lunes, 13 de marzo de 2017

Buñuelos de calabaza

Estamos casi a mediados de marzo, la primavera ya está a la vuelta de la esquina, y los valencianos están ya inmersos en sus fiestas, con su mascletà diaria que tiene lugar todos los días desde el 1 al 19 de marzo, día en que concluyen los actos festivos con la cremá de los monumentos falleros.
Desde el punto de vista gastronómico, si con algo asociamos la fiesta de las fallas valencianas es con los bunyols de carabassa (buñuelos de calabaza). Lo típico es acompañarlos de un buen tazón de chocolate caliente, aunque solos están igual de ricos, tanto que es imposible comer solo uno y parar.
En Valencia, los buñuelos de calabaza no solo los encontraréis durante las fiestas de las fallas, sino que hay establecimientos, denominados buñolerías, que los preparan a lo largo de todo el año.
Si os apetece probar esta delicia sin necesidad de tener que viajar a Valencia, os dejo la receta a continuación, para que la hagáis en vuestra casa, pues no tiene la más mínima dificultad.
En mi caso he utilizado una rosquillera de plástico (os la muestro en la foto, la mía es de la marca Ibili), porque estos buñuelos llevan un agujero en el centro, que las personas que tienen práctica lo realizan con las manos, cogiendo un poco de masa con la mano izquierda, luego aprietan el puño, y el montículo de masa que asoma, lo recogen con la otra mano previamente mojada en agua, y luego presionando el dedo índice contra el pulgar, realizan el agujero y acto seguido dejan caer el buñuelo en el aceite. Así explicado parece muy complicado, pero si vierais con qué rapidez lo hacen pareciera que estas personas están dotadas de un don innato. Realmente solo es cuestión de práctica, pero como yo no la tengo, y además no me gusta nada la idea de embadurnarme las manos, utilizo la rosquillera, así aparte de no ensuciar las manos, queda un agujero perfecto y similar en todos los buñuelos, además sin ningún esfuerzo.
Paso ya a detallaros lo que necesitáis para hacer estos deliciosos buñuelos
Ingredientes:
-500gr de pulpa de calabaza asada
-25gr de levadura prensada de panadería
-325gr de harina de trigo de fuerza
-250gr de leche entera
-1 pizca de sal (muy poca)
-aceite de girasol para freír ( sirve de oliva suave)
-azúcar para espolvorear por encima
Preparación:
En primer lugar hay que asar la calabaza. Yo en esta ocasión he utilizado una calabaza cacahuete(cucurbita moschata) y primero hay que lavarla bien bajo el grifo de agua fría, luego la cortamos en rodajas un poco gruesas y las ponemos en la bandeja del horno, a 180º con calor arriba y abajo, y dejamos que se ase  por espacio de una hora aproximadamente. Cuando veamos que ya está asada, la retiramos a una fuente, y una vez fría le sacamos la cáscara y las semillas, y apartamos 500gr de pulpa, la cual reducimos a puré aplastándola con un tenedor.
Una vez asada la calabaza el siguiente paso es preparar la masa de los buñuelos, para ello templamos la leche (ojo, tiene que estar tibia, no sirve caliente) y diluimos en ella la levadura.
Aparte en un bol grade mezclamos la harina, añadimos el puré de calabaza, y la levadura diluida en la leche, agregamos una pica de sal, y amasamos hasta que obtengamos una mezcla homogénea. El resultado será una masa de color anaranjado, y de poca consistencia. Dicho en otras palabras, os quedará una masa imposible de manejar con las manos, pero no os preocupéis, es así como tiene que quedar. Cuando estén bien mezclados todos los ingredientes, tapamos el bol con un paño de cocina, y lo dejamos reposar en un lugar templado, alejado de corrientes de aire, hasta que doble el volumen.
Una vez que la masa ha levado, ponemos al fuego una sartén honda, echamos abundante aceite en ella, y mientras se va calentando llenamos de masa la rosquillera. Cuando veamos que el aceite está bien caliente pero sin llegar a humear, vamos echando los buñuelos, dorándolos primero por un lado y luego por el otro, y luego los retiramos a un plato sobre papel absorbente, y cuando hayamos terminado con todos, los rebozamos en azúcar y los pasamos a una fuente de servir.
Recién hechos y con un chocolate caliente como acompañamiento están verdaderamente deliciosos, luego con el paso de las horas, ocurre como con todas las masas que llevan levadura fresca, que pierden bastante, pero es difícil que eso ocurra porque con lo ricos que están casi siempre dejan el plato limpio ;)
Nada más por hoy, a los que sois de Valencia desearos que disfrutéis mucho de las fiestas, y los demás, os animo a que probéis a hacer estos ricos buñuelos en casa, veréis cómo os van a encantar.
Y por hoy termino, nos vemos en unos días. Os espero!!!

6 comentarios:

  1. Lo que más me gusta de la cuaresma es su gastronomía, siempre lo digo porque es verdad, ya sea dulce o salada para mi es de las mejores. Los buñuelos son unos de sus dulces estrella y no me extraña, pues son deliciosos y éstos en concreto de calabaza son mis preferidos. A ti te han quedado maravillosos.
    Un beso.

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  2. No sabes como me has tentado con los buñuelos y el chocolate ,hace años que veo esas rosquilleras y me da la sensacion de que no van a salir las rosquillas de ahi la tengo en mis manos y al final no la compro.
    Te han quedado de relujo y seguro que estaban de muerte relenta no lo siguiente.
    Bicos mil y feliz semana wapa.

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  3. Hola Maca. Estos buñuelos tienen que estar de rechupete. Ahora me tomaría unos cuantos. El domingo los comí jj pero seguro que no estaban como los tuyos.
    Un abrazo.

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  4. Qué ricos están con un buen chocolate...Aquí en valencia ya estamos tirando petardos jaja ahora,que ya no llueve por fin...y los buñuelos están en todos los puestos de la ciudad...ahora me comía un par de los,tuyos. Bsts

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  5. Hola gracias por seguirme yo hace tiempo que te sigo por que me gusta tu cocina, unos buñuelos riquisimos besitos

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  6. ¡Qué buñuelos te han quedado Maca! Chica parece que fueras valenciana y llevaras toda la vida haciéndolos, porque aunque cuentes con la rosquillera hace falta maña, todo hay que reconocerlo. Que los cacharritos ayudan pero no solucionan.

    ¡Besos mil!

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