sábado, 17 de diciembre de 2016

Cordero lechal castellano en horno de Pereruela



Hola de nuevo a todos. ¿Ya tenéis pensado el menú de las próximas fiestas? Bueno, si aun no lo tenéis claro, os dejo una propuesta que os encantará: Lechazo castellano en horno de leña.
Los que no tengáis horno de leña se puede hacer también en un horno convencional, pero en mí caso como por fin este año he podido ver cumplido mi sueño de hacerme con uno, puedo permitirme ese lujo, porque para mí es un auténtico lujo poder elaborar y disfrutar de un asado como lo preparaban nuestros antepasados, de la forma más tradicional y sana posible.
El horno lo instalamos en el sótano, y lo compramos en la localidad zamorana de Pereruela, famosa por la calidad del barro que emplean en su fabricación, que le permite alcanzar altas temperaturas. Os dejo una imagen para que veáis cómo ha quedado


Aparte del  horno de leña que le confiere un sabor especial, es también muy importante la calidad de la materia prima. Al parecer por estas fechas, donde en las mesas de muchos hogares españoles se va a servir cordero, entran en la comunidad de Castilla y León corderos procedentes de otros países como por ejemplo Francia, para ser sacrificados en lo mataderos de la zona y puestos a la venta como Lechazo Castellano, cuando en realidad no lo son, por ello, para aseguraros que compráis la mejor calidad y evitar que os den gato por liebre, buscad los que tengan el sello de calidad Tierra de Sabor
Y ahora os dejo con la receta.
Ingredientes (para 2 personas):
-1/4 delantero de lechazo castellano (en este caso he utilizado 2 paletillas)
-1 vaso de agua
-sal
-ensalada básica de lechuga y tomate (para acompañar)
Preparación:
Cómo lo he preparado en horno de leña, lo primero es calentarlo, y para ello abrimos el tiro y la apertura de la puerta, e introducimos la leña en el interior del horno, formando una especie de pirámide. Cualquier leña sirve, aunque la más valorada es la de encina. En la base ponemos unos trozos de papel, y con una cerilla encendemos el fuego. Cuando la leña se vaya consumiendo vamos añadiendo más hasta que la cúpula del horno, que en un principio se había puesto negra, se torne blanca, y el termómetro marque una temperatura superior a 200º.
Llegado ese momento, esperamos a que se consuma la leña que esté aun por arder, y luego esparcimos las brasas por toda la base del horno, cerramos el tiro y el apertura de la puerta, y esperamos unos minutos, que aprovechamos para preparar el lechazo, tarea de lo más sencilla, porque sólo hay que salar el cordero, introducirlo en una fuente también de barro de Pereruela, añadir un vaso de agua en el fondo de la misma, para que durante el horneado haya humedad en el horno y la carne no quede seca, y porque además la grasa que suelta luego la carne en el horno se mezcla con ese agua y queda una salsa exquisita para regar la carne por encima.



Ya con el cordero listo para ir al horno, apartamos las brasas a un lado e introducimos la fuente dentro, cubierta con papel de aluminio para que no se queme la parte de arriba, y lo dejamos durante 30 minutos. Transcurrido ese tiempo le echamos un vistazo y si vemos que al pinchar con un tenedor está hecho, le damos la vuelta, y volvemos a cerrar el horno, pero esta vez ya sin el papel de aluminio, para que la parte que antes estaba abajo, y ahora es la que ha quedado por arriba, tenga un ligero color tostado y quede un poco crujiente, no demasiado tampoco, por lo que teniendo en cuenta que la temperatura dentro del horno sigue siendo alta (estos hornos mantienen la temperatura muchísimo tiempo), y que el cordero ya está casi hecho, habrá que vigilar con frecuencia por la mirilla de horno o sino por la apertura de la puerta, para que no se pase. En este caso después de darle la vuelta a los 30 minutos poco tiempo necesitó después, sobre unos 5 ó 7 minutos más aproximadamente.
Cuando esté listo, ya lo servimos a la mesa, acompañado simplemente de un buen pan de hogaza y una ensalada básica de lechuga, tomate y cebolla aliñada con sal, vinagre y aceite de oliva virgen extra. Creedme que no se necesita nada más para disfrutar de este manjar de dioses. Espero que os haya gustado



viernes, 9 de diciembre de 2016

Figuritas de Mazapán


Bueno, pues casi sin darme cuenta la Navidad se me ha echado encima. Ya están todas las calles decoradas y muchos de vuestros hogares supongo que también. Al mío le tocará este domingo, porque la actual semana ha sido un tanto atípica, he estado bastante liada con un asuntillo y no me ha dado tiempo. La parte buena es que he dejado eso atrás, me he liberado de un lastre que me robaba energía positiva y me transmitía muchísimo mal rollo, además ahora como recompensa, la  próxima semana tengo previsto realizar un viaje que me hace mucha ilusión, y a la vuelta ya estará todo listo para celebrar unas fiestas, que espero sean tranquilas, porque es lo que necesito, paz y tranquilidad.
Unas fiestas, en las que en nuestro país, es muy típico poner en la sobremesa la receta que hoy os traigo: el mazapán.
Aunque hay otras versiones, se dice que el mazapán lo inventaron las monjas de un convento toledano durante la hambruna que sufrió Castilla tras la batalla de las Navas de Tolosa. En esa época no había trigo en la ciudad, pero lo que sí había en la despensa del convento era azúcar y almendra en abundancia, así que las monjas decidieron alimentar a los hambrientos con este suculento alimento.
A día de hoy el Mazapán de Toledo es una variedad de mazapán, que cuenta con Indicación Geográfica Protegida desde 2002. El Consejo Regulador de la IGP solo permite acogerse a ella los mazapanes producidos en todos los municipios de la provincia de Toledo, que cuenten con un 50% de almendras y azúcares naturales.
Otra variedad de mazapán que cuenta con la denominación de La Rioja Calidad desde 1989 es el Mazapán de Soto. Se elabora en la localidad de Soto de Cameros (La Rioja) Este mazapán, aparte de almendra y azúcar, lleva esencia de limón, tiene una base de oblea y se hornea después de someterlo a un baño de jarabe.
En definitiva, el mazapán es un dulce muy típico de estas fechas, cuenta con una gran tradición en nuestro país, y es tan fácil de elaborar que merece la pena prepararlo en casa, porque salvo que lo compréis en un obrador artesanal, el industrial no tiene ni punto de comparación con éste.
Os dejo ya la receta, veréis qué fácil es
Ingredientes:
-250gr. de almendra molida de buena calidad
-250gr. de azúcar glas
-1 clara de huevo
-1 yema de huevo para pintar por encima
Preparación:
En mi caso he comprado almendra entera, con lo cual lo primero que hice fue picarla hasta convertirla en harina de almendra. A continuación se echa el azúcar tamizado y removemos todo bien. Posteriormente añadimos la clara de huevo ligeramente batida y mezclamos todo hasta conseguir una bola aceitosa debido al aceite que de la almendra. La dejamos reposar 30 minutos envuelta en papel film, y luego cogemos porciones del tamaña de una nuez y hacemos figuritas a nuestro gusto, las cuales colocamos en la bandeja sobre papel de hornear  y luego las pintamos por encima con la yema de huevo batida. A continuación las introducimos en el horno, que tendremos precalentado a 180º con calor arriba y abajo, cerca de la parte de arriba.
Tan pronto metamos las figuritas dentro del horno, apagamos el fuego de la parte de abajo, y dejamos solo el grill. Cuando la figuras estén doraditas por la parte de arriba, las sacamos, dejamos enfriar, y listas para disfrutar de su exquisito sabor.
Espero que os haya gustado la receta. Nos vemos dentro de unos días con otra nueva receta, muy típica también de las fechas que se aproximan. Estad atentos!!!

martes, 29 de noviembre de 2016

Bacalao con nata ("Bacalhau com natas")


La receta de hoy emplea como ingrediente principal uno de mis pescados favoritos: el bacalao.
Como sabéis los portugueses son los verdaderos expertos en la preparación de este pescado, aunque en nuestro país tampoco le vamos a la zaga. Recetas como el bacalao a la gallega, el bacalao a la vizcaína, el tiznado manchego o la esqueixada catalana, son una muestra de la importancia que tiene este producto a lo largo de la geografía española. Eso sin hablar de otras recetas como el bacalao al pil pil, el bacalao con garbanzos y espinacas (conocido también como potaje de vigilia), los buñuelos de bacalao, las croquetas de bacalao, los pimientos de piquillo rellenos de bacalao, etc, cuya presencia no se limita a un territorio concreto sino que se preparan a lo largo y ancho del país.
Algunas de esas recetas las iré subiendo en el futuro, pero la que hoy os traigo es típica del país vecino y se conoce como Bacalao con nata (Bacalhau com natas) Se trata de una receta muy sencilla que no entraña ninguna complicación,  si bien es algo laboriosa, pero el resultado final os aseguro que bien merece la pena ese esfuerzo previo.
Para hacer el bacalao con nata necesitáis lo siguiente:
Ingredientes (para 4 personas)
-4 trozos medianos de lomos de bacalao en salazón
-4 patatas
-2 dientes de ajo
-1 hoja de laurel
-1 cebolla grande
-40gr. de mantequilla
-3/4 litros leche entera
-250ml de nata para cocinar
-2 cucharadas soperas de harina de trigo
-nuez moscada
-pimienta en grano
-sal
-aceite de oliva virgen extra
Preparación:
Lo primero es desalar el bacalao, para ello lo laváis bien bajo el grifo del agua fría, luego colocáis los lomos de bacalao en un recipiente hondo, llenáis de agua fría, y lo dejáis en el frigorífico cambiando el agua cada 8 horas durante 1 día ó día y medio dependiendo del grosor de los trozos. Una vez esté el bacalao desalado, los escurrimos bien, y los secamos con papel de cocina.
En una olla ponemos la leche al fuego, y cuando esté a punto de levantar el hervor añadimos los lomos de bacalao y dejamos cocer por espacio de 5 minutos aproximadamente. Cuando el bacalao esté cocido lo sacamos de la olla a una fuente con una espumadera y dejamos enfriar. Cuando esté frío, los desmigamos retirando las espinas y las pieles, y reservamos. Por su parte la leche la colamos para retirar los restos de bacalao que hayan quedado y luego le añadimos la nata, mezclamos y reservamos.
Seguidamente ponemos una sartén con abundante aceite de oliva al fuego, cuando esté caliente añadimos las patatas previamente peladas y cortadas en cubitos, salamos al gusto, y las freímos. Cuando estén fritas las retiramos a una fuente sobre papel absorbente, y reservamos también.
En la misma sartén dónde hemos frito las patatas, retiramos el exceso de aceite, hasta que simplemente quede el fondo de la sartén cubierto de una fina capa de aceite, añadimos la cebolla cortada en juliana, los ajos picados y la hoja de laurel, rehogamos todo junto, y después retiramos el laurel y añadimos las patatas y las lascas de bacalao que teníamos reservadas, y mezclamos todo bien.
Por último encendemos el horno con grill a 180º aproximadamente, y mientras hacemos una bechamel. Para ello ponemos una sartén al fuego, añadimos la mantequilla, y cuando esté fundida, añadimos la harina y removemos durante unos minutos para que se rehogue. Después vamos añadiendo poco a poco la leche con nata que teníamos reservada, sin dejar de remover, hasta que adquiera la consistencia deseada (no demasiado líquida pero tampoco muy espesa), en ese momento salamos la bechamel al gusto, añadimos la nuez moscada y la pimienta molida y luego con una cucharón echamos la mitad de esa bechamel sobre la mezcla de patatas, bacalao y cebolla, removiendo todo para que queden todos los ingredientes bien integrados. Por último echamos ésta mezcla en una fuente apta para horno, mejor si es de barro, y cubrimos por encima con el resto de la bechamel y llevamos al horno hasta que esté gratinado, y listo por fin para llevar a la mesa y disfrutar.
Nada más por hoy, nos vemos en unos días con una nueva receta. Que seáis felices!!!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Caldo gallego


Por fin ha llegado el frío y la lluvia, aunque ésta última yo la verdad no la echaba de menos, y eso que este año en Galicia no nos podemos quejar porque hemos tenido un otoño muy seco y caluroso, aun queda un mes para que finalice, pero un poco de frío ya lo echaba en falta... Además  las navidades están ahí a la vuelta de la esquina y no era cuestión de comer el turrón en mangas de camisa ;)
Pues bien, la receta que os traigo hoy, el caldo gallego, también necesita de un tiempo invernal para que podamos disfrutar plenamente de su sabor... Recuerdo que el año pasado a finales de junio, comí en un restaurante en el que ofrecían caldo gallego a un grupo de turistas que venían en autobús en una excursión organizada,  encima aquel día hacía un sol de justicia,  y no sé qué recuerdo guardarían aquellos turistas del caldo gallego, pero no creo que sea el mejor de los posibles. Por muy rico que estuviese, el caldo gallego, igual que la sopa castellana, la fabada asturiana, el cocido, etc. son platos que apetecen más y sientan mejor cuando hace frío, cada cosa tiene su momento, y por muy típicos  que sean no es lo más adecuado servirlos en según qué época, pero bueno, tampoco lo critico, precisamente por ser platos típicos la gente de fuera los demanda durante todo el año.
El caso es que ahora el frío llegó, y en mi huerta tengo unas nabizas preciosas, así que el otro día hice el primer caldo de la temporada, que me supo a gloria y me sentó aun mejor. Os comparto la receta por si os animáis a prepararlo en casa.
Ingredientes (para 8 personas)
-250gr. de alubias blancas
-500gr. de costilla de cerdo salada (sirven también otras partes del cerdo, como el morro, un trozo de lacón, etc. pero que sean salados)
-50gr. de unto
-6 patatas medianas o 4 grandes
-1 manojo de nabizas o grelos (en su defecto pueden utilizarse berzas o incluso repollo aunque el sabor varía mucho)
-1 chorizo (opcional)
-7 litros de agua (aproximadamente)
Para el sofrito (opcional):
-aceite de oliva virgen extra
-1/4 de cebolla
-1 cucharadita de pimentón dulce de calidad
Preparación:
La víspera dejamos las alubias en remojo en agua fría durante toda la noche. Al día siguiente echamos unos 7 litros de agua fría en una olla, añadimos las alubias que teníamos en remojo bien escurridas, la carne, el chorizo (yo casi nunca le echo chorizo al caldo, pero mucha gente lo hace), y el unto. Ponemos la olla al fuego, y dejamos que hierva durante una hora aproximadamente. Pasado ese tiempo retiramos la carne, y el chorizo a un plato, y añadimos la patatas cortadas menudas como si fueran para tortilla pero un poco más gruesas, y en rodajas no muy grandes. Cuando la olla levante el hervor después de añadirle las patatas, añadimos las nabizas bien limpias, y cortadas finamente y dejamos que cueza todo junto unos 15 minutos aproximadamente. Mientras preparamos el sofrito. Llegados a este punto he de aclarar que normalmente el caldo se sirve sin ningún sofrito, si bien yo en mi casa he visto que mi madre siempre le preparaba un sofrito al final, y está riquísimo así. A mí me gusta más con sofrito que sin él, por eso al gusto de cada uno. Para el sofrito echamos aceite de oliva en una sartén y picamos en juliana un trozo de cebolla (1/4 aproximadamente) y la añadimos a la sartén. Ponemos al fuego, y cuando la cebolla comience a tomar color retiramos la sartén del fuego, esperamos unos instantes para que el aceite pierda algo de temperatura y luego añadimos la cucharadita de pimentón, removemos y acto seguido se lo añadimos al caldo, lo removemos todo junto, le apagamos el fuego al caldo, retiramos el unto, y dejamos reposar con la olla tapada unos diez minutos. Después ya lo podemos servir, preferiblemente en unos cuencos de barro como manda la tradición, y en cuanto a la carne la servimos en una fuente aparte para que cada comensal se sirva al gusto.
Cuando hago caldo en casa utilizo una olla grande, luego lo guardo en tuppers en el frigorífico, y  así tengo caldo para varios días, además  el caldo es de esos platos que está mejor el día siguiente que el día que se prepara, es como si se “asentasen” mejor los sabores.
Espero que os haya gustado. Nos vemos de nuevo en unos días.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Detalles para invitados 2016


Ya os he contado que me encanta hacer conservas caseras, aparte de que tienen un sabor inigualable, resulta muy satisfactorio comer algo que uno mismo ha preparado, y si encima es con productos de cosecha propia ya es lo máximo... Aparte es muy bonito  ir a la despensa y encontrar allí los tarros decorados, con la etiqueta puesta ^_^
Todos los años hago distintos tipos de conservas: mermeladas, cabello de ángel, verduras, pimientos asados, encurtidos, salsa de tomate, pisto, etc.
Además aunque en principio siempre me parece que preparo poca cantidad, a medida que va pasando el tiempo me doy cuenta de que  no las damos consumido todas, por eso cuando vienen visitas a casa casi siempre les obsequio con alguna de mis conservas. De ahí surgió la idea hace dos años de envasar la mermelada en  botes pequeñitos, que encontré a la venta aquí y regalárselos a mi amiga y vecina Vanesa, para el bautizo de su hija Mencía, en junio del 2014, para que ella los repartiera entre los invitados a la celebración. Aquello fue el pistoletazo de salida, pues el año pasado, en julio, hice lo mismo para el bautizo de Antón, el hijo de unos primos.
Aunque da mucho trabajo, disfruto tanto preparando la mermelada, envasándola y sobre todo decorando los tarros que este año he repetido la experiencia por partida triple, porque  nacieron varios niños en mi entorno, y como coincidió  que estuve más de un año de baja laboral y disponía de tiempo, fui haciendo mermelada en diferentes tandas y de distintos sabores y  también envasé miel casera. Os muestro a continuación el resultado a ver si os gusta.
El 27 de agosto se bautizó Samuel, el nieto de unos familiares, un niño muy guapo y muy desarrollado para su corta edad, de joven seguro que va a tener una planta envidiable ^_^ Para su bautizo preparé los siguientes tarros que contenían mermelada de tres sabores: de fresa, de ciruela roja y de albaricoque


Detalles entregados en el bautizo de Samuel
 Muestra de los detalles del bautizo de Samuel
 Luego el 8 de octubre se bautizó Lucía, una niña que es nieta de estos mismos familiares, y prima de Samuel. Una niña muy guapa y muy tranquilita, al menos cuando yo la he visto ^-^ Para el bautizo de Lucía no hice mermelada, sino que compré miel casera en un establecimiento de confianza, la envasé en tarros pequeños, y éste fue el resultado

Detalles entregados en el bautizo de Lucía
Muestra de los detalles del bautizo de Lucía



A la semana siguiente, es decir, el pasado 15 de octubre, se bautizó Mariña, la hija de mi primos Emilia y Antonio. Es una niña preciosa, a la que quiero muchísimo, y que estoy deseando que crezca para verla corriendo y curioseando aquí por la casa cuando venga de visita ^_^ 
Para el bautizo de Mariña, como me sobraron bastantes tarros y además había menos invitados, preparé un bote de miel y otro de mermelada para cada invitado,  los envolví en papel de polipropileno y los até con rafia natural, y así fue cómo quedaron. ¿os gustan...?

Detalles entregados en el bautizo de Mariña
Muestra de los detalles del bautizo de Mariña





Obviamente esta entrada se la dedico a Samuel, a Lucía y a Mariña, a los que deseo un futuro lleno de felicidad y satisfacciones.
Nos vemos dentro de unos días, esta vez con una receta ;)

sábado, 5 de noviembre de 2016

Buñuelos de viento


Los que me seguís ya sabéis que dispongo de poco tiempo libre, y por ello últimamente suelo publicar contenido los fines de semana que es cuando estoy menos ocupada, aun así el pasado fin de semana y pese a hacer puente y quedarme en casa, me pudo la pereza y me permití un descanso. Eso sí, he aprovechado para cocinar, porque eso a mí me relaja mucho. En esos cuatro días, entre otras cosas,  hice la receta que hoy os traigo: los buñuelos de viento.
Ya sabéis que éstos son muy típicos del día de Todos los Santos, y esa fecha este año ya ha pasado, pero en cualquier caso os dejo la receta porque están riquísimos y se pueden comer en cualquier época del año, de hecho también son típicos del día de San José y de Cuaresma. En Madrid, por ejemplo, hay pastelerías que los tienen a la venta durante todo el año.
En esta ocasión los he rellenado de nata, porque tenía un envase en el frigorífico y se acercaba la fecha de caducidad, pero también están muy ricos rellenos de crema pastelera, e incluso sin ningún relleno, están exquisitos.
Os dejo la receta.
Ingredientes (para unos 30 buñuelos):
-300ml. de agua
-150ml. de leche
-50gr. de azúcar
-50gr. de manequilla
-5gr. de sal
-300gr. de harina
-10gr. de levadura Royal
-5 huevos (este dato es aproximado, en esta ocasión necesité 5 pero eso puede variar ligeramente)
-aceite de oliva suave o de girasol para freír
Para decorar:
-Azúcar al gusto
-Canela molida
Para el relleno:
-Crema pastelera o nata montada
Preparación:
En primer lugar tamizamos la harina, la mezclamos con la levadura y reservamos. Aparte vertemos el agua y la leche en un cazo, añadimos la mantequilla, la sal y el azúcar y llevamos al fuego hasta que empiece a hervir removiendo de vez en cuando con una cucharada de madera. Después retiramos del fuego y añadimos la harina junto con la levadura de una sola vez, y  removemos con la cuchara de madera hasta que la masa  se despegue de las paredes y se forme  una bola. Al principio parece un engrudo, pero poco a poco el calor hará que se  desintegren todos los grumos y la masa vaya tomado forma. Si vemos que pierde calor, ponemos el cazo al fuego y lo retiramos alternativamente, durante el proceso. Cuando hayamos obtenido una bola compacta, retiramos definitivamente del fuego y esperamos a que la masa esté tibia antes de añadir los huevos.
Luego viene el paso más importante, y es que los huevos hay que añadirlos de uno en uno, y no se puede incorporar el siguiente mientras el anterior no esté totalmente integrado. La cantidad de huevos que os pongo en la lista de ingredientes es orientativa, pues solo sabremos que la masa está lista y no necesita añadirse más huevos, cuando al levantar la cuchara la masa cae formando lo que se conoce como “pico de pato”. Después de añadir los huevos, la masa tendrá un aspecto brillante, y aunque sigue siendo espesa, será ya mucho más cremosa.
Cuando tengamos la masa lista, tapamos el cazo con un paño de cocina y la dejamos reposar durante media hora.
Por último echamos abundante aceite en una sartén, lo llevamos al fuego, y cuando caliente (aunque no demasiado porque sino los buñuelos se doran por fuera pero quedan crudos por dentro) vamos echando pequeñas porciones de masa ayudándonos de dos cucharas. Veréis que crecen en la sartén y que ellos solos se dan la vuelta, eso es señal de que todo va bien. Después cuando veamos que están dorados uniformemente, y cocidos por dentro, los escurrimos y los llevamos a un plato sobre papel absorbente. Así hasta terminar con toda la masa.
Por último echamos azúcar y un poco de canela molida en un plato, mezclamos  y rebozamos los buñuelos de uno en uno. Finalmente los rellenamos, para lo cual tienen que estar totalmente  fríos,  y con la ayuda de una tijera o un cuchillo,  le hacemos un pequeño agujero y rellenamos con crema pastelera o con nata montada como hice yo en esta ocasión.

domingo, 23 de octubre de 2016

Melocotones al vino

Hace unas semanas compré en el supermercado unos melocotones que aun estaban algo duros, y como me gusta la fruta más bien madura y en la nevera me estaban ocupando espacio, decidí preparar una de mis recetas favoritas con esta fruta, los melocotones al vino. Por otra parte como eran bastantes, me sobraron de la sobremesa, de modo que los que sobraron los envasé al vacío, así en otra ocasión que me apetezca disfrutar de este exquisito postre, puedo disponer de ellos sin más trabajo que abrir el bote ;)
Os dejo la receta veréis que facilita es:
Ingredientes (para 8 personas)
-8 melocotones 
-1 litro de vino tinto
-500gr. de azúcar
-1 rama de canela
-2 clavos de olor
-la cáscara de una naranja
Preparación:
En primer lugar aclarar que para esta receta conviene usar unos melocotones de calidad, y que no estén demasiado maduros, sino de textura más bien firme. Una vez seleccionados los melocotones, los lavamos bien bajo el grifo del agua fría, y a continuación los pelamos con un pelador o un cuchillo.
Seguidamente los cortamos por la mitad,  y luego les sacamos el hueso, para ello giramos una media mitad sobre la otra en el sentido de las agujas del reloj, y así ya sale una de las mitades. Después para sacar el hueso de la otra mitad, o bien lo intentamos con las manos bien lavadas, o sino con la ayuda de un cuchillo lo sacamos con cuidado de no estropear la pulpa.
Una vez que tenemos los melocotones lavados, pelados y deshuesados los echamos en una olla, añadimos el resto de ingredientes: vino, azúcar, canela, clavos, y cáscara de naranja y dejamos cocer a fuego medio-bajo, por espacio de unos 30 minutos aproximadamente, dándole la vuelta a la fruta a mitad de cocción. 
Por último los sacamos a  un cuenco y echamos por encima el almíbar de vino. Si vemos que éste está muy líquido, dejamos un rato más al fuego, hasta que reduzca un poco y alcance la consistencia de un almíbar ligero y luego lo añadimos a los melocotones y esperamos a que enfríen a temperatura ambiente y después llevamos el cuenco con los melocotones al frigorífico, tapado con papel film, hasta el momento de servir.
Para servir podéis utilizar un plato de postre y cortar en gajos una o dos mitades de melocotón por comensal, regar por encima con un poco de almíbar de vino y acompañar de un rosetón de nata o una bola de helado. También podéis servirlo en cuencos individuales. 
En el caso de que queráis envasarlos al vacío como hice yo con los que me sobraron, solo tenéis que esterilizar los botes, para ello sirve con lavarlos en el lavavajillas, o bien hervir botes y tapas en una olla durante unos 15 minutos, después los secamos bien, tanto los tarros como las tapas y llenamos bien con las mitades de melocotón, y luego rellenamos con el almíbar. Por último cerramos los botes procurando que tanto la boca de los mismos, como las tapas queden bien limpias y secas, e introducimos en una olla con agua hirviendo al fuego, durante unos 15 minutos. Transcurrido este tiempo se sacan los tarros del fuego, se les da la vuelta dejándolos boca abajo sobre la encimera, hasta que estén completamente fríos. 
Para aseguraros de que un tarro ha hecho bien el vacío, podéis hacer una prueba en la tapa, si ofrece resistencia al empujarla hacia abajo es señal de que el vacío se ha hecho correctamente, y esa conserva se mantendrá en perfecto estado durante muchísimo tiempo, si la guardáis en un ambiente fresco y seco y alejado de la luz solar.
Nada más por hoy, espero que os haya gustado la receta y aunque ahora los melocotones ya habrán prácticamente desaparecido de los mercados, podéis ponerla en práctica usando en su lugar peras, que están igual de ricas o más ;)

domingo, 16 de octubre de 2016

Cabrito con guarnición de patatas rústicas


La receta que os traigo hoy es una receta de fiesta, propia de días de celebración como navidades, cumpleaños o días así muy señalados del calendario, entre otras cosas porque el cabrito es más caro que otras carnes, aunque  la diferencia en el precio se ve luego compensada con el resultado en el plato... Lástima que la foto no le haga justicia, porque os aseguro que está realmente exquisito. Os dejo la receta por si os interesa ponerla en práctica algún día y comprobarlo.
Ingredientes (para 4 personas)
-2 paletillas de cabrito troceadas
-1 vaso de aceite de oliva virgen extra
-1/2 vaso de vino blanco
-1 pimiento rojo
-3dientes de ajo
-1 cebolla
-4 zanahorias
-8 patatas medianas
-azafrán
-sal
Preparación:
En primer lugar ponemos una cacerola al fuego y echamos el aceite, cuando éste esté bien caliente doramos la carne para que quede bien sellada y no pierda los jugos durante la cocción, primero doramos por un lado y luego le damos la vuelta y la hacemos por el otro lado. Cando esté dorada por todo la sacamos a un plato o fuente y reservamos.
En el mismo aceite en el que hemos dorado la carne, echamos los tres dientes de ajo cortados en láminas, cuando empiecen a dorarse añadimos la cebolla cortada en juliana, y al cabo de unos minutos añadimos el pimiento cortado en trozos grandes y las zanahorias peladas y sin cortar si son pequeñas o cortadas por la mitad si on grandes Lo dejamos rehogar todo junto unos minutos, y luego volvemos a echar la carne que teníamos reservada, removemos todo para que la carne se impregne del sabor de las verduras y al cabo de unos minutos echamos el vino blanco, la sal y unas hebras de azafran. Dejamos que se vaya haciendo todo a fuego muy lento, durante una hora y media aproximadamente,  removiendo de vez en cuando. Si vemos que durante la cocción se consume todo el líquido le añadimos un poco de agua pero en pequeña cantidad y según lo vaya necesitando.
Cuando  la carne está casi a punto, echamos abundante aceite en una sartén (este aceite no figura en la lista de ingredientes) y freímos en él las patatas previamente lavadas, pero sin pelar, y cortadas en gajos.
Por último servimos la carne con unos pimientos rojos por encima, y acompañada por las patatas fritas y las zanahorias. Finalmente regamos tanto la carne como las patatas con la salsa resultante, y ya tenemos el plato listo para servir a la mesa y triunfar ;)
Hay otras formas de hacer el cabrito y el cordero que son más conocidas y que por supuesto están también deliciosas, como por ejemplo en caldereta, o al horno (mejor si es un horno de leña) pero ésta última receta la dejo para más adelante, porque si bien ahora he podido cumplir uno de mis mayores sueños, que era tener un horno de leña (lo trajimos de la localidad zamorana de Pereruela) aun me falta cogerle el punto, ya que apenas lo he usado, en verano porque hacía mucha calor, y ahora desde que me reincorporé al trabajo  por falta de tiempo.

domingo, 9 de octubre de 2016

Dulce de manzana

Hace unos días he visto una viñeta de un conocido humorista, que me hizo gracia. En ella aparecía un grupo de gente en la playa, unos bañándose y otros tumbados en la arena tomando el sol, y en medio un hombre vendiendo castañas asadas. Si a algo asociamos las castañas es al otoño, a los días fríos e incluso lluviosos, pero este año no solo no llueve (cosa que personalmente agradezco), sino que a juzgar por las altas temperaturas pareciera que seguimos en verano, y como la cosa no cambie vamos camino de comer las castañas asadas a la orilla del mar ;)
Pese a las altas temperaturas en las horas centrales del día, lo cierto es que las noches caen frías, y por las mañanas apetece tomar algo calentito… Esta oscilación térmica es una señal inequívoca de que el otoño ha llegado, y con él además de las castañas, llegan también los membrillos, las uvas, algunas variedades de manzana, y un montón de frutos más.
Pues de manzanas precisamente va la receta de hoy, en concreto el dulce de manzana, que es ideal para aprovecharlas cuando tenemos un excedente de ellas y queremos evitar que se nos estropeen, ya que el dulce de manzana lo podemos congelar, y así aguanta un sinfín de tiempo,  luego cuando lo vayamos a consumir lo sacamos unas horas antes del congelador, y después lo mantenemos en el frigorífico una vez abierto, y así se conserva muchísimo tiempo, entre otras cosas porque el azúcar actúa como conservante natural.
La elaboración es idéntica a la del dulce de membrillo, con la salvedad de que las manzanas no se pelan, pues es en la piel donde guardan la pectina, una sustancia que hará que el dulce de manzana cuaje.
También en sabor recuerda en parte al dulce de membrillo, aunque resulta quizás un poco más suave... La verdad es que no sabría por cuál decantarme, los dos están exquisitos.
Os dejo ya con la receta
Ingredientes:
-1.200 gr. de manzanas.
-1.000 gr. de azúcar
-zumos de un limón
Preparación:
Lavamos bien las manzanas bajo el grifo del agua fría, sobre todo si son compradas, pues podrían tener restos de pesticidas. Luego las descorazonamos, las cortamos en gajos no muy grandes y las echamos en una olla. Por encima echamos el zumo de limón y el azúcar y dejamos macerar durante 12 horas aproximadamente. Yo lo que hago es dejarlas macerando toda la noche, y luego a la mañana siguiente sigo con la preparación.
Una vez transcurrido el tiempo de maceración, podréis comprobar que parte del azúcar se ha disuelto y la mezcla está más líquida. Ese es el momento de poner la olla al fuego y dejar cocer por espacio de 50 minutos a 1 hora. Después trituramos todo con la batidora, y por último pasamos por un colador chino para retirar restos de las pieles de las manzanas.
Para terminar solo nos queda envasar el dulce de manzana, esperar a que enfríe, y luego guardarlo en el congelador hasta que lo vayamos a consumir.
Observaciones:
Para que el dulce de manzana cuaje sin problema son importantes dos cosas: la primera utilizar las manzanas sin pelar, porque como os dije más arriba, es en la piel donde se concentra la mayor parte de la pectina. Y el otro detalle a tener en cuenta es el porcentaje de azúcar empleado, que no ha de ser inferior al 80% de la fruta.
Con estos consejos no deberíais tener ningún problema, así que si os gusta la receta no dudéis en ponerla en práctica. Os encantará seguro ;)

sábado, 1 de octubre de 2016

Berenjenas fritas con miel de caña


Los que me seguís ya sabéis lo mucho que me gusta la cocina, sobre todo la cocina tradicional. Pues bien, otra de mis grandes pasiones es viajar y conocer la cocina típica de cada región, y la receta que hoy os traigo, berenjenas fritas con miel de caña, conocidas también como berenjenas al estilo mozárabe, porque fueron los árabes los que la introdujeron en la península, son un aperitivo típico del sur de España, más concretamente de Córdoba, donde las sirven como tapa en muchos bares.
La miel de caña o melaza tiene altos porcentajes de hierro, cobre, magnesio y varias vitaminas del complejo B. Procede de los residuos de cristalización final del azúcar, de los cuales ya no se puede obtener más azúcar por métodos físicos.
Se denomina ingenios a las empresas que procesan la caña de azúcar, y en toda Europa solo hay una, y está precisamente en España, en concreto en Málaga, en la localidad de Frigiliana. La empresa es De la Torre S. A., y la miel de caña la comercializa bajo el nombre de Ingenio Nuestra Señora del Carmen. La podéis encontrar en herbolarios, en el Corte Inglés y en el Mercadona.
Os dejo ya con la receta, veréis que fácil es.
Ingredientes:
-2 berenjenas
-1 lata de cerveza
-aceite de oliva para freír
-harina para rebozar
-sal
-miel de caña
Preparación:
Lavamos las berenjenas, las cortamos en bastoncitos o en rodajas como prefiráis, luego las salamos y las dejamos en reposo en un escurridero durante media hora, para que suden y pierdan parte del agua que contienen. Después las pasamos a otro recipiente, las cubrimos con cerveza y las dejamos en reposo otra media hora, (lo de echarle cerveza es para que luego no absorban aceite de la fritura, pero no le da ningún sabor)
Mientras ponemos una sartén con aceite al fuego, y cuando esté caliente, escurrimos las berenjenas de la cerveza, las secamos bien con papel de cocina, y luego las enharinamos, las freímos por ambos lados  y las retiramos a un plato sobre papel de cocina para absorber el aceite sobrante. Cuando las tengamos todas fritas, las retiramos a una fuente de servir, echamos por encima unas cucharadas de miel de caña, y servimos aun calientes que es cuando están bien crujientes y cuando mejor sabor tienen.
Espero que os haya gustado esta rica receta, y los que aun no la conocéis, no dudéis en ponerla en práctica, os sorprenderá seguro :)

sábado, 24 de septiembre de 2016

Bizcocho de naranja con pepitas de chocolate


Últimamente los sábados están siendo los días que subo recetas al blog, pues después de una larga baja laboral he vuelto a reincorporarme al trabajo el pasado día 1 de septiembre, y aunque los primeros días fueron duros, ahora ya he vuelto a coger el ritmo, pero he de reconocer que no es tarea fácil compaginar una jornada de mañana y tarde, con el cuidado de  mi madre que sufre demencia y tiene un grado alto de dependencia, y como además soy hija única  esa responsabilidad recae toda en mí, (aunque gracias a Dios tengo unas personas muy buenas que me ayudan con su cuidado para que pueda ir a trabajar). En definitiva, que voy muy justa de tiempo, y el  mantener actualizado un blog, dotándolo de contenido, da su trabajo y se necesita tiempo, pero lo cierto es que tanto el cuidar de mi querida madre, como la actividad en el blog, es un trabajo que hago con mucho gusto. Al blog por desgracia no puedo dedicarle todo el tiempo que a mí me hubiera gustado, porque lógicamente hay un orden de prioridades, y  por ello solo puedo subir una receta por semana como media, y otra cosa que no puedo hacer y me hubiera gustado,  es desarrollar un seguimiento fotográfico del paso a paso, pero trato al menos de esforzarme por explicar bien las recetas, con eso y con la foto final del plato, espero compensar la falta del paso a paso. El caso es que pese a las dificultades sigo adelante con el blog y espero que por mucho tiempo, porque me aporta un montón de satisfaciones... En fin, después de todo este rollo, paso a hablaros de lo que toca, la receta de hoy, en la cual el paso a paso del que os hablaba tampoco es tan necesario, pues es un bizcocho básico, una variante del archiconocido bizcocho de yogur, pero con el toque de la naranja y el chocolate, una combinación muy afortunada, ¿no creéis?
Vamos con la receta
Ingredientes:
-6 huevos
-2 yogures naturales
-zumo de 2 naranjas
-ralladura de 2 naranjas
-1 cucharadita de esencia de naranja (en su defecto puede no llevar nada o sino también podéis optar por un licor de naranja)
-2 puñados de pepitas de chocolate
.1 vaso de aceite de girasol
-300gr.de azúcar
-500gr. de harina
-1 sobre de levadura Royal
-1 pizca de sal
Preparación:
Echamos en la batidora los huevos, cuando empiecen a espumar vamos añadiendo el azúcar poco a poco, en varias tandas, y seguimos batiendo. Cuando los huevos estén muy bien batidos y hayan doblado el volumen, el azúcar ya se habrá disuelto, y es el momento de ir añadiendo  poco a poco el aceite, después añadimos el zumo de las 2 naranjas, la ralladura, y la esencia de naranja, y también una pizca de sal, mezclamos todo bien, y luego incorporamos la harina previamente tamizada y el sobre de levadura en dos ó tres tandas, pero esta vez  sin batir demasiado, solo lo necesario para que se mezclen  bien todos los ingredientes. Incluso no estaría mal utilizar una espátula e incorporar la harina con movimientos envolventes. Por último añadimos las pepitas y mezclamos un poco.
El siguiente paso consiste en echar la masa del bizcocho en un molde untado con mantequilla y espolvoreado con harina, e introducirlo en el horno previamente calentado a 180º.  Yo lo pongo en la parte central del mismo, los primeros 20 minutos con calor solo abajo, y después calor arriba y abajo. Es un bizcocho bastante grande, y le lleva su tiempo hacerse. En mi caso una hora aproximadamente, pero eso ya depende de cada horno. Cuando veáis que la parte de arriba está muy doradita pincháis con un palillo y si sale limpio ya estará listo, sino continuáis con la cocción unos minutos más y para que la parte de arriba no se cueza demasiado le ponéis un papel albal para protegerla y ponéis de nuevo calor solo abajo. Cuando esté hecho lo dejamos dentro del horno con la puerta abierta durante unos minutos, luego sacamos el molde del horno y lo dejamos sobre una rejilla para que circule el aire por abajo, y cuando esté totalnente frío lo desmoldamos y colocamos en una bandeja sobre blonda decorativa.
Si seguís estos consejos os saldrá un bizcocho estupendo y sobre todo muy rico, ideal tanto para un desayuno como para una merienda.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Ensalada mixta


Aunque el otoño está ahí a la vuelta de la esquina, oficialmente aun estamos en verano, y además después de unos días lluviosos, parece que el buen tiempo regresa y el sol se va a instalar de nuevo por unos días más, de manera que aun apetecen las ensaladas. La que hoy subo al blog es de las más populares, seguro que todos sabéis de sobra cómo se prepara y qué ingredientes suele llevar, pero aun así he querido publicarla, porque entre otras cosas, el blog es para mí una especie de cuaderno de bitácora, y luego
 si alguno de vosotros saca alguna idea, pues bienvenido sea.
Paso ya a contaros cómo la preparo yo y qué ingredientes le añado
Ingredientes (para dos ensaladas como las de la foto):
-8 hojas de lechuga hoja de roble
-8 hojas de lechuga de hoja verde
-1 tomate mediano
-12 espárragos en conserva
-2 latitas pequeñas de atún en aceite de oliva
-1 cebolla morada
-2 huevos duros
-2 patatas medianas
-12 aceitunas
-100gr. de zanahoria rallada
-vinagre de vino
-sal
Preparación:
Ponemos una olla con agua  y sal al fuego, y cuando empiece a hervir añadimos las patatas y los huevos.  Los huevos los dejamos hervir durante 12 minutos, luego los retiramos a un cazo con agua fría y reservamos. Con las patatas continuamos con la cocción hasta los 25 minutos. Transcurrido este tiempo las escurrimos y las dejamos enfriar. Después las pelamos, las cortamos en rodajas un poco gruesas y las distribuimos por el fondo del plato o fuente. Encima ponemos las hojas de lechuga bien limpias y troceadas. A continuación retiramos la cáscara de los huevos y los cortamos en cuartos, el tomate lo cortamos en medias lunas, y el atún lo desmigamos y luego colocamos a nuestro gusto los huevos, el tomate y el atún sobre las hojas de lechuga.
Por último incorporamos las aceitunas, los espárragos y la zanahoria rallada (en este caso no la puse porque no tenía), y por encima de todo la cebolla cortada en aros finos.
Finalmente añadimos un poco de sal, y aliñamos con un chorro de vinagre de vino y por encima con aceite de oliva. Yo procuro comprar atún en conserva de aceite de oliva, y así aprovecho éste para aliñar la ensalada, porque para mí gusto le da más sabor.
Pues así es cómo preparo yo en casa la  ensalada mixta, una de mis preferidas por otra parte, sino la que más.  El próximo día vendré con plato un poco más elaborado, estad atentos!!!

sábado, 10 de septiembre de 2016

Gazpacho andaluz


En Galicia este año estamos teniendo un verano inusualmente seco y caluroso, y el plato (también puede considerarse una bebida) que hoy os presento, resulta ideal para combatir las altas temperaturas. Es un plato típico del sur del país, donde hace más calor que aquí por el norte, pero es tan fácil de hacer, resulta tan sano, y está tan rico, que hace tiempo que lo he incorporado a mi recetario. Este año en concreto, lo hice ya varias veces.
Os cuento cómo lo preparo yo
Ingredientes:
-1 kg. de tomates maduros
-2 pimientos verdes (de los italianos)
-1 pepino
-1/2 cebolla
-1 diente de ajo
-3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
-1 cucharada sopera de vinagre de vino
-sal
-1 rebanada pequeña de pan del día anterior (opcional)
Preparación:
En primer lugar le hago unos cortes en la piel de los tomates, luego los pongo en agua hirviendo un par de minutos para escaldarlos y retirarles la piel. Después los dejo enfriar y  personalmente  lo que hago es picar todas  las verduras, las echo en un bol y las aliño con el aceite, el vinagre y la sal, remuevo todo el conjunto, y luego lo dejo reposar toda noche en el frigorífico. A la mañana siguiente la verdura ha macerado y suelta un olor impresionante, para mi gusto de esta manera el gazpacho está más rico.
Por último se pasa todo por la batidora, y dependiendo de lo consistente que lo queramos añadimos un poco de agua a la mezcla si deseamos que quede más líquido, y si lo queremos más espeso le añadimos media rebanada de pan. Rectificamos de sal, y listo para servir en cuencos individuales, acompañado de unas verduras picadas de las empleadas para su elaboración, de un huevo duro picado o de unas virutas de jamón por ejemplo, y regado con un chorrito de un buen aceite de oliva por encima.
Como veis es una receta sencilla, sana y muy económica, pues utliza ingredientes que todos tenemos por casa, de modo que como aun estamos en verano, os animo a que la preparéis.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Tortilla francesa con espárragos trigueros a la plancha

Hola a todos. Después de un mes de agosto de descanso, vuelvo de nuevo a retomar la actividad en el blog, y para la ocasión he elegido un plato que preparo con frecuencia porque es sencillo, rápido, y sobre todo porque me encantan los espárragos trigueros a la plancha, y más aun si van acompañados de una tortilla hecha con huevos de corral. En esta ocasión, en vez de hacer directamente como otras veces, una tortilla de espárragos trigueros, opté por hacer la tortilla por un lado y por otro los espárragos a la plancha,  pero de cualquiera de las maneras están exquisitos.
Ingredientes (para 2 personas)
-4 huevos
-1 manojo de espárragos trigueros
-aceite de oliva virgen extra
-sal
Preparación:
Comenzamos limpiando los espárragos, para ello los lavamos  bajo el grifo, los secamos con papel de cocina, y los cortamos por la mitad, desechando la parte de abajo del tallo que es dura y ofrece resistencia al corte.
Por otro lado cascamos los huevos y los batimos en un bol. A continuación cubrimos el fondo de una sartén con aceite de oliva virgen extra y la ponemos al fuego, echamos en ella los huevos y cuando cuajen le damos la vuelta a la tortilla y la retiramos a un plato.
Paralelamente ponemos otra sartén antiadherente al fuego y en ella echamos tan solo unas gotas de aceite, cuando esté caliente añadimos los espárragos, a media cocción le damos la vuelta para que se hagan por los dos lados, y después los servimos, con un poco de sal por encima, acompañando a la tortilla.
Si lo que queremos es integrar todo y hacer una tortilla de espárragos, primero hacemos los espárragos, y luego encima echamos los huevos batidos, dejamos que cuaje, le damos la vuelta y lista para servir nuestra tortilla de espárragos... Como podéis ver, es una receta sencilla, rápida y lo mejor de todo, está exquisita!!!

miércoles, 20 de julio de 2016

Smoothie de fresa y plátano

Últimamente he estado ausente del blog por diferentes motivos, primero porque en la fiesta de San Juan pasé frío y cogí un resfriado que me tuvo unos días convaleciente… Afortunadamente eso ya quedó atrás, pero ahora estamos en obras en casa, concretamente en la cocina, y eso significa estar siempre moviendo cosas, limpiando polvo, en fin, qué voy a contaros, supongo que alguna vez la mayoría de vosotros habéis pasado por algo así y es un caos total... , el caso es que todavía tardarán en finalizar, porque entre que el albañil, el fontanero, el carpintero y el de las ventanas hacen su trabajo, calculo que hasta la segunda semana de agosto no estará la cocina operativa al cien por cien, y por entonces necesitaré un descansito, así que con la entrada de hoy me despido de todos vosotros hasta el mes de septiembre, que prometo volver con energías renovadas y con más ganas que nunca de cocinar en la nueva cocina :-)
La receta de hoy es súper sencilla y muy nutritiva, ideal por ejemplo para un desayuno de verano que no apetecen cosas calientes. La verdad es que yo este smoothie que hoy os presento lo preparé sobre la marcha, sin tener nada decidido previamente, porque tengo un compañero que lo mandas a la compra y pese a tomar nota, si le pides tres trozos de bacalao como hice el otro día (somos tres en casa) llega con dos, si le pides un litro de leche te trae tres, si le pides que te traiga un chorizo para hacer unas lentejas trae una docena… Juro que es cierto, no exagero nada, es un milagro que traiga la cantidad exacta, casi siempre trae más de lo que se le encarga, salvo alguna vez que se queda corto como el otro día con el bacalao, pero eso es la excepción. A parte de errar las cantidades, hace poco le encargué unas cerezas, y vino con medio kilo de fresas, así que para darle salida hice este batido cremoso que os presento a continuación, espero que os guste.
Ingredientes:
-500gr. de fresas
-2 plátanos
-zumo de 1 naranja
-2 cucharadas de fructosa ó azúcar (opcional)
Preparación:
En primer lugar lavamos bien las fresas bajo el grifo del agua fría, luego le sacamos el rabito, las cortamos por la mitad y las echamos en un bol. Los plátanos los pelamos y los cortamos en rodajas y los echamos también en el bol. Por último exprimos la naranaja y añadimos el zumo al bol. Si os gusta que quede algo dulce como a mí, le añadís dos cucharadas soperas de fructosa o en su defecto de azúcar, y con la batidora trituráis todo hasta que  quede una mezcla homogénea. Luego servimos en vasos altos decorados al gusto, introducimos una pajita, y listo para servir.
Recomendaciones:
Para aprovechar bien todas sus vitaminas conviene no tardar mucho en consumirlo, por lo que si os gusta que esté bien fresquito os recomiendo que tengáis la fruta en la nevera al menos unas horas antes de proceder a su preparación, y después de prepararlo si no está aun lo suficientemente frío podéis dejarlo media hora más en el frigorífico.
Nada más por hoy, en septiembre volveré a visitar vuestras cocinas, y a traeros nuevas recetas. Mientras os deseo a todos un feliz verano!!!

lunes, 27 de junio de 2016

Escalivada

Pues aunque ya entramos oficialmente en el verano, la nueva estación para mí vino con un regalo inesperado: la gripe…, o más bien el refriado... Todo sucedió porque con motivo de las hogueras de San Juan nos juntamos los vecinos y cenamos fuera al aire libre, pero aquí en Galicia ya se sabe que el tiempo no es de fiar, ni siquiera en pleno verano..., el caso es que me cogió el frío y el fin de semana estuve prácticamente todo el tiempo en cama, Hoy me encuentro algo mejor, por lo menos tengo las fuerzas suficientes para ponerme delante del ordenador a redactar una nueva entrada y echar un vistazo a vuestras cocinas, por cierto, disculpadme por estos días de ausencia.
La receta elegida para la entrada de hoy es la escalivada, que es una ensalada de verduras asadas (escalivar significa “asar al rescoldo”), típica de Cataluña, Aragón , Comunidad Valenciana y Región de Murcia. Las verduras pueden variar, aunque las más frecuentes son los pimientos rojos, la cebolla, la berenjena y el tomate.
Se puede servir como acompañamientos de otros platos, o bien como plato único, y también es típico servir la escalivada con unos filetes de anchoa y una tosta de pan como hice yo en esta ocasión. Conviene servirla templada o a temperatura ambiente (no fría) y consumirla el mismo día
Es un plato sencillamente delicioso y muy sano, uno de los exponentes de la dieta mediterránea que tantos beneficios nos aporta, de modo que ahora que estamos en verano y suelen prepararse muchas barbacoas, cuando encendáis las brasas no perdáis la oportunidad de preparar este sabroso plato. También se pueden hacer las verduras en el horno, pero personalmente pienso que como las brasas no hay nada porque la verdura queda perfumada de un olor a humo muy agradable.
Os dejo la receta, veréis qué fácil es:
Ingredientes (para 4 personas)
-4 pimientos rojos
-2 berenjenas
-4 cebollas pequeñas
-4 tomates de rama
-2 dientes de ajo
-aceite de oliva virgen extra
-sal
-filetes de anchoa (opcional)
-una gotas de vinagre balsámico de Módena (opcional)
Preparación:
En primer lugar lavamos con esmero la verdura bajo el grifo del agua fría para eliminar restos de impurezas o de pesticidas, luego la secamos con una servilleta de papel y la untamos con aceite de oliva virgen extra. Después cuando las brasas estén en su punto ponemos la verdura en la parrilla, y le damos la vuelta de vez en cuando para que se haga por todos los lados. Cuando veamos que las verduras están hechas las retiramos a un cuenco por separado y las dejamos reposar unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo retiramos las pieles de la verdura, retiramos también las semillas de los pimientos, y con las manos cortamos tiras, a lo largo, de pimientos, berenjenas, cebollas y tomates, y las vamos colocando alternativamente en la fuente de servir.
Por último ya solo nos queda aliñar las verduras, para ello picamos finamente los ajos, los esparcimos por arriba, salamos, y regamos todo con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
Yo por gustos personales suelo echarle también unas gotas (muy pocas) de vinagre balsámico de Módena, y en este caso acompañé también la escalivada con unos filetes de anchoa, algo que por otro lado es muy típico.
Como veis no tiene ninguna complicación, y os aseguro que está riquísima, de hecho huele que alimenta :-)

domingo, 19 de junio de 2016

Salmón a la plancha con cachelos y salsa tártara

Con la llegada del calor apetece menos meterse entre fogones y al mismo tiempo sientan mejor platos más ligeros. El que hoy os presento como lleva salsa tártara no es del todo ligero, aunque podemos aligerarlo nosotros reduciendo la cantidad de la misma, por lo demás es un plato de pescado, muy sano, rico, y que se prepara en un abrir y cerrar de ojos.
Os dejo con la receta sin más dilación
Ingredientes (para 4 personas):
-4 rodajas de salmón (en mi caso 8 porque eran muy finitas)
-1kg. de patatas
-sal
-pimienta
-aceite de oliva virgen extra.
Para la salsa tártara
-300gr. de mayonesa (mejor si es casera)
-60gr. de pepinillos en vinagre
-60gr. de cebolla
-30gr. de alcacparras
-1 cucharadita de mostaza
-perejil picado
Preparación:
Comenzaremos preparando la salsa tártara, para ello picamos finamente los pepinillos, la cebolla, las alcaparras, y el perejil, e incorporamos todo ello a la mayonesa, junto con la mostaza, mezclamos bien y guardamos en el frigorífico hasta el momento de emplatar.
Aparte lavamos concienzudamente las patatas bajo el chorro del agua fría debido a que las vamos a cocer con la piel (dónde yo vivo le llamamos cachelos a la patata cocida con la piel) y podrían tener restos de tierra u otras impurezas, luego las cortamos en rodajas de unos 2cm. de grosor, las echamos en una olla, cubrimos de agua y llevamos al fuego. En cuanto levanten el hervor añadimos la sal y continuamos con la cocción hasta que estén hechas, en ese momento escurrimos y echamos por encima un chorro de un buen aceite de oliva virgen extra.
Cuando veamos que a las patatas les falta poco para estar cocidas, podemos ir preparando el pescado, para ello salpimentamos las rodajas de salmón y luego ponemos una sartén antiadherente al fuego y añadimos unas gotas de aceite de oliva, cuando el aceite esté caliente plancheamos el salmón, unos minutos por cada lado, y luego sólo nos queda emplatar, para ello servimos una rodaja de salmón en cada plato y acompañamos con las patatas cocidas (cachelos) y la salsa tártara.
Espero que os haya gustado la receta y que os animéis a ponerla en práctica, os aseguro que está riquísimo el salmón así preparado…, hasta me gusta a mí y eso que no soy nada entusiasta de este pescado ^-^