par de segundos en agua caliente, procurando que ésta no entre en su interior, y para acompañar preparamos el coulis de frambuesa como os indico más arriba, y decoramos con unas frambuesas enteras y unas hojas de menta.
Y por hoy termino..., se nos fue agosto y empieza septiembre, un mes que marca  la vuelta a la rutina y a la normalidad, y yo espero también recuperar la rutina perdida y pasar a visitar las cocinas de los blogs amigos que tengo un poco abandonados.
Hasta pronto. Sed felices!!!

viernes, 24 de agosto de 2018

Huevos rellenos de atún


Aquí en el norte este año tenemos un verano un tanto atípico, alternan días de un calor extremo con otros en los que no sobra una mantita en cama. No niego que soy muy friolera, pero lo cierto es que en casa tenemos una estufa de leña y hay días que al anochecer la enciendo un rato por el frío que hace..., en cambio repentinamente, de un día para otro, todo eso cambia y los termómetros se disparan y suben una barbaridad.
Bien, pues en uno de esos días que sufrimos una ola de calor, preparé la receta que os presento hoy, los huevos rellenos, y dado que aun no la tenía publicada en el blog aproveché para fotografiarlos, y hoy, pocos días después, ya ve la luz, a pesar de que tengo otras recetas que llevan meses, alguna incluso más de un año, esperando su turno en la capeta de borradores, pero  esta receta aunque se puede preparar en cualquier época del año, es ahora en verano cuando más apetece.
Para prepararlos necesitaréis los siguientes
Ingredientes:
-6 huevos
-1 lata mediana de atún en aceite de oliva
-12 tiras de pimientos del piquillo
-1/2 cebolla pequeña
Para la mayonesa
-150ml. de aceite de oliva suave
-1 yema de huevo
-un chorrito de vinagre
-una pizca de sal
Preparación:
Ponemos en un cazo los seis huevos previamente lavados, añadimos una pizca de sal y cubrimos con agua del grifo. Llevamos al fuego y cuando comiencen a hervir contamos diez minutos, y transcurrido ese tiempo retiramos el cazo del fuego, escurrimos el agua y llenamos de nuevo con agua fría. Cuando los huevos hayan enfriado les sacamos la cáscara y reservamos.
Aparte picamos finamente la cebolla y la echamos en un recipiente, añadimos el atún escurrido, lo desmenuzamos y mezclamos bien.
Seguidamente cortamos los huevos por la mitad longitudinalmente y retiramos la yema, la cual añadimos a la mezcla de atún y cebolla, e integramos bien todo. Por su parte las claras las colocamos en la fuente de servir para después rellenarlas.
Por último tenemos que preparar una mayonesa, para ello añadimos al vaso de la batidora el aceite, la yema de huevo, una pizca de sal y un chorrito de vinagre. Después introducimos el brazo de la batidora hasta el fondo, y muy lentamente vamos subiendo hacia arriba hasta llegar a la superficie. Después batimos subiendo y bajando el brazo dentro del vaso durante unos segundos y ya tenemos la mayonesa lista.
A continuación echamos la mayonesa en el recipiente donde tenemos la mezcla de atún, las yemas de huevo cocido y la cebolla picada, mezclamos todo bien, y con esta mezcla pastosa rellenamos las claras cocidas que teníamos reservadas. Por último colocamos una tira de pimiento de piquillo encima, y los guardamos en la nevera al menos dos horas antes de servir para que enfríen bien, y después... a disfrutar!!!
Y por hoy finalizo, os emplazo para dentro de unos días con una nueva receta. Mientras sed muy felices.
Un abrazo

lunes, 6 de agosto de 2018

Horchata de chufa valenciana


Estos días buena parte del país ha sufrido una ola de calor que batió récord de temperatura, y aunque aquí en el norte por suerte no nos tocó la peor parte, donde yo vivo los efectos se hicieron notar con creces, sobre todo con el paso de los días por el calor acumulado, y para combatirlos nada mejor que una bebida refrescante como la horchata de chufas.
La chufa es un pequeño tubérculo que procede de la planta Cyperus esculentos, tiene un tamaño similar al de una alubia, y su superficie es rugosa en forma de nudos. Aunque en el antiguo Egipto ya se encontraron chufas formando parte del ajuar de algún faraón, en nuestro país fue introducida en la comunidad valenciana por los musulmanes en el s. VIII, si bien no fue hasta el s. XIII cuando se extendió su cultivo y aparecen las primeras referencias a la leche de chufas, antecesora de la actual horchata de chufas.
La chufa valenciana cuenta con Denominación de Origen Protegida desde el año 1995, que protege e identifica el cultivo de la chufa en dieciséis municipios de la comunidad valenciana, situados todos ellos en la parte norte de la huerta de Valencia.
Prácticamente toda la producción de chufa valenciana se emplea para la fabricación de horchata, una bebida vegetal elaborada a base de chufas, agua y azúcar, generalmente aromatizada con algo de canela y cáscara de limón.
En Valencia la horchata de chufas se consume mucho, hasta el punto de que existen horchaterías, que son establecimientos  dónde elaboran una horchata 100% natural, sin nada de conservantes. En estos locales es frecuente tomar esta bebida con  unos fartóns, un dulce típico valenciano, que surgió precisamente para acompañar a la horchata. Se trata de un bollo alargado, blando y dulce que se moja en la horchata, aunque combina igualmente con bebidas calientes como un chocolate a la taza ó un café con leche.
La receta de los fartóns queda pendiente para otra ocasión, pero si os apetece probar una horchata totalmente natural, sin ningún conservante ni aditivo os indico cómo prepararla a continuación.
Para los que vivimos fuera de Valencia, la chufa no es fácil de encontrar, pero si os animáis a preparar la horchata en casa, en internet podéis conseguir chufas sin dificultad.
Yo este año  era la primera vez que probaba, y es tan fácil de preparar y el resultado fue tan satisfactorio que repetiré sin duda, pues buscaba un sabor auténtico como el de la horchatería que visitamos en un viaje que hicimos a Valencia hace dos años, y lo conseguí..., nada que ver con las horchatas que nos venden en los supermercados.
Os dejo con los ingredientes y la elaboración
Ingredientes:
-300gr. de chufas
-200gr. de azúcar
-1 trozo pequeño de cáscara de limón (solo la parte amarilla)
-1 cucharadita de canela molida
-1,5 litros de agua mineral bien fría
Preparación Tradicional:
El día anterior echamos las chufas en un cuenco y las cubrimos con agua del grifo. Mantenemos en el frigorífico durante 24 horas para que se hidraten.
A continuación le escurrimos el agua en la que se estuvieron hidratando, y las echamos en un recipiente hondo junto con la cáscara de limón. Cubrimos con agua limpia bien fría y con una batidora de mano o bien con la batidora de vaso, trituramos todo muy bien.
Después volcamos la mezcla sobre una paño de cocina bien seco y limpio, colocado en una olla, y cuando se haya filtrado todo el  líquido apretamos bien para exprimir el máximo de jugo.
Seguidamente añadimos el azúcar, la canela en polvo y el resto del agua, y removemos para que se disuelva el azúcar y se mezcle bien la canela, y después la guardamos en el frigorífico hasta que esté bien fría y ya la podemos consumir..
Preparación en Thermomix:
1-El día anterior echamos las chufas en un cuenco y las cubrimos con agua del grifo. Mantenemos en el frigorífico durante 24 horas para que se hidraten.
2-Trascurrido ese tiempo, las escurrimos y  las introducimos en el vaso de la thermomix junto con la cáscara de limón, y programamos 10 seg. / velocidad 7-10
3- Bajamos los restos de las paredes del vaso y de la tapa al fondo y volvemos a programar 15seg. / velocidad progresiva 7 a 10
4-Bajamos de nuevo los restos al fondo del vaso y cubrimos con agua. Después programamos 20 segundos / velocidad progresiva 5-7-10
5- Retiramos la mezcla del vaso y la volcamos sobre una paño de cocina bien seco y limpio, colocado en una olla, y cuando se haya filtrado todo el  líquido apretamos bien para exprimir el máximo de jugo.
6- A continuación añadimos el azúcar, la canela en polvo y el resto del agua, removemos bien para que se disuelva el azúcar y se mezcle bien la canela, y después la guardamos en el frigorífico hasta que esté bien fría y la podamos tomar.
La horchata una vez preparada hay que conservarla en el frigorífico a baja temperatura, y aun así se debe consumir relativamente pronto, preferiblemente en el día, pues sino se puede agriar. Cada vez que la vayamos a consumir debemos remover o agitar bien la botella que la contenga, pues los posos de chufa se depositan rápidamente en el fondo.
Pues con esta refrescante, rica y sana bebida, me despido por hoy. Dentro de unos días volveré con una nueva receta. Hasta entonces sed muy felices.
Un abrazo a tod@s.

sábado, 28 de julio de 2018

Buñuelos de bacalao

El 15 de julio del 2015 escribí la primera entrada en este blog..., parece que fue ayer y ya han pasado tres años, y aunque por diversos motivos últimamente he sido bastante inconstante en las publicaciones, os puedo asegurar que la ilusión por compartir y aprender a través de este medio no ha decaído ni un ápice. Por otra parte la lista de recetas pendientes de publicar no hace sino aumentar, a veces pienso que aunque tuviera dos vidas no sería suficiente para abarcarlas todas, sobre todo al ritmo que voy últimamente ;)
Lo cierto es que ahora que muchos de mis compañeros cierran sus cocinas por vacaciones, en mi caso superados los recientes contratiempos, me apetece más que nunca seguir en activo, así que hoy he elegido una receta muy apropiada para esta época del año en la que no apetece complicarse en la cocina con recetas muy elaboradas. Os hablo de los buñuelos de bacalao,  que son muy fáciles de preparar y en un santiamén tenemos un entrante riquísimo que hará las delicias de los comensales, sobre todo si van acompañados de una cañita bien fresquita, ¿no os parece?
Pues os dejo la receta para que veáis cómo los preparo yo y si os animáis los podáis hacer vosotros también en casa. El resultado os va a sorprender, quedan  unos buñuelos crujientes por fuera y jugosos por dentro, y sobre todo muy ligeros pues apenas absorben aceite.
Para prepararlos necesitaréis los siguientes
Ingredientes:
-280gr. de bacalao desalado
-150ml. de leche
-120gr. de patatas hervidas
-75gr. de harina de todo uso
-1 huevo mediano
-1 diente de ajo
-1 ramillete pequeño de perejil
-1 cucharadita de levadura en polvo
-aceite de oliva suave para freír los buñuelos
Preparación Tradicional:
En un cuenco batimos el huevo, luego le añadimos la leche, y después la harina, el perejil bien picado y el ajo pasado por un prensaajos,  mezclamos bien todo con un una espátula y a continuación añadimos el bacalao desmigado lo más finamente posible, la patata cocida (una vez que haya enfriado) triturada con un tenedor, la levadura y una pizca de sal si vemos que lo necesita. Para saberlo es mejor esperar a freír un buñuelo, probar y en función de cómo esté valorar si es necesario añadir algo de sal a la mezcla o no. 
Después de preparar la masa de los buñuelos a mí me gusta dejarla reposar como mínimo un par de horas en la nevera, se asientan mejor los sabores y a mi juicio están más ricos. Lo ideal incluso sería preparar la mezcla la noche anterior y luego al día siguiente freírlos, pues cuánto más fría está la masa, al entrar en contacto con el aceite caliente, se forma una costra en la superficie que impide que los bunuelos absorban aceite, y por otra parte al morderlos se nota un contraste de texturas, entre la superficie crujiente y el interior suave y esponjoso... ¡una delicia!
Para freírlos echamos abundante aceite de oliva suave en un cazo o sartén honda, y una vez que esté caliente vamos echando pequeñas porciones de la mezcla con ayuda de dos cucharas soperas. Cuando estén dorados por un lado le damos la vuelta para freírlos por el otro, y luego pasamos a una fuente sobre papel absorbente. Cuando terminemos emplatamos y servimos a la mesa.
Preparación en Thermomix:
Para preparar estos ricos buñuelos en la thermomix debéis seguir los siguientes pasos:
1-Ponemos en el vaso el ramillete de perejil y programamos 10 segundos/velocidad 5 y después con la espátula bajamos los restos hacia el fondo del vaso.
2-Añadimos el ajo cortado por la mitad sin el germen central y programamos de nuevo 10 segundos/velocidad 5. Después bajamos nuevamente los restos hacia el fondo del vaso.
3-Seguidamente añadimos el bacalao desmigado y sin espinas y programamos 30 segundos/velocidad 5. Luego bajamos los restos al fondo
4-Después añadimos los restantes ingredientes: leche, huevo, harina, levadura, y patatas cocidas  y programamos 50 segundos a velocidad 3
5-Retiramos la mezcla del vaso y dejamos reposar al menos dos horas.
A partir de aquí el proceso de fritura es el mismo que por el método tradicional.
Con esto termino la receta de hoy, y en otro orden de cosas, como ya sabéis los que me seguís, mi madre estuvo unos días hospitalizada el pasado mes de junio, y ese fue, entre otros, el motivo de mi ausencia. Desde principios de este mes de julio, que ya está tocando a su fin,  estamos en casita, y ella afortunadamente está muy bien, y yo por supuesto súper feliz. Desde aquí os doy las gracias de corazón a todos los que por un medio u otro os interesasteis por su estado.
Antes de finalizar desearos también a los que iniciáis estos días las vacaciones que disfrutéis mucho, y a los que os toca volver a la rutina, mucho ánimo. Pensad que ya queda menos para las próximas ;)
Nos vemos dentro de unos días, para entonces yo seré algo más mayor, pues el próximo lunes día 30 estoy de cumpleaños. Seguro que algo preparo para festejar ese día, lo cual se traducirá antes o después en una nueva entrada en este blog ;) 
Hasta pronto ¡Sed muy felices!

viernes, 29 de junio de 2018

Helados de fresa

De nuevo me he demorado más de lo esperado en subir contenido al blog, y en esta ocasión no ha sido precisamente por falta de tiempo, sino por falta de ánimos al principio, y últimamente por causas técnicas. 
Llevo más de quince días acompañando a mi madre en el hospital por problemas respiratorios. Todo comenzó con una gripe que me afectó a mí a principios de este mes de junio y que se le contagió a las personas que viven conmigo, mi madre y mi pareja. Nosotros aun estamos con medicación y aun arrastramos secuelas, pero lo peor fue mi madre, que al padecer Alzheimer en una fase ya bastante avanzada todo se complica. Por suerte ahora ella se encuentra mucho mejor, ya le retiraron la medicación por vena, el suero y la sonda de la orina- Come muy bien y se ve con muy buen aspecto, de hecho ahora mismo está a mi lado en la cama mirando atenta la televisión. 
En fin, que han sido unos días de angustia pero afortunadamente todo va volviendo a la normalidad. Cruzo los dedos para que todo siga bien y pronto podamos irnos para casa que ya lo estoy deseando.
Cuando hablaba de los problemas técnicos  en el primer párrafo me refería a que en el hospital no disponemos de conexión a internet, solo televisión y para eso de pago...  Vivimos en un país en el que tienen más comodidades y derechos los reclusos en los centros penitenciarios que los enfermos en el hospital, pero bueno, ese es otro debate.  
En cualquier caso no todo son quejas, tengo que decir que el personal es de lo más amable, tanto los auxiliares como el servicio de enfermería y los propios médicos, y eso es muy de agradecer, porque la estancia en el hospital nunca es agradable, pero si tratas con profesionales amables y comprensivos todo se hace más llevadero.
En fin, cambiando de tercio como se dice en el argot taurino, contaros que hoy mismo solucioné lo de la conexión a internet al contratar la adsl móvil, así que solucionado el problema de conexión hoy os propongo una receta muy apropiada para esta época del año, me refiero al helado de fresa.  Apropiada no solo porque en verano se agradece algo fresquito como los helados, sino porque es un helado riquísimo, mucho más que los industriales, y obviamente mucho más sano.
La receta es muy sencilla, para preparar estos helados de fresa necesitáis los siguientes
Ingredientes:
-400gr. de fresas o fresones bien maduros
-200gr. de yogur griego
-200gr. de nata de montar (35%M.G.)
-120gr. de azúcar
-60gr. de azúcar invertido (receta aquí)
Preparación:
Echamos todos los ingredientes en un cuenco y los trituramos con la batidora, luego lo dejamos en el frigorífico durante 4 horas para que la mezcla enfríe.
Después echamos esta mezcla en la heladera. Si tenéis una heladera que no disponga de compresor debéis poner el cuenco interior 24 horas antes en el congelador, trascurrido ese tiempo ya está listo para utilizar y  lo introducís dentro de la heladera y la ponéis en marcha, luego estando en marcha vertéis la mezcla del helado y dejáis en torno a 30 minutos hasta que la mezcla esté mantecada, y luego la introducís en moldes individuales tipo polos como hice yo o si lo preferís en un tupper y después con una cuchara de helado vais sacando porciones según vayáis necesitando.
Los que no tengáis heladera tranquilos que también podéis hacer este rico helado, para ello una vez triturada la mezcla la ponéis en el congelador durante 2 horas, transcurrido ese tiempo empezaréis a notar el proceso de congelación, removéis la mezcla enérgicamente y volvéis a introducirla en el congelador esta vez durante 3 horas y de nuevo volvemos a batir bien a mano o si os resulta difícil a máquina. Después ya solo queda introducir el helado en los moldes individuales o en un tupper e introducir de nuevo en el congelador hasta el momento de degustarlos.
Si optáis para presentarlos en forma de polos debéis ponerlos al baño María un par de segundos para que desmolden con facilidad. Si por el contrario guardáis el helado en un tupper os aconsejo que los saquéis del congelador unos minutos antes para que podáis hacer bolas de helado con facilidad sino estará demasiado duro y os costará más.
En fin, como veis más fácil no puede ser, y si os gustan los helados o si tenéis niños en casa os aconsejo que optéis por los helados artesanales, además de tener un sabor más genuino, más auténtico, estaréis de acuerdo conmigo que son mucho más sanos, al menos sabemos de qué están hechos.
Bueno, confiando en que mi propuesta sea de vuestro agrado me despido por hoy, y con vuestro permiso le dedico esta entrada a  dos personas muy importantes para mi,  mi adorada madre que la quiero más que a mi vida, y a mi pareja que se llama Pablo y hoy h estado de santo, y al que también quiero con toda mi alma porque me hace la vida más agradable y siempre está ahí cuando lo necesito.
A todos vosotr@s gracias por seguirme. Hasta pronto. Feliz fin de semana 

domingo, 3 de junio de 2018

Azúcar Invertido

Mi amiga Cuca, del blog  los dulces secretos de Cuca, reflexiona en el último post sobre la cantidad de blogs que un buen día dejaron de actualizarse, quedando en el olvido, quizás porque esta actividad ya no tiene tanto tirón como en el pasado y hubo gente que en su día se apuntó “a la última moda” y ahora se siente desmotivada, pero sin duda también porque requiere mucha dedicación y tiempo, y no todo el mundo puede. Esto es un poco lo que me pasó a mí el pasado mes de mayo, que entre las alergias y cierto cansancio acumulado, lo fui dejando y pasaron los días, se terminó el mes y no publiqué ninguna receta, pero en el fondo esto es para mí un hobby, no una obligación, y por tanto no hay plazos de entrega, así que aquí estoy de nuevo con energías renovadas, y vuelvo con una receta que más que eso es la elaboración de un ingrediente utilizado en repostería, os estoy hablando del azúcar invertido.
El azúcar invertido se usa en la preparación de helados para evitar la formación de cristales de hielo, la cantidad empleada  en heladería está en torno al 30 % (por cada 100gr de azúcar que indique la receta se emplearían 30gr de azúcar invertido y 70gr. de azúcar normal), y es muy utilizado también en masas con levadura tipo brioche como por ejemplo el roscón de reyes, porque el azúcar invertido acelera el proceso de fermentación y le aporta humedad y jugosidad, siendo la proporción aproximada que se utiliza en estos casos de un 50%.
El azúcar invertido consiste en la separación por hidrólisis de la fructosa y la  glucosa, es incoloro, tiene mayor poder endulzante que el azúcar común, y una textura parecida a la miel.
La receta que os traigo la he sacado del blog el dulce blog de noraa, el cual me recomendó mi amiga y vecina Ana Osuna. Precisamente este blog pareciera que ha cerrado definitivamente las puertas porque hace mucho tiempo que no se registra actividad en el mismo, y es una pena porque tenía cosas muy interesantes.
Para preparar el azúcar invertido vais a necesitar un termómetro de cocina o bien un robot tipo thermomix. Necesitaréis además dos sobres de gasificantes, uno de cada color. Estos gasificantes los tienen a la venta en casi todos los supermercados, y vienen en pares de sobrecitos, siendo uno siempre de color blanco, y el otro de color variable dependiendo de la marca. El mío era azul, en otros casos  es morado como los que venden en el Mercadona.
Ingredientes:
-350gr. de azúcar normal
-150gr. de agua mineral
-1 sobre blanco y otro azul de gasificantes
Preparación por el método tradicional:
Calentamos el agua en un cazo y cuando alcance los 40º añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva. Continuamos con el fuego encendido y cuando alcance los 80º añadimos el sobre blanco, removemos para que se disuelva y cuando comience a hervir apagamos el fuego y reservamos.
Cuando la temperatura baje a 60º añadimos el sobre azul, removemos bien y luego dejamos reposar hasta que desaparezca la espuma que se forma en la superficie, luego lo metemos tarros de vidrio previamente esterilizados, le hacemos el vacío sumergiéndolos en una olla con agua hirviendo durante aproximadamente 20 minutos, luego los retiramos y le damos la vuelta a los tarros con la tapa hacia abajo hasta que estén totalmente fríos, y después ya los podemos guardar en la despensa en un lugar fresco y oscuro.
Con los ingredientes que os doy sale un tarro como el de la imagen, y si lo vamos a utilizar pronto no sería necesario hacerle el vacío, se guardaría en un lugar fresco y alejado de la luz solar y se va usando cada vez que queramos hacer un helado o una masa dulce con levadura. Yo en este caso como doblé las cantidades que figuran en la lista de ingredientes me salieron dos tarros y les hice el vacío porque tardaré en consumirlos.
Preparación en thermomix:
1- Echamos el agua mineral en el vaso y programamos 3min./50º/velocidad 5
2- Agregamos el azúcar y programamos 6min./80º/velocidad 4
3- Añadimos el sobre blanco y mezclamos 30 segundos/velocidad 4
4- Cuando la temperatura baje a 60º añadimos el sobre morado y mezclamos 1 min./velocidad 4.
A partir de aquí se procede de la misma forma que por el método tradicional
Como veis más fácil imposible, así que os animo a que lo preparéis en casa,  veréis como le sacáis mucho partido en repostería.
Y por hoy nada más , me despido confianndo en volver dentro de unos días con una nueva receta. Os espero a tod@s
Saludos

lunes, 30 de abril de 2018

Champiñones al ajillo

En Galicia no hay pueblo que no cuente con su propia fiesta gastronómica, y al mío lo tocó el turno este pasado fin de semana cuando se celebró la XXIX Festa do Champiñón, cita culinaria de exaltación de este hongo que se encuadra dentro del marco de las actividades programadas con motivo de la   Feira Multisectorial e de Maquinaria Agrícola Expo Ordes 2018.
Todos los años, el último fin de semana del mes de abril se celebra este evento con la presencia de numeroso público de las localidades cercanas,   siendo el domingo cuando tiene lugar el principal acto del mismo, con la degustación gratuita de champiñones con cada consumición, en los numerosos establecimientos hosteleros de Ordes.
Este año no acudí a la cita anual, pero no quería  pasar ese día sin probar los champiñones, así que los preparé en casa. La receta elegida   fue la de champiñones al ajillo, una forma fácil y rápida de degustar un delicioso plato de champiñones, y como se trata de una receta que aún no tenía publicada en el blog, me pareció que era el momento ideal para que viera la luz.
Ingredientes (como plato único para 2 personas):
-500gr. de champiñones frescos, limpios y laminados
-65 gr. de jamón curado, en taquitos
-4 dientes de ajo
-aceite de oliva virgen extra
-1/3 de guindilla (prescindir de ella los que no se encuentran comer picante)
-1/2 copa de vino blanco (opcional)
-sal
Preparación:
Ponemos una olla o sartén al fuego y cubrimos la base con aceite de oliva virgen extra. Mientras el aceite se calienta pelamos los ajos, los abrimos por la mitad y les retiramos el germen central, luego los añadimos al aceite y dejamos que se doren. Cuando empiecen a coger un color dorado, agregamos los taquitos de jamón, rehogamos un par de minutos, sin dejar de remover, a continuación retiramos los ajos y añadimos los champiñones, laminados y bien limpios, añadimos también la guindilla y la sal, cuando levante de nuevo el hervor añadimos el vino blanco, y los dejamos que se vayan haciendo a fuego medio hasta que se consuma todo el líquido del vino y el que sueltan los propios champiñones al cocerse. Después retiramos la guindilla, emplatamos y servimos.
Con un buen pan de pueblo y una caña bien fresquita, están para chuparse los dedos. Teniendo en cuenta además que son una fuente importante de antioxidantes, ricos en vitamina D, selenio, sodio, potasio y fibra, su consumo es muy beneficioso para el organismo, así que no hay excusas para no preparar un plato tan rico y tan fácil como el que os propongo. 
Nos vemos en unos días con una nueva propuesta, hasta entonces sed muy felices.



martes, 24 de abril de 2018

Carne ó caldeiro

Después de unos días bastante desconectada del mundo virtual, sin que haya un motivo concreto, simplemente por cansancio y desgana, tal vez debido a que por fin la primavera  hizo acto de presencia en todo su esplendor, y con ella la astenia propia de esta época, aunque pese a ello y a las alergias, sigue siendo mi estación preferida, así que retomo la actividad en el blog con más ganas que nunca, y para hoy os propongo una receta que a pesar de ser típica de mi tierra, hace muy poco tiempo que la degusté por primera vez. Os hablo de la “carne ó caldeiro”
Aquí en Galicia no hay feria o romería que se precie, que no cuente con al menos un puesto de pulpo, en el que además de ofrecer el tan conocido “pulpo á feira” es frecuente que ofrezcan también churrasco y “carne ó caldeiro”
Al principio tenía ciertas reticencias a comer carne de res cocida en agua y ese fue el principal motivo por el que he tardado tanto en decidirme a probar este plato, y cuando hace algo más de un mes me lo ofrecieron en un local de menú del día me atreví con él y  logré comer casi la mitad, y teniendo en cuenta lo tiquismiquis que soy ya fue un logro.
El por qué me da repelús comer carne de vacuno cocida no lo sabría decir, quizás se deba a que en casa cuando comíamos esta carne casi siempre era o bien en guisos, para lo cual había sido rehogada en aceite previamente, o bien en las brasas, a la parrilla.
Desde esa primera experiencia en el restaurante, ya he preparado este plato en casa dos veces, y seguro que quedan muchas más... El día que me lo dieron en el restaurante me gustó lo suficiente como para comer casi la mitad del plato, y luego la primera vez que lo preparé en casa me gustó aun más, y la segunda vez  más todavía, y es que hay que ir dejando atrás los prejuicios absurdos con la comida, y más ahora que en el carrefour ya venden gusanos e insectos, jeje…
Bueno, no me enrollo más y os dejo con la receta, veréis qué fácil es
Ingredientes:
-1kg. de carne de falda de ternera preferiblemente con hueso
-1/2 kg. de patatas
-1 trozo de "unto" no muy grande (si no encontráis utilizad un trozo de tocino)
- aceite de oliva virgen extra
-sal gruesa
- Pimentón de la Vera
Preparación:
Como suele ocurrir en platos tan sencillos y con tan pocos ingredientes como este, es conveniente que los ingredientes sean de buena calidad, no solo la carne, sino  también el pimentón y el aceite con el que la aliñamos. De la calidad de la materia prima dependerá en gran medida el resultado final.
En la carnicería pedid carne de ternera para cocer, y que os la den en una sola pieza, luego la  troceáis una vez cocida.
Aclarado lo anterior, procedemos con la elaboración del plato, para lo cual ponemos una olla grande con agua al fuego, añadimos un trozo pequeño de unto y un poco de sal (no mucho porque luego salamos por encima cuando  la aliñemos) Cuando comience a hervir añadimos la carne y dejamos que se cueza a fuego medio procurando que esté todo el tiempo cubierta de agua, hasta que esté tierna. En ese momento la retiramos a otra olla u otro cuenco donde no pierda el calor, y añadimos un chorro del agua de cocción.
En el agua que queda en la olla en la que hemos cocido la carne, añadimos las patatas, peladas y enteras, dejamos cocer durante aproximadamente 20 minutos. Cuando estén cocidas las retiramos a una fuente junto con la carne, espolvoreamos por encima un poco de sal gruesa, un poco de pimentón de la Vera dulce (yo además del dulce le pongo una pizquita del picante), y regamos por encima con un chorro generoso de un buen aceite de oliva virgen extra, y listo ya para servir a la mesa.
Una última recomendación, el agua sobrante de cocer la carne no la tiréis, la podéis congelar en un tupper para utilizarla cuando necesitéis un fondo de carne, o bien para hacer una sopa por ejemplo.
Como veis una receta de lo más sencilla y saludable que os animo a preparar.
Y por hoy nada más, nos vemos con una nueva receta dentro de unos días, espero que no tantos como en esta ocasión, mientras que seáis muy felices. 
Besos a tod@s

domingo, 1 de abril de 2018

Cordero pascual dulce y monas de pascua 2018

El cordero tiene una especial simbología para cristianos y judíos. Su comportamiento y apariencia le ha convertido en el animal del sacrificio por excelencia. Es sinónimo de mansedumbre, obediencia y dulzura, así como de inocencia y pureza por su color blanco.
En las escrituras del Antiguo Testamento se relata el sacrificio del cordero para celebrar la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto.
En el Nuevo Testamento Juan el Bautista se refiere a Jesús como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo".
Esta simbología se ha mantenido hasta la actualidad, y tal día como hoy, Domingo de Pascua, el cordero tiene un especial protagonismo en la cocina, incluso en repostería, bien sea en galletas, figuras de chocolate, etc.
Tal día como hoy las pastelerías de muchos países europeos como Alemania, República Checa o Francia lucen en sus escaparates unos pasteles con forma de cordero. Se trata de un bizcocho tipo genovés con aroma de vainilla que tradicionalmente se hace en Pascua y se regala a los niños. Es el equivalente en esos países a nuestras monas de Pascua.
El molde que se utiliza para preparar este bizcocho y darle la forma característica consta de dos piezas de metal con un revestimiento antiadherente y con unos enganches laterales, pero el sistema de cierre nunca es del todo perfecto y es frecuente que parte de la masa se cuele por las ranuras, para evitarlo  un truco es engrasarlo previamente (bien con spray desmoldante o bien con mantequilla y harina) y luego cuando encendemos el horno para precalentarlo introducimos el molde, y cuando el horno esté caliente lo retiramos y vertemos la masa del bizcocho, la cual al entrar en contacto con el molde, al estar caliente ya queda adherida a la superficie y no se cuela. Una vez tengamos toda la masa dentro lo devolvemos al horno para que se cocine. En este caso yo no hice esta operación, pues la masa pese a ser muy ligera no se cuela por las rendijas debido a que en este tipo de bizcochos se introduce bastante aire en la mezcla, lo cual la convierte en muy espumosa y no se derrama, pero para otro tipo de masas os puede ser de utilidad este truco que venía impreso en el manual de instrucciones.
El molde que yo tengo lo compré en un reciente viaje a Frankfurt, pero en internet lo encontraréis sin dificultad, y sino utilizáis un molde cualquiera que al final lo que importa es el contenido no el continente, jeje...
Os dejo ya la receta, a ver si os gusta.
Ingredientes:
-125gr. de harina de repostería
-50gr. de azúcar normal
-75gr. de azúcar vainillado
-4 huevos
- 1 cucharadita de levadura química
-una pizca de sal
Preparación:
Antes de comenzar engrasamos bien las dos piezas del molde, y las enharinamos, sacudimos para eliminar la harina sobrante y  luego lo montamos de nuevo.
Seguidamente separamos las yemas de las claras. Al recipiente de las yemas le añadimos el azúcar normal y batimos hasta obtener una mezcla blanquecina que doble el volumen.  
En el recipiente de las claras añadimos la sal, batimos hasta que empiecen a espumar, y luego vamos añadiendo el azúcar vainillado poco a poco hasta montarlas a punto de nieve. Sabremos que están montadas cuando al volcar el recipiente no se caen.
A continuación vamos agregando las claras al recipiente de las yemas, para ello las incorporamos en varias tandas, y con ayuda de una espátula las vamos integrando despacio con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para que la mezcla no pierda el aire.
Después tamizamos la harina y la levadura, y las vamos agregando a la mezcla anterior también con movimientos suaves de abajo hacia arriba.  Cuando hayamos terminado echamos la masa en el molde y lo introducimos en el horno, en la parte baja del mismo, con calor abajo  durante aproximadamente 30 minutos. Para saber si está cocido pinchamos con un palillo y si sale limpio es que ya está listo, sino continuamos horneando unos minutos más.
Si vemos que se dora demasiado por la parte de arriba lo tapamos con papel albal.
Por último cuando esté listo retiramos el molde del horno, esperamos diez minutos antes de desmoldar, y luego retiramos los enganches del molde con cuidado y lo sacamos.
Cuando esté frío cubrimos con azúcar glass y le ponemos al cordero un lazo en el cuello como manda la tradición.
Y esta ha sido mi propuesta de hoy. A continuación os enseño las  Monas de Pascua que hice este año. Si queréis hacerlas  podéis ver una receta pinchando aquí, y pinchando aquí podéis ver otra.

Mona tradiconal de Pascua decorada
Monas de pascua envueltas para regalo
Y por hoy nada más, solo desearos que disfrutéis de este Domingo de Resurrección.
Un abrazo

lunes, 26 de marzo de 2018

Leche frita

Metidos ya de lleno en  Semana Santa, una época en la que los más afortunados ya estaréis disfrutando de unas merecidas vacaciones, y otros esperando al jueves para poder desconectar por unos días, habrá también mucha gente, entre la que me incluyo, que va a pasar estos días en casa, pero unos y otros, estoy segura de que no perderemos oportunidad de disfrutar de la gastronomía típica de estas fechas, y en ese sentido os propongo un postre que si bien se consume a lo largo del año, es típico de Semana Santa, me estoy refiriendo a  la leche frita.
La leche frita desde que tengo la thermomix  la hago con más frecuencia que antes, porque simplifica mucho el proceso, de hecho desde entonces no he vuelto a preparar este postre por el método tradicional, a pesar de ello la leche la infusiono aparte, porque al utilizar canela en rama, no la añado a la máquina pues siempre se puede desprender algún trocito, de manera que pongo la leche a hervir con el palo de canela, y al levantar el hervor apago el fuego y dejo que enfríe, después la paso por un colador y prosigo con la preparación de la receta en la thermomix. Aclarado esto,  y  sin más dilación,  os detallo los pasos a seguir para elaborar este rico postre, tanto en thermomix como por el método tradicional.
Ingredientes:
-1000gr. de leche entera
-250gr. de azúcar
-200gr. de harina de repostería
-50gr. de maicena
-1 cucharadita de canela molida
-1 palo de canela
-2 huevos
-1 pizca de sal
-aceite de oliva suave para freír
-piel de un limón
Preparación tradicional.
En primer lugar ponemos la leche a hervir junto con un palo de canela. En cuanto levante el hervor, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Después la pasamos por un colador para retirar los restos de canela. Reservamos la mitad y la otra mitad la ponemos de nuevo al fuego (si utilizáis el mismo recipiente lo tenéis que lavar primero)  junto con 150gr. de azúcar y una pizca de sal, mezclamos para que se disuelva y dejamos hasta que alcance el punto de ebullición.
 Mientras la leche se calienta, desleímos 100gr. de harina y la maicena, en la leche reservada. Cuando hierva, bajamos el fuego al mínimo y añadimos esta mezcla sin dejar de remover hasta que espese y se forme una crema, la cual echaremos en un molde cuadrado de aproximadamente 25cm.x25cm. Tiene que quedar de un grosor aproximado de 2cm. Dejamos enfriar y reservamos en el frigorífico durante al menos 2 horas (yo la preparo la víspera y queda en la nevera toda la noche)
Aparte ponemos una sartén antiadherente al fuego con abundante aceite de oliva suave y añadimos la cáscara de un limón (solo la parte amarilla)
Mientras se calienta el aceite, batimos los huevos y reservamos. Cortamos la crema fría en 24 porciones, las rebozamos en los 100gr. de harina restantes, y las pasamos por huevo batido.
Freímos las porciones rebozadas en el aceite ya caliente del que retiramos previamente la cáscara de limón.
Una vez fritas las porciones las retiramos a una fuente sobre papel absorbente, luego las rebozamos en una mezcla formada por los 100gr de azúcar restantes y la cucharadita de canela molida. Después colocamos en la fuente de servir, y a disfrutar!!!
En la foto no se aprecia el rebozado de azúcar y canela, porque ese día se me había terminado la canela molida, así que opté por espolvorearle el azúcar por encima y luego con el soplete caramelizarlo, y os aseguro que estaban para chuparse los dedos, tanto que repetiré la experiencia ;)
Preparación en thermomix:
Como os decía más arriba, aunque utilice la thermomix, infusiono la leche aparte, para ello echo la leche en un cazo, añado un palo de canela en rama, la pongo al fuego hasta que levante el hervor, después apago el fuego, dejo que enfríe y la paso por un colador para retirar los restos de canela.
1-Una vez infusionada la leche, la echamos en el vaso junto con 150gr. de azúcar, 100gr. de harina, la maicena y la sal. Sin poner el cubilete programamos 12min./ 100º/ velocidad 4
2- Una vez hecho lo anterior echamos la crema en un molde cuadrado de aproximadamente 25cm.x 25cm. y proseguimos con la elaboración siguiendo los mimos pasos que por el método tradicional.
Espero que os haya gustado la receta de hoy. Dentro de unos días volveré con una propuesta dulce, una receta típica de Pascua en muchos países europeos. Mientras desearos a los que estáis de vacaciones que el tiempo acompañe para que podáis sacarle el mayor partido a estos días de asueto, y a los que os quedáis en casa, desearos también que seáis muy felices y que os animéis a preparar algún postre típico de estas fechas como el que os propongo hoy, o unas torrijas de leche cuya receta podéis ver pinchando aquí
Un beso a tod@s