martes, 19 de enero de 2016

Gachas Manchegas


Las gachas son típicas de la Mancha. Se trata de un plato de origen humilde, que elaboraban en los pueblos de esta región en época de matanza, cuando se reunía la familia y los vecinos para colaborar en la faena, y para la comida preparaban gachas con trozos del cerdo recién sacrificado.

Aparte de productos cárnicos, las gachas emplean en su elaboración harina de almortas, también llamadas titos. Las almortas pertenecen a la familia de las leguminosas, y sus semillas tienen un aspecto similar a los garbanzos pero más aplanadas.

La almorta es una planta muy resistente frente a las duras condiciones climáticas lo que la convirtió en uno de los principales alimentos de supervivencia en la posguerra española, pero su consumo excesivo en aquella época provocó casos de latirismo debido a la toxicidad de estas semillas, aunque a día de hoy, dado que la dieta es mucho más variada, y por lo tanto nadie come gachas a diario, es imposible que eso suceda, de modo que por ese lado podéis comerlas sin problemas. 

Otra cosa es el aporte energético, porque son bastante calóricas, pero de vez en cuando se puede uno dar un capricho y disfrutar de un plato riquísimo, fácil de preparar y muy apetecible en esta época del año, porque es cuando hace frío cuando más apetece comer gachas.

La costumbre es comerlas en el mismo perol en el que se cocinaron, con todos los comensales reunidos en torno a él, y con un trozo de pan van arrebañando en las gachas, y acompañándolas del tocino entreverado y el chorizo empleados en su elaboración. También es costumbre acompañarlas con algún encurtido.

Os dejo con la receta.

Ingredientes (para 4 personas)

-4 lonchas de tocino entreverado o panceta (de 1cm. de grosor aproximadamente)
-4 chorizos
-6 dientes de ajo
- 4 cucharadas soperas de harina de almortas
-3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
-1 cucharadita de pimentón dulce (que sea de buena calidad)
-600ml. de agua (aproximadamente)
-sal (al gusto)

Preparación:

Ponemos una sartén al fuego, echamos el aceite de oliva y doramos en él los dientes de ajo cortados por la mitad. Cuando empiecen a dorarse los ajos los retiramos con una espumadera a un plato y reservamos.

En el mismo aceite de freír los ajos, echamos las lochas de panceta cortadas en trozos, cuando empiecen a dorarse y hayan soltado la grasa retiramos a un plato y reservamos. Hacemos lo mismo con los chorizos troceados, y pasados unos minutos los retiramos y reservamos también.

Con los ajos, la panceta y los chorizos fritos, el siguiente paso es echar la harina de almortas en el aceite de la fritura y rehogarla bien. 

Luego añadimos el pimentón con cuidado de que no se nos queme, y después vamos añadiendo agua poco a poco sin dejar de remover, como si estuviésemos haciendo una bechamel, para que no se hagan grumos y que no se peguen al fondo de la sartén.

Cuando tomen una consistencia parecida a la de la bechamel y al hervir empiecen a salir pequeñas chimeneas u hoyos en la superficie, es señal de que ya están las gachas listas para servir acompañadas de la panceta y los chorizos que teníamos reservados. Y si tenéis por casa algún encurtido también va muy bien con este plato.

La harina de almortas es difícil de conseguir fuera de la Mancha, pero hay empresas de venta online que la tienen, es cuestión de entrar en internet y buscarlas.

Termino por hoy. Nos vemos en breve. 

Un beso.

martes, 12 de enero de 2016

Rape con gambas y guisantes


Aunque las fiestas navideñas han terminado, la receta que hoy os presento, rape con gambas y guisantes, es ideal para un banquete de fiesta, y sin embargo es muy fácil de preparar.

La diferencia en el resultado final vendrá dada más que nada por la calidad de las materias primas, porque dificultad no presenta ninguna, de manera que si usáis productos de primera calidad, el éxito está asegurado.

Os dejo ya con la receta y lo comprobáis

Ingredientes (para 4 personas):

- 1 kg. de rape
- 300gr. de guisantes
- 500gr. de gambas peladas
-2 cebollas
-6 dientes de ajo
-1 vaso de vino blanco
-1. 1/2 vasos de caldo de pescado
-aceite de oliva virgen extra
-sal
-harina de trigo

Para el caldo de pescado
-2 litros de agua
-2 puerros
-1 zanahoria
-1 cebolla
-huesos de rape, morralla, colas de pescado...
-sal

Preparación:

Primero hacemos el caldo de pescado, para ello ponemos una olla con agua al fuego y añadimos los puerros, la zanahoria, la cebolla y los restos de pescado. Salamos y dejamos cocer a fuego bajo, por espacio de 40 minutos, desespumando cuando sea necesario. Luego colamos el caldo y lo reservamos.

Por otro lado, ponemos un cazo con agua al fuego y cuando empiece a hervir echamos los guisantes. Los dejamos hervir hasta que estén cocidos, y luego los escurrimos y reservamos.

Aparte ponemos una olla al fuego y cubrimos el fondo con aceite de oliva. Mientras el aceite se calienta, salpimentamos los trozos de rape, los enharinamos ligeramente, los doramos en el aceite y reservamos.

En el mismo aceite utilizado para dorar el rape, echamos los ajos y la cebolla picados finamente, rehogamos unos minutos y a continuación añadimos el vino blanco, esperamos unos minutos más para que se evapore el alcohol, y añadimos las gambas, los guisantes y el rape que teníamos reservados, echamos por último el caldo de pescado, sin que llegue a cubrir, y lo llevamos al horno a 180º, calor arriba y abajo, durante unos 15 minutos, para que termine de hacerse todo junto, y listo para emplatar y servir.

Como habréis podido observar, con los ingredientes indicados para hacer el caldo de pescado, también llamado fumet, obtenemos más cantidad de la que necesitamos para la elaboración de esta receta. El caldo sobrante podemos congelarlo y así cuando lo necesitemos ya lo tenemos hecho.

Espero que os haya gustado la receta. Nos vemos pronto.

Un beso

domingo, 3 de enero de 2016

Roscón de Reyes sin masa madre en Panificadora


Para clausurar la temporada navideña de este año, he elegido una receta de categoría: el roscón de reyes.

No por casualidad este blog lleva por título “rosquillas y roscones”, y es que el roscón de reyes relleno de nata es mi dulce favorito. Hay otros dulces que me gustan mucho, pero como éste ninguno, eso sí, siempre que se trate de un roscón de calidad, no los que venden en los supermercados y tiendas de alimentación.

Es cierto que es una receta un poco laboriosa, pero es un trabajo que se hace en varias fases, con lo cual resulta menos cansino, además con la panificadora el proceso se simplifica mucho porque casi todo el trabajo lo hace la máquina, y el resultado creedme que es insuperable.

De verdad que el esfuerzo bien merece la pena, tanto por lo rico que está, como por la satisfacción de haber hecho nosotros mismos el roscón. Si os animáis a hacerlo, aparte de los ingredientes que os detallo, para cumplir con la tradición, debéis disponer de un haba seca y una figurita pequeña, las cuales han de quedar ocultas en la masa, porque quien las encuentre correrá distinta suerte según cuenta la siguiente estrofa:

“He aquí el roscón de reyes,
tradición de un gran banquete,
en el cual hay dos sorpresas
para los que tengan suerte.

En él hay muy bien ocultas
un haba y una figura,
el que lo vaya a cortar
hágalo sin travesuras.

Quien al comerlo se encuentre
una cosa un tanto dura,
a lo peor es el haba
a lo mejor, la figura

Si es el haba lo encontrado,
este postre pagará,
más si ello es la figura
coronado y Rey será”

Creo que queda claro de qué va el tema, ¿verdad? Bueno, pues vamos ya con la receta y luego que Dios reparta suerte, jeje.

Ingredientes (para 2 roscones como el de la foto):

Para la masa
-100gr. de leche entera
-4 huevos
-120gr. de azúcar
-60gr. de azúcar invertido (sirve miel)
-10gr. de sal
-60gr. de manteca de vaca (sirve mantequilla)
-10gr. de licor de anís
-4 gotas de esencia de anís
-1 pizca de colorante alimentario amarillo para paella (opcional)
-600gr. de harina de fuerza
-25gr. de levadura prensada de panadería

Para el relleno (de 1 roscón)
-500ml. de nata líquida (35% M.G.)
-200gr. de azúcar glas

Para la decoración
-guindas en almíbar
-frutas escarchadas
-azúcar perlado
-almendras laminadas

Preparación:

Echamos en la cubeta de la panificadora todos los ingredientes de la masa, por el orden en el que aparecen en la lista. Iniciamos el programa de solo amasado, que en mi panificadora es el nº 11, y tiene una duración de 20 minutos. Una vez finalizado el programa, lo reiniciamos dos veces más, hasta completar una hora de amasado.

A continuación sacamos la masa de la cubeta y la echamos en una superficie plana untada en aceite, en mi caso la encimera. La dejamos reposar durante 10 minutos y luego la dividimos en dos partes iguales. Cogemos una de las partes y con las manos untadas en aceite formamos una bola, luego con los dedos índice y pulgar presionamos en el centro y hacemos un agujero. Después vamos girando la masa con las dos manos intentado alargar el agujero y a la vez procurando que nos quede un grosor uniforme. Cuando el roscón tenga el tamaño deseado, lo trasladamos a una bandeja de horno sobre papel sulfurizado.

Con la otra parte de la masa procedemos de la misma manera, y luego ponemos las bandejas de los roscones dentro del horno apagado, para que leven, hasta que triplique el volumen.

Una vez que los roscones hayan levado lo suficiente, los pincelamos con un huevo batido, los decoramos por encima a nuestro gusto (en esta ocasión he utilizado azúcar perlado y guindas en almíbar) y lo llevamos al horno, previamente calentado a 150º, durante 30 minutos, calor abajo los primeros 15 minutos, y después calor arriba y abajo hasta el final.

Si veis que se doran demasiado por la parte de arriba le ponéis por encima un trozo de papel de aluminio, y seguís con la cocción hasta que estén listos. Después los sacamos del horno, los dejamos enfriar y con un cuchillo los cortamos por la mitad. Para que luego a la hora de montar la capa de arriba, coincida en su sitio, podemos poner una marca con un palillo.

Seguidamente preparamos el relleno, para ello echamos en un bol la nata líquida bien fría, añadimos el azúcar glas y la montamos con las varillas. Cuando esté lista, le echamos en una manga pastelera con boquilla rizada, y cubrimos toda la base del roscón. A continuación colocamos la parte de arriba del roscón, haciendo coincidir las marcas de los palillos y listo para disfrutar de un delicioso desayuno la mañana de reyes.



Aquí os dejo una foto del corte, ¿a qué apetece con un vaso de leche calentito?

Antes de finalizar, comentaros una serie de cuestiones, para que si os animáis a prepararlo tengáis éxito.

Cuando le deis forma al roscón procurad hacer un agujero bastante grande, porque luego en la fase de levado, al crecer la masa, se reduce mucho, y corremos el riesgo de que  se cierre. Para mayor seguridad podéis colocar en el centro un aro de emplatar untado en aceite, y luego cuando saquemos el roscón del horno lo retiramos, si bien yo nunca he hecho esto, una porque no me hizo falta, y otra porque luego al retirar el aro no queda tan bonito, porque no se crea corteza en el centro, pero para mayor seguridad no está mal emplearlo.

En cuanto al horno, ya sabéis que cada horno es un mundo, pero mi consejo es que pongáis una temperatura baja (150º) porque la masa del roscón es pura esponja, y no necesita temperaturas muy altas, sino se quema o queda muy seco. Otro detalle relativo al horno, es que los dos roscones se horneen por separado, porque de ese modo se controla mejor la cocción. 

Por último, el relleno os aconsejo que lo hagáis en el último momento, y si no se come todo, el que sobre, como lleva nata hay que guardarlo en un lugar frío de la casa  y tapado para que no se endurezca, salvo que en lugar de nata de vaca utilicéis “nata vegetal”, algo que no os recomiendo, porque si bien es más fácil de trabajar y no necesita frío, porque se mantiene bien en un lugar fresco de la casa, ni es sana ni está rica como la nata de vaca. 

Bueno, pues si lo hacéis espero que os salga todo bien, y sino tampoco pasa nada, seguro que estará rico que es lo que realmente importa, y la próxima vez saldrá mejor.

Y nada más por hoy... ¡que los reyes os traigan muchos regalos!

jueves, 31 de diciembre de 2015

Delicias de Elche, y Feliz Año 2016


Un día más, acudo a mi cita con vosotros. En esta ocasión os presento una receta muy sencilla, que os hará quedar como reyes ante vuestros invitados, y que no tiene ni la más mínima dificultad. 

Se trata de un pincho o entrante que recibe el nombre de Delicias de Elche, aunque también hay quien lo llama dátiles con bacon, que es lo que realmente son estos pinchos.

Os dejo ya con la receta propiamente dicha:

Ingredientes (para 4 personas):

-20 lonchas de panceta curada
-20 dátiles
-20 almendras enteras tostadas

Preparación:

Primero deshuesamos los dátiles, y en la cavidad del hueso ponemos una almendra y cerramos. Así con todos los dátiles. A continuación, extendemos una loncha de panceta, ponemos en un extremo un dátil, enrollamos hasta el final y atravesamos por el medio con un palillo.

Repetimos la misma operación hasta terminar de envolver todos los dátiles.

Por último ponemos una sartén al fuego y vamos dorando los rollitos primero por un lado y luego por el otro. Finalmente emplatamos y listos para servir, mejor en caliente, que están más ricos.

Bueno, como veis es una receta muy fácil, rápida y deliciosa. Los que os guste el contraste de sabores dulce-salado, os encantará seguro. Si no la conocíais os animo a que la pongáis en práctica, ya veréis como repetís.

Y llegados a este punto, solo me resta daros las gracias por visitarme y acompañarme en esta aventura blogueril que inicié allá por el mes de julio de este mismo año. Para mí el 2015 ha resultado un año agridulce, en el mes de marzo perdí a mí tía María, a la que su hermana (mi madre) no pudo despedir debido a la enfermedad mental que padece…, perdí también a tres de mis mascotas, dos perritas: mi siempre adorada Pitita y la pobre Leticia que recogí abandonada hace unos años y estaba ciega. También a Chechu, nuestro perro “guardián”, siempre alerta ante la presencia de intrusos. 

Mi recuerdo para todos ellos, y como no, para los seres queridos que un día se fueron, en especial para mi padre, cuya ausencia siempre duele y en estos días más.

Por contra, también ha sido un año positivo en otros aspectos, he logrado algunos sueños que llevaba acariciando desde hace tiempo, el blog es uno de ellos. En definitiva ha sido un año vivido intensamente, tanto en lo bueno como lo malo, pero de eso se trata.

Al nuevo año, a nivel personal, le pido que mi madre siga como hasta ahora, que su salud no se deteriore más de lo que está, y también que las personas que quiero y me quieren tengan salud y sean felices. Un deseo que hago extensivo a todos los que me visitáis. 

De corazón os deseos a todos ¡FELIZ AÑO 2016!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad 2015


En un día tan señalado, no quería faltar a mi cita con vosotros. En esta ocasión no es para mostraros una nueva receta de cocina, sino por otros motivos.

En primer lugar, para daros las gracias por seguirme. El blog está siendo para mí como una ventana al mundo, un nexo de unión con personas maravillosas que comparten conmigo la afición por la cocina. Comprobar que algunas de esas personas, a las que llevaba siguiendo desde hace años, y que pese a no conocerlas las sentía casi como de mi familia, me visitan a menudo, me enorgullece enormemente. Formar parte de este gremio es para mí todo un honor. 

En ese sentido he de dar las gracias de un modo especial a Chus, del blog siguiendo a nenalinda, porque me invitó a la reunión anual de blogueros gallegos que este año se celebró en Pontevedra. Gracias Chus, ¡eres un encanto!

En segundo lugar, desde el rincón navideño de mi casa, quiero desearos a todos los que me seguís, unas Felices Fiestas. Estos son días muy emotivos y entrañables para la mayoría, pero son también especialmente difíciles para quienes atraviesan malos momentos.

Sabed que las personas más bellas son aquellas que han conocido la pérdida, la derrota y el sufrimiento, y han conseguido salir de la profundidades. El dolor nos cambia, nos vuelve más sensibles y humanos. Tal vez ya nada vuelva a ser como antes, quizás habremos perdido muchas cosas por el camino, pero a cambio habremos madurado y crecido como personas. Que el espíritu de la Navidad os acompañe siempre y os dé fuerzas.

A todos, ¡FELIZ NAVIDAD 2015!

lunes, 21 de diciembre de 2015

Tronco de Navidad relleno de nata


Las dos últimas entradas han sido recetas navideñas cargadas de tradición, y la de hoy no es menos. El Tronco de Navidad, tiene también su historia.

El origen de este dulce está ligado a la tradición precristiana, de quemar en el hogar un tronco grande de leña, que debía arder tres días como mínimo, y se quemaba para celebrar el solsticio de invierno y el nuevo fuego del año a punto de comenzar.

Más tarde, motivado por los cambios sociales que tuvieron lugar durante los siglos XVIII y XIX, las ciudades experimentaron un auge importante, y en los hogares se extendió el uso de las estufas en lugar de las chimeneas, lo cual obligó a modificar el rito y sustituir el tronco de leña por un dulce que lo simulara.

En definitiva, se trata de un dulce cargado de simbolismo y tradición, que en contra de lo que pueda parecer es muy fácil de elaborar. Quizás sea un poco trabajoso, pero complicación no tiene ninguna. Básicamente es como hacer un brazo de gitano, sólo cambia la decoración.

En esta ocasión he optado por un relleno muy sencillo, simplemente nata montada. Lo más tradicional es un relleno a base de castañas o de turrón. También se podría rellenar de crema pastelera por ejemplo, pero como a mí me encanta la combinación de nata con chocolate esta vez lo hice así. La próxima vez que lo haga, cambiaré el relleno y subiré de nuevo la receta, pero de momento os dejo con ésta.

Ingredientes:

Para el bizcocho (en un molde de 40 cm. de largo y 35 cm. de ancho)
-6 huevos
-60gr. harina floja de repostería
-90gr. azúcar
-una pizca de sal

Para el relleno
-500ml de nata líquida para montar (con más de 35% de M.G)
-200gr. azúcar

Para la cobertura
-300gr. de chocolate con leche (yo uso Lindt)
-20gr. de mantequilla
-90gr. de leche entera ó nata líquida

Preparación;

En primer lugar vamos a elaborar un bizcocho genovés, para ello separamos en dos cuencos las yemas de las claras. A continuación batimos las yemas hasta que blanqueen y doblen el volumen, y las reservamos.

Aparte, añadimos una pizca de sal al cuenco de las claras y con unas varillas eléctricas vamos batiendo, e incorporando en varias veces el azúcar, hasta que las claras estén a punto de nieve. 

A continuación incorporamos poco a poco las yemas al recipiente de la claras sin dejar de batir, y cuando esté todo integrado añadimos la harina previamente tamizada, también en varias veces y realizando movimientos suaves y envolventes. 

Con la harina no hay que batir mucho, sólo lo necesario para que se integre en la mezcla y nada más.

Después pasamos la masa del bizcocho a una bandeja de horno, sobre papel sulfurizado, e introducimos en el horno, previamente calentado a 180º calor arriba y abajo, durante unos 12 minutos aproximadamente, hasta que al pinchar con un palillo, éste sale limpio.

Cuando el bizcocho esté hecho, lo sacamos del horno, y en caliente, colocamos encima de él un paño de cocina húmedo, que esté bien limpio, y enrollamos el bizcocho sobre sí mismo, por la parte más ancha, y reservamos hasta que enfríe.

Mientras el bizcocho enfría, aprovechamos para montar la nata. Para que obtenga mayor consistencia y sea más firme debemos utilizar una nata que tenga un porcentaje de grasa superior al 35%, y para que monte bien y más rápido, conviene que tanto la nata como el recipiente en el que la vamos a batir, estén muy fríos. Para montarla simplemente añadimos el azúcar y con las varillas eléctricas batimos hasta que la nata esté montada.

El siguiente paso, consiste en desenrollar el bizcocho, extender la nata por encima, y volver a enrollar sobre sí mismo. Luego con un cuchillo cortamos un trozo del pastel de unos 7cm. de largo, y éste a su vez lo cortamos diagonalmente en dos partes.

Finalmente preparamos la cobertura de chocolate, para ello ponemos en un recipiente al baño María todos los ingredientes, y cuando el chocolate esté derretido, apartamos del fuego, y dejamos que entibie.

Después sólo nos queda decorar el pastel dándole forma de tronco de leña, para ello lo trasladamos a una bandeja sobre blonda, y por los laterales colocamos papel de aluminio para que luego al echarle la cobertura de chocolate por encima no se ensucie la blonda porque eso estropearía la presentación final. 

Luego con una cuchara vamos cubriendo todo el pastel con el chocolate. Los dos trozos pequeños que habíamos cortado los pegamos en la parte de arriba como veis en la foto, simulando unas ramas, y luego antes de que la cobertura se endurezca, cogemos un tenedor y formamos unos pequeños surcos creando el aspecto de una corteza de árbol.

El último paso es espolvorear un poco de azúcar glas por encima (opcional) simulando la nieve, y decorar con algunos artículos navideños si así lo deseamos. 

Después sólo queda retirar el papel de aluminio que habíamos puesto para proteger la bandeja y evitar que se ensuciara, y listo para lucirlo en la mesa.

Yo en esta ocasión no he puesto almíbar al bizcocho, porque lo hice el día anterior, y la nata ya lo va humedeciendo pues se trata de un bizcocho que es súper ligero, que absorbe la humedad como si se tratara de una esponja, pero si lo preparáis para servir pronto, entonces conviene echarle por encima un poco de almíbar con un pincel de cocina, pero sin excederse. 

El almíbar se prepararía echando en un cazo 1 vaso de azúcar, 1 vaso de agua, corteza de una naranja  (bien lavada previamente y sin nada de parte blanca), y si no hay niños un chupito de un licor (cointreau, brandy, ron, whisky...). Ponemos el cazo al fuego, dejamos que hierva a fuego bajo unos 10 minutos, luego apagamos el fuego, esperamos a que enfríe, y listo para utilizar (el almíbar sobrante lo podéis guardar en el frigorífico para otra ocasión, ser conserva bastante tiempo)

Espero que os haya gustado. Un beso

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Galletas de mantequilla con glasa para Navidad


Aunque la decoración de galletas es una técnica que está en auge, su origen se remonta al s. XIV, cuando en Suiza, Austria y Alemania se empezaron a tallar en madera, moldes de galletas para imprimir en ellas motivos bíblicos.

El molde con el que se cortaban las galletas se llamaba springele, y el más antiguo está en el museo Naciconal Suizo de Zúrich. Es un molde redondo, tallado en madera y representa el cordero pascual.

En la actualidad, se ha sustituido la madera de antaño, por el metal y el plástico, para la fabricación de los moldes cortapastas, y los hay de múltiples formas y temáticas. En mi caso, y dado que estamos en fechas previas a la Navidad, he utilizado para esta entrada dos moldes con motivos típicamente navideños; los renos y los copos de nieve.


Ingredientes:

-400gr. de harina de repostería
-200gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 huevo
-1 yema de huevo
-120gr. de azúcar
-1 cucharada de vainilla líquida
-1 pizca de sal

Para la glasa de escritura:
-1 clara de huevo 
-200gr. de azúcar glass
-5 gotas de vinagre de manzana
-colorantes alimentarios (opcional)

Preparación:

Tamizamos la harina sobre la encimera. Hacemos un hueco en el centro como si fuera el cráter de un volcán, en él echamos los restantes ingredientes: la mantequilla cortada en daditos, el huevo, la yema, el azúcar, la cucharada de vainilla y la sal. 

Con las manos bien limpias amasamos el conjunto hasta formar una masa homogénea. No hay que amasar mucho tiempo, sólo el necesario para que se integren bien todos los ingredientes, y luego formamos una bola y la dejamos reposar durante una hora, cubierta de papel film.

A continuación cortamos una lámina de papel film, la estiramos sobre la encimera, y ponemos en el centro la masa, por encima ponemos otra lámina de papel film, y después con un rodillo de cocina aplanamos hasta que la masa quede de un grosor de unos 3mm. Luego retiramos la lámina de plástico de arriba, y con los moldes cortapastas vamos haciendo las galletas y las colocamos en la bandeja del horno,  sobre papel sulfurizado.

A continuación con el horno previamente calentado a 180º con calor arriba y abajo, las horneamos por espacio de 12 minutos aproximadamente, cuidando de que no se doren en exceso.

Finalmente las sacamos del horno, y las dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorarlas.

Mientras las galletas enfrían, preparamos la glasa, para ello batimos la clara ligeramente y luego vamos añadiendo el azúcar glass poco a poco, sin dejar de batir. Nos quedará una pasta de una consistencia parecida a la pasta de dientes.

Cuando todo el azúcar esté integrado, añadimos las gotas de vinagre, batimos un minutos más y ya tenemos la glasa de escritura, también llamada glasa de delineado, lista.

En caso de querer colorear la glasa, dividimos la glasa original en tantas partes como colores queramos aplicar, después con un palillo vamos añadiendo los colorantes elegidos poco a poco hasta obtener el tono deseado, y finalmente echamos la glasa en una manga con una boquilla fina y lisa.


Para aplicar la glasa, empezaremos pegando la boquilla a la galleta, apretamos un poco, y levantamos hacia arriba formando un ángulo de unos 45º, presionando siempre de manera suave y constante sobre la manga, y avanzamos llevando el cordón de glasa en el aire en todo momento, hasta llegar al final, que de nuevo pegamos la boquilla a la galleta y retiramos.

Personalmente pienso que la decoración de galletas es todo un arte, y como tal necesita una destreza, la cual sólo  se consigue con tiempo y paciencia. De todos modos no se trata de hacer unas galletas perfectas, lo importante es que sean sabrosas y  pasar una rato divertido en la cocina. 

Con el tiempo y a medida que vayamos dominando la glasa, los resultados irán mejorando poco a poco. Aquí como en casi todo, la experiencia es un punto a favor.

Un saludo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Panettone en panificadora


El Panettone es un clásico de la Navidad, su origen se atribuye a un tal Toni, que era un pinche en la cocina de Ludovico Sforza, también conocido por su apodo, Ludovico el Moro, el cual fue duque de Milán.

Al parecer en la vigilia de Navidad, al jefe de cocina de los Sforza se le quemó el bizcocho que había preparado para el convite ducal, y entonces el pinche Toni, en un acto de generosidad, decidió utilizar la masa de pan que había preparado para consumir él mismo ese día, y le añadió huevos, azúcar y frutas confitadas, amasó de nuevo el conjunto y tras un nuevo levado de la masa final, la horneó y el resultado fue un pan tan exquisito que todos los comensales lo alabaron, y el duque en homenaje y reconocimiento a su creador, lo denominó Panettone, es decir, Pan de Toni.

Al margen de que sea o no cierto, no deja de ser una historia curiosa, en cualquier caso lo que sí parece indiscutible es que desde la Edad Media era costumbre preparar por Navidad un pan más rico que el consumido a diario, así que no es extraño que le añadieran a la receta original otros ingredientes como huevos, mantequilla, azúcar, frutas confitadas, frutos secos, etc.

Desde luego si lo que buscaban era un pan rico, el Panettone lo es y mucho, y en contra de lo que pueda parecer es muy fácil de preparar con los medios que tenemos hoy en día a nuestro alcance. También se puede amasar a mano, pero para que salga esponjoso es necesario un amasado largo y a mano resulta un trabajo un tanto pesado. 

Yo he utilizado la panificadora en el programa que solo amasa y que en mi panificadora tiene una duración de 20 minutos. He amasado por espacio de una hora, lo cual significa que una vez finalizado el programa lo he iniciado dos veces más para completar la hora. Podéis amasar algo menos de una hora, pero menos de 45 minutos no os lo recomiendo.

La receta que os propongo es la que vengo utilizando últimamente, porque desde que la probé me gustó tanto el resultado que ya no experimenté con otras, y además tiene la ventaja de que no necesitamos elaborar una masa madre, y por tanto sólo hay un levado, con lo cual el proceso de elaboración se simplifica bastante.

Os dejo ya con la receta, y os animo a que la probéis, porque seguro que vais a triunfar igual que Toni, jeje.

Ingredientes (para 2 unidades):

-100 gr. de leche entera
-180 gr. de azúcar
-10 gr. de sal
-4 huevos de tamaño mediano
-60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 cucharada de agua de azahar
- la piel rallada de una naranja
-600gr. de harina de fuerza
-25 gr. de levadura prensada de panadería (ó un sobre de 9 gr.)
-300gr. de uvas pasas

Preparación:

Echamos en la cubeta de la panificadora todos los ingredientes, salvo las uvas pasas, por el orden en que aparecen en la lista. Iniciamos el programa de solo amasado y cuando termine lo reiniciamos nuevamente hasta completar una hora de amasado. 

A continuación sacamos la masa a una superficie untada con aceite y dividimos la masa en dos partes, luego con un rodillo de cocina aplanamos primero una mitad de la masa y colocamos encima la mitad de las uvas pasar, enrollamos la masa sobre sí misma como si fuéramos a hacer un brazo de gitano, unimos ambos extremos y le damos forma de bollo, luego lo echamos en el molde que tendremos untado de mantequilla y enharinado, y procedemos de la misma manera con la otra parte de la masa y las uvas restantes. 

Luego esperamos a que la masa leve, hasta casi triplicar el volumen, después pintamos la superficie de los dos Panettones con huevo batido y llevamos al horno, previamente precalentado a 170º , durante 40 minutos aproximadamente, en la parte central del horno, con calor abajo los primeros 25 minutos y después calor arriba y abajo. 

Si vemos que se nos dora demasiado por arriba podemos taparlo con papel de aluminio y continuamos con la cocción hasta que esté listo.

Con las cantidades que os he puesto hice dos Panettones en moldes de 15cm. de diámetro.

A parte de uvas pasas se pueden utilizar otros ingredientes como frutas confitadas, frutos secos ó pepitas de chocolate, en mi caso sólo he utilizado uvas pasas porque me chiflan, en cambio ni la fruta confitada ni los frutos secos me agradan especialmente. 

Por otra parte he utilizado uvas pasas de Málaga, que están exquisitas pero tienen el inconveniente de que llevan pepita, y si no os gusta encontraros las pepitas en la boca utilizad pasas sultanas que también están muy ricas.

Cuando echéis la masa en los moldes para el proceso de levado, procurad que no sobrepase la mitad del molde, porque luego sube mucho y corremos el riesgo de que se desborde

Por último recordad que el secreto de este dulce está en un amasado largo y por supuesto en utilizar ingredientes de primerísima calidad, con eso y los consejos que os he dado el éxito es seguro, no lo dudéis.

Un abrazo

lunes, 30 de noviembre de 2015

Paella mixta


Para despedir noviembre, y antes de empezar con las recetas típicas de las fechas navideñas que ya están ahí  a la vuelta de la esquina, hoy os traigo una receta que en casa nos encanta, la paella.

En este caso se trata de una paella mixta, un plato  muy agradecido, que está riquísimo, y que por otra parte si seguís las indicaciones que os dejo, es una receta que no falla nunca. 

Ingredientes (para 4 personas):

-4 tazas de arroz
-750gr. de pollo cortado en trozos
-250gr. de calamares
-8 mejillones
-8 langostinos
-250gr. de berberechos
-1 pimiento morrón grande
-4 dientes de ajo
-1 tomate
-1 vaso de guisantes frescos o congelados
-aceite de oliva
-azafrán molido
-1 cucharada sopera de pulpa de pimiento choricero
-perejil picado

Para el caldo:
-2 carcasas de pollo (también le va muy bien un caldo de pescado, para ello en lugar de las carcasas de pollo, utilizad huesos de rape, morralla, espinas, colas de pescado...)
-1 zanahoria
-1 puerro
-1 rama de apio
-sal
-agua

Preparación:

En primer lugar preparamos el caldo de pollo, para ello ponemos una olla al fuego con agua y añadimos las carcasas de pollo, el puerro, la zanahoria, la rama de apio, y la sal. Dejamos que se cueza durante 1 hora  aproximadamente. Antes de apagarle el fuego rectificamos de sal y reservamos.

Aparte en una olla con un poquito de agua y una hoja de laurel abrimos los mejillones. Dejamos enfriar y retiramos la cocha de arriba, dejando solo la que está adherida a la carne del mejillón. Reservamos

Los berberechos los tenemos en agua con sal al menos durante 2 horas para que suelten la arena. Después escurrimos y lavamos bien bajo el grifo y reservamos.

Por otro lado colocamos la paella al fuego, cubrimos la base con aceite de oliva y freímos en él los trozos de pollo previamente salpimentados. Cuando estén hechos los retiramos a una fuente y reservamos. 

A continuación añadimos los langostinos, dejamos que se hagan por un lado, y luego le damos la vuelta para que se hagan por el otro, y retiramos y reservamos. Después le toca el turno a  los calamares, los previamente limpiados y cortados en trozos, y  los echamos a la paella, cuando estén hechos retiramos también y  reservamos. 

Si fuera necesario echamos un poco más de aceite de oliva,  y  añadimos el pimiento morrón cortado en tiras, después de que haya estado unos minutos rehogándose y ya esté blandito, añadimos los ajos picados, seguimos rehogando un par de minutos removiendo para que no se quemen los ajos, y después añadimos el tomate previamente triturado.

Cuando el líquido del tomate se haya consumido, es el momento de echar la pulpa de pimientos choriceros, removemos de nuevo, y añadimos el pollo y los calamares que habíamos reservado. 

A continuación echamos 9 medidas de caldo de pescado previamente colado, y cuando levante el hervor añadimos los guisantes ( si son congelados, los descongeláis primero), y un poco de colorante alimentario para paella, o mejor aún, azafrán molido (si echáis azafrán en hebra, debéis de freírlo un poco en el aceite del sofrito antes de añadir el caldo, para que así suelte mejor su aroma)

Dejamos que hierva el caldo en la paella durante unos 10 ó 15  minutos para que los trozos de pollo se terminen de hacer, y después subimos el fuego al máximo, añadimos 4 medidas de arroz de grano redondo, si es arroz bomba mejor, pero nunca arroz de grano largo (usamos la misma medida que utilizamos para medir el caldo). 

Una vez añadido el caldo, echamos los berberechos y  dejamos cocer todo junto a fuego alto durante 5 minutos removiendo solo una vez al principio, y solo los justo para que no se pegue abajo, y luego bajamos el fuego y colocamos por encima los langostinos y los mejillones a modo de decoración, y dejamos cocer otros 15 minutos más, pero esta vez sin remover absolutamente nada porque sino el arroz suelta el almidón y no queda el grano suelto.

Transcurrido el tiempo de cocción, apagamos el fuego, y dejamos reposar unos diez minutos antes de servir.

Espero que os haya gustado.

Hasta pronto. Saludos.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Boquerones fritos con cachelos



Hace unos días estaba en dudas sobre qué preparar para la comida del mediodía, y justo en ese momento vino el pescadero y fui a ver qué tenía (digo que vino el pescadero, porque vivo en el rural y tanto el pescadero como el panadero o el frutero tienen reparto a domicilio por esta zona) 

Al final me decanté por unos boquerones por varias razones: son fáciles de limpiar, rápidos de preparar, no dan problemas con las espinas, y están exquisitos.

En esta ocasión los acompañé de cachelos (en Galicia, al menos en mi zona, le llamamos cachelos a las patatas cocidas con la piel) y de tomates a la plancha.

Os dejo la receta, que si bien no tiene ninguna dificultad y seguro que ya conocéis, a mí me apetece tenerla en el blog porque quiero que éste sea ante todo un archivo en el que guardar todas mis recetas.

Ingredientes (para 4 personas):

-1kg. de boquerones
-4 patatas grandes
-2 tomates
-1 cebolla
-harina para rebozar el pescado
-aceite de oliva
-sal

Preparación:

Primero lavamos bien las patatas bajo el grifo porque las vamos a cocer sin retirarles la piel. Después las cortamos en rodajas gruesas, las echamos en una olla, añadimos una cebolla cortada por la mitad, salamos, cubrimos de agua y ponemos al fuego.

Aparte limpiamos bien el pescado retirándole las vísceras, luego lo lavamos en agua fría, lo escurrimos bien, lo salamos y reservamos. 
 
Después ponemos al fuego dos sartenes, y en una cubrimos el fondo con aceite de oliva, cuando esté caliente vamos rebozando el pescado en harina y echándolo en la sartén dándole la vuelta para que se fría por los dos lados, y luego lo pasamos a una fuente sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. 

En la otra sartén ponemos solo unas gotas de aceite de oliva y echamos los tomates cortados en rodajas gruesas. Pasados unos minutos les damos la vuelta para que se hagan por ambos lados, y los pasamos a una fuente de servir y salamos en el último momento.

Cuando las patatas estén cocidas, las escurrimos, y en caliente rociamos con un buen aceite de oliva. Por último solo nos queda emplatar, colocando por un lado los boquerones con los cachelos, y los tomates los presentamos en una fuente aparte para que quien quiera se sirva.

Como veis, una receta muy sencilla de preparar, que resuelve una comida sin gastar apenas dinero, algo que siempre es de agradecer. Espero que os haya gustado.

Un saludo.