jueves, 31 de diciembre de 2015

Delicias de Elche, y Feliz Año 2016

Un día más, acudo a mi cita con vosotros. En esta ocasión os presento una receta muy sencilla, que os hará quedar como reyes ante vuestros invitados, y que no tiene ni la más mínima dificultad: se trata de un pincho o entrante que recibe el nombre de Delicias de Elche, aunque también hay quien lo llama dátiles con baicon, que es lo que realmente son estos pinchos.
Os dejo ya con la receta propiamente dicha:
Ingredientes (para 4 personas):
-20 lonchas de panceta curada
-20 dátiles
-20 almendras enteras tostadas
Preparación:
Primero deshuesamos los dátiles, y en la cavidad del hueso ponemos una almendra y cerramos. Así con todos los dátiles. A continuación, extendemos una loncha de panceta, ponemos en un extremo un dátil, enrollamos hasta el final y atravesamos por el medio con un palillo. Repetimos la misma operación hasta terminar de envolver todos los dátiles.
Por último ponemos una sartén al fuego y vamos dorando los rollitos primero por un lado y luego por el otro. Finalmente emplatamos y listos para servir, mejor en caliente, que están más ricos.
Bueno, como veis es una receta muy fácil, rápida y deliciosa. Los que os guste el contraste de sabores dulce-salado, os encantará seguro. Si no la conocíais os animo a que la pongáis en práctica, ya veréis como repetís.
Y llegados a este punto, solo me resta daros las gracias por visitarme y acompañarme en esta aventura blogueril que inicié allá por el mes de julio de este mismo año… Para mí el 2015 ha resultado un año agridulce, en el mes de marzo perdí a mí tía María, a la que su hermana (mi madre) no pudo despedir debido a la enfermedad mental que padece…, perdí también a tres de mis mascotas, dos perritas: mi siempre adorada Pitita y la pobre Leticia que recogí abandonada hace unos años y estaba ciega. También a Chechu, nuestro perro “guardián”, siempre alerta ante la presencia de intrusos. Mi recuerdo para todos ellos, y como no, para los seres queridos que un día se fueron, en especial para mi padre, cuya ausencia siempre duele y en estos días más.
Por contra, también ha sido un año positivo en otros aspectos, he logrado algunos sueños que llevaba acariciando desde hace tiempo, el blog es uno de ellos. En definitiva ha sido un año vivido intensamente, tanto en lo bueno como lo malo, pero de eso se trata.
Al nuevo año, a nivel personal, le pido que mi madre siga como hasta ahora, que su salud no se deteriore más de lo que está, y también que las personas que quiero y me quieren tengan salud y sean felices. Un deseo que hago extensivo a todos los que me visitáis. De corazón os deseos a todos
FELIZ AÑO 2016

jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad


En un día tan señalado, no quería faltar a mi cita con vosotros.  En esta ocasión no es para mostraros una nueva receta de cocina, sino por otros motivos:
En primer lugar, para daros las gracias por seguirme. El blog está siendo para mí como una ventana al mundo, un nexo de unión con personas maravillosas que comparten conmigo la afición por la cocina. Comprobar que algunas de esas personas, a las que llevaba siguiendo desde hace años, y que pese a no conocerlas las sentía casi como de mi familia, me visitan a menudo, me enorgullece enormemente. Formar parte de este gremio es para mí todo un honor. En ese sentido he de dar las gracias de un modo especial  a Chus, del blog siguiendo a nenalinda, porque me invitó a la reunión anual de blogueros gallegos que este año se celebró en Pontevedra. Gracias Chus, ¡eres un encanto!
En segundo lugar, desde el rincón navideño de mi casa, quiero desearos a todos los que me seguís, unas Felices Fiestas. Estos son días muy emotivos y entrañables para la mayoría, pero son también especialmente difíciles para quienes atraviesan  malos momentos. Sabed que las personas más bellas son aquellas que han conocido la pérdida, la derrota y el sufrimiento, y han conseguido salir de la profundidades. El dolor nos cambia, nos vuelve más sensibles y humanos. Tal vez ya nada vuelva a ser como antes, quizás habremos perdido muchas cosas por el camino, pero a cambio habremos madurado y crecido como personas. Que el espíritu de la Navidad os acompañe siempre y os dé fuerzas.
A todos
¡FELIZ NAVIDAD!

lunes, 21 de diciembre de 2015

Tronco de Navidad



Las dos últimas entradas han sido recetas navideñas cargadas de tradición, y la de hoy no es menos. El Tronco de Navidad, tiene también su historia.
El origen de este dulce está ligado a la tradición precristiana, de quemar en el hogar un tronco grande de leña, que debía arder tres días como mínimo, y se quemaba para celebrar el solsticio de invierno y el nuevo fuego del año a punto de comenzar.
Más tarde, motivado por los cambios sociales que tuvieron lugar durante los siglos XVIII y XIX,  las ciudades experimentaron un auge importante, y en los hogares se extendió el uso de las estufas en lugar de las chimeneas, lo cual obligó a modificar el rito y sustituir el tronco de leña por un dulce que lo simulara.
En definitiva, se trata de un dulce cargado de simbolismo y tradición, que en contra de lo que pueda parecer es muy fácil de elaborar. Quizás sea un poco trabajoso,  pero complicación no tiene ninguna. Básicamente es como hacer un brazo de gitano, sólo cambia la decoración.
En esta ocasión he optado por un relleno muy sencillo, simplemente nata montada. Lo más tradicional es un relleno a base de castañas o de turrón. También se podría rellenar de crema pastelera por ejemplo, pero como a mí me encanta la combinación de nata con chocolate esta vez lo hice así. La próxima vez que lo haga, cambiaré el relleno y subiré de nuevo la receta, pero de momento os dejo con ésta.
Ingredientes:
Para el bizcocho (en un molde de 40 cm. de largo y 35 cm. de ancho)
-6 huevos
-60gr. harina floja de repostería
-90gr. azúcar
-una pizca de sal
Para el relleno
-500ml de nata líquida para montar (con más de 35% de M.G)
-200gr. azúcar
Para la cobertura
-300gr. de chocolate con leche (yo uso Lindt)
-20gr. de mantequilla
-90gr. de leche entera ó nata líquida
Preparación
En primer lugar vamos a elaborar un bizcocho genovés, para ello separamos en dos cuencos las yemas de las claras. A continuación batimos las yemas hasta que blanqueen y doblen el volumen, y las reservamos.
Aparte, añadimos una pizca de sal al cuenco de las claras y con unas varillas eléctricas vamos batiendo, e incorporando en varias  veces el azúcar, hasta que las claras estén a  punto de nieve. A continuación incorporamos poco a poco las yemas al recipiente de la claras sin dejar de batir, y cuando esté todo integrado añadimos la harina previamente tamizada, también en varias veces y realizando movimientos suaves y envolventes. Con la harina no hay que batir mucho, sólo lo necesario para que se integre en la mezcla y nada más.
Después pasamos la masa del bizcocho a una bandeja de horno, sobre papel sulfurizado, e introducimos en el horno, previamente calentado a 180º calor arriba y abajo, durante unos 12 minutos aproximadamente, hasta que al pinchar con un palillo, éste sale limpio.
Cuando el bizcocho esté hecho, lo sacamos del horno, y en caliente, colocamos encima de él un paño de cocina húmedo, que esté bien limpio, y enrollamos el bizcocho sobre sí mismo, por la parte más ancha, y reservamos hasta que enfríe.
Mientras el bizcocho enfría, aprovechamos para montar la nata. Para que obtenga mayor consistencia y sea más firme debemos utilizar una nata que tenga un porcentaje de grasa superior al 35%, y para que monte bien y más rápido, conviene que tanto la nata como el recipiente en el que la vamos a batir, estén muy fríos. Para montarla simplemente añadimos el azúcar y con las varillas eléctricas batimos hasta que la nata esté montada.
El siguiente paso, consiste en desenrollar el bizcocho, extender la nata por encima, y volver a enrollar sobre sí mismo. Luego con un cuchillo cortamos un trozo del pastel de unos 7cm. de largo, y éste a su vez lo cortamos diagonalmente en dos partes.
Finalmente preparamos la cobertura de chocolate, para ello ponemos en un recipiente al baño María todos los ingredientes, y cuando el chocolate esté derretido, apartamos del fuego, y dejamos que entibie. Después sólo nos queda decorar el pastel dándole forma de tronco de leña, para ello lo trasladamos a una bandeja sobre blonda, y por los laterales colocamos papel de aluminio para que luego al echarle la cobertura de chocolate por encima no se ensucie la blonda porque eso estropearía la presentación final. Luego con una cuchara vamos cubriendo todo el pastel con el chocolate. Los dos trozos pequeños que habíamos cortado los pegamos en la parte de arriba como veis en la foto, simulando unas ramas, y luego antes de que la cobertura se endurezca, cogemos un tenedor y formamos unos pequeños surcos creando el aspecto de una corteza de árbol.
El último paso es espolvorear un poco de azúcar glas por encima (opcional) simulando la nieve, y decorar con algunos artículos navideños si así lo deseamos. Después sólo queda retirar el papel de aluminio que habíamos puesto para proteger la  bandeja y evitar que se ensuciara, y listo para lucirlo en la mesa.
Espero que os haya gustado.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Galletas de Navidad



Aunque la decoración de galletas es una técnica que está en auge, su origen se remonta al s. XIV, cuando en Suiza, Austria y Alemania se empezaron a tallar en madera, moldes de galletas para imprimir en ellas motivos bíblicos.
El molde con el que se cortaban las galletas se llamaba springele, y el más antiguo está en el museo Naciconal Suizo de Zúrich. Es un molde redondo, tallado en madera y representa el cordero pascual.
En la actualidad, se ha sustituido la madera de antaño, por el metal y el plástico, para la fabricación de los moldes cortapastas, y los hay de múltiples formas y temáticas. En mi caso, y dado que estamos en fechas previas a la Navidad, he utilizado para esta entrada dos moldes con motivos típicamente navideños: los renos y los copos de nieve.
He de deciros que tuve un problema con la decoración, pues como tengo poco tiempo y menos paciencia, tiempo atrás compré por internet unos tubitos de glasa de una marca extranjera muy conocida, a los que se le puede acoplar directamente la boquilla y nos permite decorar la galleta sin necesidad de tener que elaborar la glasa en casa y colorearla, pero el resultado no es ni remotamente parecido, es una glasa dificilísima de trabajar y no queda bien como la hecha en casa, por eso os indico también cómo se hace la glasa, para que si os animáis, podáis seguir con la tradición de elaborar galletas por Navidad.
Ingredientes:
-400gr. de harina de repostería
-200gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 huevo
-1 yema de huevo
-120gr. de azúcar
-1 cucharada de vainilla líquida
-1 pizca de sal
Para la glasa de escritura:
-2 claras de huevo (preferiblemente pasteurizadas)
-400gr. de azúcar glas (tiene que ser del comprado, no sirve el que hacéis en casa en la thermomix)
-10 gotas de vinagre de manzana
-colorante alimentario rojo (en gel ó pasta)
-colorante alimentario negro (en gel ó pasta)
Preparación:
Tamizamos la harina sobre la encimera. Hacemos un hueco en el centro como si fuera el cráter de un volcán, en él echamos los restantes ingredientes: la mantequilla cortada en daditos,el huevo, la yema, el azúcar, la cucharada de vainilla y la sal. Con las manos bien limpias amasamos el conjunto hasta formar una masa homogénea. No hay que amasar mucho tiempo, sólo el necesario para que se integren bien todos los ingredientes, y luego formamos una bola y la dejamos reposar durante una hora, cubierta de papel film.
A continuación cortamos una lámina de papel film, la estiramos sobre la encimera, y ponemos en el centro la masa, por encima ponemos otra lámina de papel film, y después con un rodillo de cocina aplanamos hasta que la masa quede de un grosor de unos 3mm. Luego retiramos la lámina de plástico de arriba, y con los moldes cortapastas vamos haciendo las galletas y las colocamos en la bandeja del horno,  sobre papel sulfurizado.A continuación con el horno previamente calentado a 180º con calor arriba y abajo, las horneamos por espacio de 10 minutos aproximadamente, cuidando de que no se doren en exceso. Finalmente las sacamos del horno, y las dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorarlas.
 Mientras las galletas enfrían, preparamos la glasa, para ello batimos las claras ligeramente y luego vamos añadiendo el azúcar glass poco a poco, sin dejar de batir. Nos quedará una pasta de una consistencia parecida a la pasta de dientes. Cuando todo el azúcar esté integrado, añadimos las gotas de vinagre, batimos un minutos más y ya tenemos la glasa de escritura, también llamada glasa de delineado, lista. 
El paso siguiente consiste en colorear la glasa, y en nuestro caso vamos aplicar una decoracíón súper sencilla, simplemente utilizaremos el color negro para los ojos de los renos, y el rojo para el hocico, por ello separamos la glasa en tres partes. Una la dejamos tal cual está, es decir de color blanco, que es la que usaremos para decorar los cristales de hielo o copos de nieve. Otra la teñimos de color negro, para ello vamos añadiendo el colorante negro poco a poco, hasta obtener el tono deseado. Procedemos de la misma forma con la parte restante, utilizando en este caso el color rojo.  Por último metemos cada color en una manga pastelera con una boquilla del número 2 ó 3, y vamos decorando las galletas como veis en la foto.
En el caso de los copos de nieve, he puesto una “perla” en el centro, porque queda más bonito, pero es opcional.
Obviamente aquí la imaginación puede volar libre, utilizando los moldes cortapastas y los colores que más os gusten.
Observaciones:
Para aplicar la glasa, empezaremos pegando la boquilla a la galleta, apretamos un poco, y levantamos hacia arriba formando un ángulo de unos 45º, presionando siempre de manera suave y constante sobre la manga, y avanzamos llevando el cordón de glasa en el aire en todo momento, hasta llegar al final, que de nuevo pegamos la boquilla a la galleta y retiramos.
Personalmente pienso que la decoración de galletas es todo un arte, y como tal necesita una destreza, la cual sólo  se consigue con tiempo y paciencia. De todos modos no se trata de hacer unas galletas perfectas, lo importante es que sean sabrosas y  pasar una rato divertido en la cocina. Con el tiempo y a medida que vayamos dominando la glasa, los resultados irán mejorando poco a poco. Aquí como en casi todo, la experiencia es un punto a favor.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Panettone en panificadora


El panettone es un clásico de la Navidad, su origen se atribuye a un tal Toni, que era un pinche en la cocina de Ludovico Sforza, también conocido por su apodo, Ludovico el Moro, el cual fue duque de Milán. Al parecer en la vigilia de Navidad, al jefe de cocina de los Sforza se le quemó el bizcocho que había preparado para el convite ducal, y entonces el pinche Toni, en un acto de generosidad, decidió utilizar la masa de pan que había preparado para consumir él mismo ese día,  y le añadió huevos, azúcar y frutas confitadas, amasó de nuevo el conjunto y tras un nuevo levado de la masa final, la horneó y el resultado fue un pan tan exquisito que todos los comensales lo alabaron, y el duque en homenaje  y reconocimiento a su creador, lo denominó panettone, es decir, Pan de Toni.
Al margen de que sea o no cierto, no deja de ser una historia curiosa, en cualquier caso lo que sí parece indiscutible es que desde la Edad Media era costumbre preparar por Navidad un pan más rico que el consumido a diario, así que no es extraño que le añadieran a la receta original otros ingredientes como huevos, mantequilla, azúcar, frutas confitadas, frutos secos, etc.
Desde luego si lo que buscaban era un pan rico, el panettone lo es y mucho, y en contra de lo que pueda parecer es muy fácil de preparar con los medios que tenemos hoy en día a nuestro alcance. También se puede amasar a mano,  pero para que salga esponjoso es necesario un amasado largo y a mano resulta un trabajo un tanto pesado. Yo he utilizado la panificadora en el programa que solo amasa y que en mi panificadora tiene una duración de 20 minutos. He amasado por espacio de una hora, lo cual significa que una vez finalizado el programa lo he iniciado dos veces más para completar la hora. Podéis amasar algo menos de una hora, pero menos de 45 minutos no os lo recomiendo.
La receta que os propongo es la que vengo utilizando últimamente, porque desde que la probé me gustó tanto el resultado que ya no experimenté con otras, y además tiene la ventaja de que no necesitamos elaborar una masa madre, y por tanto sólo hay un levado, con lo cual el proceso de elaboración se simplifica bastante.
Os dejo ya con la receta,  y os animo a que la probéis, porque seguro que vais a triunfar igual que Toni  :-)
Ingredientes (para 2 unidades)
-100 gr. de leche entera
-180 gr. de azúcar
-10 gr. de sal
-4 huevos de tamaño mediano
-60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 cucharada de agua de azahar
- la piel rallada de una naranja
-600gr. de harina de fuerza
-25 gr. de levadura prensada de panadería (ó un sobre de 9 gr.)
-300gr. de uvas pasas
Preparación:
Echamos en la cubeta de la panificadora todos los ingredientes, salvo las uvas pasas, por el orden en que aparecen en la lista. Iniciamos el programa de solo amasado y cuando termine lo reiniciamos nuevamente hasta completar una hora de amasado. A continuación sacamos la masa a una superficie untada con aceite y dividimos la masa en dos partes, luego con un rodillo de cocina aplanamos primero una mitad de la masa y colocamos encima la mitad de las uvas pasar, enrollamos la masa sobre sí misma como si fuéramos a hacer un brazo de gitano, unimos ambos extremos y le damos forma de bollo, luego lo echamos en el molde que tendremos untado de mantequilla y enharinado, y procedemos de la misma manera con la otra parte de la  masa y las uvas restantes. Luego esperamos a que la masa leve, hasta casi triplicar el volumen, después pintamos la superficie de los dos panettones con huevo batido y llevamos al horno, previamente precalentado a 170º , durante 40 minutos aproximadamente, en la parte central del horno, con calor abajo los primeros 25 minutos y después calor arriba y abajo.  Si vemos que se nos dora demasiado por arriba podemos taparlo con papel de aluminio y continuamos con la cocción hasta que esté listo.
Observaciones:
Con las cantidades que os he puesto hice dos panettones en moldes de 15cm. de diámetro.
En la lista de ingredientes no incluyo la mantequilla ni la harina que hay que utilizar para untar y espolvorear los moldes con el fin de facilitar el desmoldado.
A parte de uvas pasas se pueden utilizar otros ingredientes como frutas confitadas, frutos secos ó pepitas de chocolate, en mi caso sólo he utilizado uvas pasas porque me chiflan,  en cambio ni la fruta confitada ni los frutos secos me agradan especialmente. Por otra parte he utilizado uvas pasas de Málaga, que están exquisitas pero tienen el inconveniente de que llevan pepita, y si no os gusta encontraros las pepitas en la boca utilizad pasas sultanas que también están muy ricas.
Cuando echéis la masa en los moldes para el proceso de levado, procurad que no sobrepase la mitad del molde, porque luego sube mucho y corremos el riesgo de que se desborde
Por último recordad que el secreto de este dulce está en un amasado largo y  por supuesto en utilizar ingredientes de primerísima calidad, con eso y los consejos que os he dado el éxito es seguro, no lo dudéis.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Paella mixta


Para despedir noviembre, y antes de empezar con las recetas típicas de las fechas navideñas que ya están ahí  a la vuelta de la esquina, hoy os traigo una receta tradicional donde las haya: la paella.
Mucho se ha escrito sobre la paella, aunque como suele decirse, para gustos no hay nada escrito, así que yo simplemente os explico cómo la preparo yo. Digamos que he adaptado la receta original a mis gustos particulares, añadiendo algunos ingredientes y suprimiendo otros, por eso en el título de la entrada pongo “paella mixta”, no la denomino “paella valenciana” porque esa lleva algunos ingredientes que ésta no lleva como el conejo por ejemplo. Tampoco es propiamente una “paella marinera” porque esa no incluye pollo ni otros tipos de carne. La paella mixta en cambio, es la que lleva carnes y productos del mar: marisco y algo de pescado. 
En fin, un plato  muy agradecido, que está riquísimo, y que por otra parte si seguís las indicaciones que os dejo, es una receta que no falla nunca. 
Ingredientes (para 4 personas):
-4 tazas de arroz
-750gr. de pollo cortado en trozos
-250gr. de calamares cortados en trozos
-8 mejillones
-8 langostinos
-8 almejas
-250gr. de berberechos                            
-1 cebolla
-1 pimiento morrón                                                
-3 dientes de ajo                              
-2 zanahorias                                                                                       
-1 tomate
-250gr. de guisantes
-aceite de oliva
-azafrán molido
-especias para paella
-perejil picado
Para el caldo:
-1 carcasa de pollo
-1 zanahoria
-1 puerro
-sal
Preparación:
En primer lugar preparamos el caldo de pollo, para ello ponemos una olla al fuego con agua y añadimos la carcasa de pollo, el puerro y la zanahoria, salamos y dejamos que se cueza por espacio de 45 minutos aproximadamente.
Aparte colocamos la paella al fuego, cubrimos la superficie de aceite de oliva y freímos en él los trozos de pollo previamente salpimentados. Cuando estén cocidos los retiramos a una fuente y reservamos. A continuación añadimos los calamares cortados en trozos, y cuando estén hechos pasamos a  elaborar el sofrito, para ello lavamos bien las verduras (pimiento morrón, zanahorias, cebolla, ajos y tomate),  las picamos finamente, y añadimos a la paella en la que hemos freído el pollo y los calamares. En primer lugar echaremos las zanahorias y el pimiento morrón, removemos de vez en cuando y al cabo de unos minutos añadimos la cebolla y los ajos, rehogamos unos minutos y  añadimos el tomate y el perejil picado, y después de un par de minutos más añadimos el arroz y lo rehogamos bien, luego echamos ocho tazas del caldo de pollo que teníamos reservado (la misma taza que usamos para medir el arroz, porque necesitamos el doble de líquido que de arroz) y a continuación añadimos los trozos de pollo,  los guisantes (previamente cocidos),  los mejillones, los langostinos,las almejas, los berberechos, el azafrán y las especias. Dejamos cocer todo junto a fuego alto durante 5 minutos removiendo de vez en cuando, y luego bajamos el fuego y lo dejamos cocer otros 15 minutos más (pero esta vez sin remover nada porque sino el arroz para que luego quede el grano suelto) Transcurrido el tiempo de cocción, apagamos el fuego, y dejamos reposar unos minutos antes de servir.



lunes, 23 de noviembre de 2015

Boquerones fritos


Hace unos días estaba en dudas sobre qué preparar para la comida del mediodía, y justo en ese momento vino el pescadero y fui a ver qué tenía (digo que vino el pescadero, porque vivo en el rural y tanto el pescadero como el panadero o el frutero tienen reparto a domicilio por esta zona) Al final me decanté por unos boquerones por varias razones: son fáciles de limpiar, rápidos de preparar, no dan problemas con las espinas,  y están exquisitos.
En esta ocasión los acompañé de cachelos (en Galicia, al menos en mi zona, le llamamos cachelos a las patatas cocidas con la piel) y de tomates plancheados.
Os dejo la receta, que si bien no tiene ninguna dificultad y  seguro que ya conocéis, a mí me apetece tenerla en el blog porque quiero que éste sea ante todo un archivo en el que guardar todas mis recetas.
Ingredientes (para 4 personas):
-1kg. de boquerones
-4 patatas
-2 tomates
-1 cebolla
-harina especial para frituras
-aceite de oliva
-sal
Preparación:
Primero lavamos bien las patatas bajo el grifo porque las vamos a cocer sin retirarles la piel. Después las cortamos en rodajas gruesas, las echamos en una olla, añadimos una cebolla cortada por la mitad, salamos, cubrimos de agua y ponemos al fuego.
Aparte limpiamos bien el pescado retirándole las vísceras, luego lo lavamos en agua fría, lo escurrimos bien, lo salamos y reservamos. Luego ponemos al fuego dos sartenes y en una cubrimos el fondo con aceite de oliva, cuando esté caliente vamos rebozando el pescado en harina y echándolo en la sartén dándole la vuelta para que se fría por los dos lados, y luego lo pasamos a una fuente sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. En la otra sartén ponemos solo unas gotas de aceite de oliva y echamos los tomates cortados en rodajas gruesas. Pasados unos minutos les damos la vuelta para que se hagan por ambos lados, y los pasamos a una fuente de servir y salamos en el último momento..
Luego cuando las patatas estén cocidas, las escurrimos, y en caliente rociamos con un buen aceite de oliva. Por último solo nos queda emplatar, colocando por un lado los boquerones con los cachelos, y los tomates los presentamos en una fuente aparte para que quien quiera se sirva.

martes, 17 de noviembre de 2015

Sopa Castellana



La sopa castellana es una variante de la sopa de ajo.  Se trata de uno de esos platos tradicionales que se van transmitiendo de generación en generación. Es sencillísima de preparar y sienta muy bien al cuerpo en un frío día de invierno, o después de un día de excesos gastronómicos. Por otra parte utiliza ingredientes muy sencillos que siempre tenemos por casa, y otra ventaja es que nos sirve para aprovechar los restos de pan del día anterior.
Vamos ya  con la receta..
Ingredientes (para 4 personas):
-180gr. de pan de candeal preferiblemente
-100gr. de jamón curado en taquitos
-1 chorizo en taquitos
-4 huevos de gallina
-4 dientes de ajo
-1 cucharadita de pimentón dulce
-2 litros de caldo de ave o de jamón
-aceite de oliva virgen extra
para el caldo:
-2 carcasas de pollo si es un caldo de ave
o 1 codillo de jamón curado si es caldo de jamón
-2 puerros
-2 zanahorias
-sal
Preparación:
Primero tenemos que hacer el caldo, para ello cocemos las carcasas de  pollo o el codillo de jamón, los puerros y las zanahorias en abundante agua,  luego con una cuchara sacamos la grasa que tenga en la superficie, lo pasamos por un colador y reservamos.
A parte, cubrimos el fondo de una olla con aceite de oliva y echamos los dientes de ajo laminados, pasados un par de minutos añadimos el jamón y el chorizo cortado en daditos y rehogamos todo junto, luego apartamos del fuego para que baje un poco la temperatura del aceite para añadir  el pimentón y que éste no se queme. Cuando se haya disuelto el pimentón en el aceite, llevamos de nuevo al fuego, añadimos el pan cortado en trozos, rehogamos un poco el pan en el aceite, y acto seguido añadimos el caldo que teníamos reservado. Cuando empiece a hervir, salamos al gusto y luego escalfamos en la sopa 4 huevos (1 por persona), tapamos y pasados unos minutos, cuando el huevo esté cuajado, servimos bien caliente.
Observaciones:
Se puede utilizar agua en vez de caldo, es más rápido, pero yo os recomiendo el caldo, porque le da más sustancia al plato, y bien desgrasado no tiene por qué añadir calorías.  Si no disponemos de tiempo para hacer el caldo, podemos hacerlo el día anterior, y sino también existe la posibilidad de utilizar pastillas de concentrado de caldo, aunque no os recomiendo esta opción, en ese caso es preferible que optéis por un buen caldo de ave de los que venden en brik, o bien como os dije, que utilicéis agua sin más, porque es más sano y saludable.
El pan, conviene que sea pan de candeal pero si tenéis dificultad para adquirirlo,  serviría también una baguette. En cuanto a la cantidad que se utiliza, yo he usado aproximadamente 180gr. pero aquí va un poco por gustos, hay a quien le gusta la sopa más suelta, y a quien le gusta más espesita, por lo tanto la cantidad de pan que os indico es orientativa
Y nada más por hoy, espero que os haya gustado la receta, y si es así, os animo a ponerla en práctica, porque es facilita, está rica y encima es muy sana :-)

miércoles, 21 de octubre de 2015

Dulce de membrillo

Hoy vuelvo de nuevo con una receta dulce y muy otoñal: el dulce de membrillo. 
Realmente tengo que reconocer que aunque prefiero la primavera y el verano, el otoño también tiene sus encantos, pues aunque llega el frío y la lluvia, y la vegetación se apaga, al otoño no le falta colorido, ya que los tonos verdes de la primavera, dan paso a una amplia gama de tonalidades pardas, ocres y rojizas, que tiñen de color el paisaje y le otorgan un encanto especial.
Aparte de paisajes evocadores, el otoño nos trae también otros regalos muy apetecibles como las setas, las castañas, o el mismo membrillo, del que versa la entrada de hoy.
El membrillo es un fruto muy aromático, pero muy astringente y duro, por lo que no se puede comer crudo, pero preparado como os muestro a continuación, es una autentica delicia. Vamos con ello.
Ingredientes:
-1kg. de membrillos (pelados y limpios)
-750gr. de azúcar
-zumo de 1 limón
Preparación:
Lo primero es lavar los membrillos y quitarles esa vellosidad aterciopelada que los recubre. Luego se pelan y se les saca el corazón y las pepitas. Una vez limpios, se pesan y se echan en una olla cortados en trozos. Posteriormente se le añaden 750gr. de azúcar por kg. de fruta (pelada y limpia) y el zumo de un limón, y los dejamos macerando durante unas 24 horas. Transcurrido el tiempo de maceración veremos que nuestros membrillos han soltado mucho líquido, es entonces el momento de ponerlos al fuego y una vez que empiecen a hervir, continuar con la cocción a fuego medio, removiendo de vez en cuando,  durante una hora. Después trituramos con la batidora y envasamos en tarrinas.
Cuando enfríe habrá cuajado y podemos cortar en láminas a nuestro gusto.
El dulce de membrillo se guarda perfectamente durante meses en el frigorífico, y en el congelador aguanta más de un año.
Observación:
Yo puse los ingredientes para un kg. de membrillos, luego dependiendo de la cantidad de membrillos que tengamos añadimos la parte proporcional de azúcar, la cual no debe bajar del 75%, porque sino luego tendríamos dificultades para que cuaje. Por lo demás, respetando el porcentaje de azúcar con respecto a la fruta, y el tiempo de cocción, el éxito está asegurado, y el resultado, aparte de ser más sano y natural,  no tiene comparación con el dulce de membrillo industrial. ¡Probad y me decís!

martes, 13 de octubre de 2015

Crema de verduras



Casi sin darnos cuenta, ya estamos inmersos en pleno otoño, y con la bajada de temperaturas apetecen platos de cuchara, como el que hoy os presento: una crema de verduras, que aparte de estar riquísima, es muy sana, porque aporta muchos nutrientes y apenas contiene grasas, con lo cual las personas que están haciendo dieta, pueden disfrutar de un plato verdaderamente apetitoso.
Es también muy apropiada para los niños, que por lo general, no suele gustarles la verdura, y así camuflada es más fácil que se animen. También es ideal para personas mayores, que tienen más problemas para masticar, pero en general es apropiada para todos, porque como dije está riquísima.
Os animo a que la preparéis, porque todo son ventajas, y como podéis comprobar a continuación, es súper sencilla de elaborar. Vamos con ello.
Ingredientes:
-4 puerros
-4 patatas medianas
-3 calabacines medianos
-1 cebolla
-3 zanahorias
-1 tomate
-2 muslos de pollo
-1 ajo
Preparación:
Colocamos una olla al fuego, cubrimos el fondo con aceite de oliva, y echamos los puerros, las zanahorias, la cebolla y el ajo picados. Removemos de vez en cuando, y pasados unos minutos echamos los calabacines y el tomate troceados, rehogamos todo junto unos minutos más y luego añadimos los muslos de pollo y las patatas cortadas en dados, cubrimos todo con agua fría, salamos y dejamos hervir hasta que esté la carne de pollo cocida. Luego sacamos la carne a un plato, reservamos y con la batidora trituramos la verdura.
Después retiramos la piel y el hueso del pollo, y la carne la picamos y la añadimos a la olla. Ponemos de nuevo al fuego hasta que levante el hervor, y ya está lista la crema para llevar a la mesa y servir.
Observaciones:
Esta receta yo no la preparo siempre con los mismos ingredientes, en esta ocasión utilicé los que he descrito, pero depende un poco de lo que tenga a mano. Lo que nunca debe faltar para que esté igual de rica es el puerro, la patata, el calabacín y el pollo, todo lo demás aunque falte algún ingrediente, o añadamos otros que no figuran en la lista, no influye demasiado en el resultado final.
En cuanto a las cantidades, son orientativas,  se puede utilizar más de un ingrediente y menos de otro, sin que eso afecte tampoco al resultado. Y hablando de cantidades, con las que yo utilicé da para unas ocho raciones, lo que ocurre es que yo la guardo en un tupper en el frigorífico, y así tengo crema para dos ó tres días, que con lo rica que está nunca aburre :-)


lunes, 5 de octubre de 2015

Flan de coco

Hoy vengo con un postre facilísimo que utiliza como ingrediente protagonista el coco, el cual unos (entre los que me encuentro) adoran y otros en cambio detestan. Quizás sea por su sabor tan pronunciado, pero el caso es que con el coco no suele haber término medio. Sin embargo en esta receta, solo uso el coco rallado para la decoración final una vez desmoldado, porque para elaborar el flan  he utilizado leche de coco, la cual le otorga un sabor más suave y sutil, así que os animo a todos a que lo prepararéis. Os dejo ya con la receta.



Ingredientes:
-450gr. de leche condensada
-400ml. de leche de coco
-300ml. de leche entera
-6 huevos
-coco rallado (para la decoración final)
-50 gr. de azúcar (para el caramelo)
Preparación:
La preparación, como la de cualquier otro flan, es muy sencilla. Lo primero es batir los huevos en un cuenco, seguidamente incorporamos la leche de coco, la leche entera y la leche condensada y batimos bien hasta que quede una mezcla homogénea, y reservamos.
A continuación precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo. Luego, hacemos el caramelo, y para ello ponemos al fuego el azúcar con unas gotas de agua, y con cuidado de no quemarnos, vamos removiendo hasta que se forme el caramelo, y lo echamos en el molde o flaneras individuales que vayamos a utilizar, cubriendo bien  la base y los laterales. Posteriormente echamos la mezcla de huevos y llevamos al horno, al baño María, durante unos 45minutos, hasta que veamos que está hecho. Para comprobarlo pinchamos con un palillo y si éste sale limpio es que ya está listo para sacarlo del horno. Si durante la cocción, se dorara demasiado por la parte de arriba, colocamos encima del flan un trozo de papel de aluminio, y continuamos con la cocción hasta que esté cuajado.
Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar, y lo llevamos al frigorífico cubierto con papel film hasta el momento de servir, cuando lo desmoldamos y decoramos con coco rallado.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Ensaladilla rusa




Por un momento, estuve dudando sobre si incluir o no esta receta en el blog, porque es tan universal que todo el mundo la sabe hacer. Además tiene la particularidad de que admite muchos y variados ingredientes, y cada cual le añade o suprime según su propio criterio o sus gustos personales.
Las dudas pronto se disiparon, y finalmente como podéis ver, la incluí en el blog, pues éste nació con la principal finalidad de recopilar todas mis recetas, y siendo así ésta no podía faltar de ninguna manera, pues la ensaladilla en mi casa se prepara desde que tengo uso de razón, aunque si hago memoria, la primera ensaladilla que recuerdo haber comido fue el día de mi Primera Comunión. Ya la había comido antes, pero no sé por qué recuerdo la de ese día, en cambio del resto del menú  no me acuerdo,  sólo sé que había ensaladilla :-)
Era un 15 de junio de principios de la década de los 80, hacía muy buen tiempo ese día, y vinieron a comer a casa todos mis tíos con sus respectivas familias. Con el dinero de los regalos que recibí, mis padres me amueblaron el dormitorio :-)
Tengo recuerdos muy bonitos del día de mi Primera Comunión, y algún que otro no tan bonito, pues la noche anterior me cayó un diente :-( y luego en la sesión de fotos estaba muy seria, supongo que por indicación de mi madre :-)
Con el tiempo no puedo evitar que la nostalgia y la melancolía me invadan recordando todo esto, porque muchas de las personas que me acompañaron aquel día ya no están: mis abuelos, mis padrinos..., pero la pérdida más dolorosa ha sido la de mi padre, aunque desde allá arriba me da fuerzas para afrontar los obstáculos que se van presentando, y sobre todo para cuidar de mi madre que sufre demencia. Gracias papá, por tu ejemplo y ayuda, y gracias mamá, por todas las sonrisas que me regalas a diario.
Bueno, después de este viaje por los recuerdos, vamos ya con la receta, para ser exactos, con mi receta de ensaladilla rusa.
Ingredientes:
-600 gr. de patatas
-4 zanahorias
-200 gr. de guisantes
-200 gr. de judías verdes
-300 gr. de atún en conserva (peso escurrido)
-1 bote de aceitunas verdes
-3 huevos enteros
-1 tomate
-1/2 cebolla
-12 palitos de cangrejo o surimi
-3 pimientos morrones en conserva
-mayonesa
Ingredientes de la mayonesa:
-2 yemas de huevo
-250ml de aceite de oliva
-un chorro de vinagre de vino
-sal
Preparación:
Lo primero es cocer en abundante agua con sal las patatas, las zanahorias, los guisantes y las judías. Cuando estén cocidos los escurrimos y los dejamos enfríar, y luego cortamos las patatas en dados, las judías en trozos pequeños, y las zanahorias en rodajas, y echamos todo en un bol. En un recipiente aparte, cocemos los tres huevos, los dejamos enfriar, los picamos y los añadimos al bol. Echamos también las aceitunas y el atún escurrido, y los palitos de cangrejo, los pimientos morrones, el tomate, y la cebolla todo ello bien picado.
Después si optamos por hacer la mayonesa en casa, echamos en el vaso de la batidora las yemas de huevo, el aceite de oliva, una pizca de sal y un chorro de vinagre. Metemos el brazo de la batidora hasta el fondo del vaso, y batimos sin moverlo hasta que veamos que empieza a emulsionar, entonces movemos arriba y abajo para que termine de hacerse. Probamos y rectificamos de sal si es necesario, y la añadimos al bol, e incorporamos bien con el resto de ingredientes. Finalmente pasamos la ensaladilla a una fuente de servir y adornamos al gusto, y la guardamos en el frigorífico hasta el momento de llevarla a la mesa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Detalles para invitados 2015


La entrada de hoy va dedicada a Mencía, cuya llegada a este mundo en enero del año pasado,  ha llenado de vida y alegría la pequeña aldea en la que vivo. Espero que algún día, en la edad adulta, lea esto, y que comprenda que lo hice por y para ella, con todo el cariño del mundo.
Todo empezó, porque como sabéis en celebraciones especiales tales como bodas, bautizos, comuniones, etc. es costumbre entregar a los invitados un obsequio a modo de recordatorio y como agradecimiento por su asistencia. Hace años lo habitual era regalar alguna “figurita” o alguna foto enmarcada en un  cuadro, los cuales irremediablemente iban a parar al mueble de la sala, y allí permanecían durante años, aunque fuera un tanto a disgusto, porque nos daba pena deshacernos de  ellos, de manera que el salón de casa terminaba pareciéndose a un museo a pequeña escala.
De un tiempo a esta parte, hubo un cambio de tendencia, y ahora los anfitriones suelen regalar a sus invitados pequeños objetos que aunque no tengan gran valor, por lo menos tienen una utilidad. Estos objetos pueden ser muy variados: llaveros, sacacorchos, abanicos, bolígrafos, etc.
Aparte de pequeños objetos, también se ha puesto de moda, regalar envases en miniatura con licores o alimentos, como por ejemplo, mermeladas, miel, patés, bombones...,  de manera que como a mí me gusta mucho hacer conservas caseras, un buen día  se me ocurrió que era una buena idea hacer mermelada en casa y envasarla en pequeños botes,  para el bautizo de Mencía.
Como me gustó el resultado, y me divertí muchísimo, tanto haciendo la mermelada como decorando los botes, meses más tarde repetí la experiencia, otra vez con motivo de un bautizo, en esta ocasión de Antón,  el hijo de unos primos.  Os muestro unas fotos que hice a ver si os gusta el resultado, y de paso si tenéis alguna celebración de este tipo a las puertas, igual podéis sacar ideas y elaborar vosotros mismos este tipo de productos en casa, dándole así un toque más personal.

Detalles del bautizo de Mencía y Antón

Cesta con detalles del bautizo de Antón

Detalles del bautizo de Mencía

Bolsas de chuches personalizadas del bautizo de Mencía


                                                       

domingo, 13 de septiembre de 2015

Conserva de judías y zanahorias



Estamos a finales del verano, y en esta estación es cuando se recogen los frutos de la huerta, porque después con el otoño, bajan las temperaturas y se malogran. Lo que ocurre es que se junta mucha cantidad y para darle salida, las conservas son muy socorridas, y nos permiten disponer de las hortalizas de nuestra huerta a lo largo del año, cuando las necesitemos.
En mi caso, a pesar de disponer de una pequeña parcela destinada a huerta, tenía plantados pimientos morrones y de Padrón, tomates, pepinos, lechuga, cebollas, chalotas, repollo, coliflor, berzas, fresas, hierbas aromáticas (hinojo, tomillo y orégano), patatas, judías y zanahorias... Es increíble lo generosa que es la Madre Naturaleza, y ver lo mal que la tratamos (me incluyo) me hace sentir mal. Lástima que pronto se me pasan los remordimientos de conciencia y vuelvo a caer en prácticas inadecuadas, algo voy mejorando, pero aun puedo hacer mucho más de lo que hago.
En la entrada de hoy, lo que os presento, más que una receta, es una técnica para conservar productos de la huerta, en este caso judías y zanahorias. Vamos con ella.

Ingredientes:
-Zanahorias
-Judías
-Agua mineral sin gas (de la embotellada)
-Zumo de limón
-Sal

Preparación:
Lo primero es disponer de botes de cristal debidamente esterilizados, para ello los hervimos en agua (sirve agua del grifo) durante unos 15 minutos (los botes y las tapas)
Mientras se esterilizan los botes lavamos bien las hortalizas, luego cortamos el rabito y la punta de las judías, y pelamos las zanahorias. A continuación cortamos las judías en trozos pequeños de unos 2cm.  y las zanahorias en rodajas.
Pasados los 15 minutos con los botes hirviendo dentro del agua, los retiramos y los secamos y echamos en ellos las hortalizas, alternando capas de judías y zanahorias hasta llenar los botes.
A parte, mezclamos 1 litro de agua mineral sin gas (de la embotellada), el zumo de medio limón, y dos cucharaditas (de las del café) de sal de mesa, removemos bien y llenamos los  botes con esa agua hasta arriba, luego los tapamos y los hervimos durante una hora. Pasado este tiempo los retiramos del agua,  y los dejamos boca abajo hasta que enfríen por completo, así habrán hecho el vacío, y ya los podemos etiquetar y guardar en la despensa, y después cuando queramos hacer una ensaladilla rusa, por ejemplo, sólo es vaciar el bote.
Yo he optado por hacer una mezcla de judías y zanahorias, pero lógicamente se pueden envasar por separado. Se pueden también envasar las judías enteras, y la zanahoria se puede rallar previamente y luego seguir el mismo procedimiento (aunque en este caso no necesitaría 1 hora de cocción, bastaría con unos 15 ó 20  minutos). Otra posibilidad es embotar en el mismo recipiente judías, zanahorias y guisantes. En fin, las posibilidades son múltiples, y con esta técnica se mantienen todas las propiedades organolépticas de los alimentos.




lunes, 7 de septiembre de 2015

Pan de Calatrava


El Pan de Calatrava en un dulce originario de la región de Murcia, aunque con el tiempo se ha extendido al resto de la geografía española, convirtiéndose en un clásico de los postres.
En realidad se trata de una variante del puding de pan, que se elabora con restos de bollería: magdalenas, bizcochos, brioches, etc.
Resulta sorprendente la diferencia que hay entre degustar una porción de este postre y un trozo de cualquier producto de bollería en sí mismo, pues aunque el Pan de Calatrava se elabora con restos de bollería, tiene una textura y un sabor totalmente diferente a éstos, ambos son exquisitos pero muy diferentes...¡es la magia de la cocina!
Para disfrutar plenamente de este delicioso postre, es conveniente guardarlo en la nevera de un día para otro, pues el frío y el paso de las horas hace que se "asienten" los sabores, y lo que en un principio es un postre de origen humilde que nos sirve para aprovechar las sobras de otros productos, termina convirtiéndose en una auténtica delicatessen.
El Pan de Calatrava que hoy os presento, lo hice con restos de un roscón (como el Roscón de Reyes) que preparé días atrás, pues recientemente se celebraron las fiestas patronales en mi localidad, y es tradición en la zona, los días de fiesta, poner a los postres roscón ó bizcocho acompañados de queso y membrillo, además de alguna tarta o pastel. En mi caso hice roscón, y como suele suceder, sobra mucha comida, así que el roscón que me sobró lo corté en tres porciones y lo congelé, de modo que ahora puedo hacer el Pan de Calatrava cuando más me apetezca.
Vamos ya con la receta sin más dilación.

Ingredientes:
-1/2 litro de leche
-6 huevos
-250 gr. de azúcar (50gr. para el caramelo)
- 250gr. de restos de bollería (magadalenas, bizcochos, roscón,...)
-canela en rama ó vainilla
-cáscara de limón
-nata montada (opcional)
Preparación:
Empezamos por aromatizar la leche, para ello la ponemos a hervir junto con la corteza de limón y una rama de canela ó vainilla. Cuando haya hervido apagamos el fuego, retiramos la cáscara de limón y la rama de canela, añadimos 200 gr. de azúcar, removemos para que se disuelva, y dejamos enfriar. Cuando ya esté fría la leche le añadimos los 6 huevos bien batidos, y reservamos.
Aparte en una sartén antiadherente, ponemos 50gr. de azúcar y una cucharada de agua al fuego,  para hacer un caramelo líquido. Cuando tome color, lo echamos en un molde y cubrimos el fondo y las paredes del mismo con el caramelo.
Posteriormente troceamos  el producto de bollería que hayamos elegido para elaborar este postre y lo echamos en el molde, y a continuación añadimos la mezcla de huevos y leche.
Finalmente introducimos el molde en el horno al baño María, a 180° calor arriba y abajo, durante 45 min. aproximadamente. Para saber si está cuajado, pinchamos con un palillo, y si sale limpio es que ya está listo, de manera que apagamos el fuego y lo retiramos del horno. Cuando haya enfriado, lo guardamos en la nevera cubierto con papel film (para que no absorba los olores de los otros alimentos que haya en la nevera) y en el momento de servir lo desmoldamos y adornamos al gusto, con nata montada, frutos rojos, guindas, etc.
Observaciones:
-La cantidad de bollería a utilizar en esta receta es orientativa, pues de lo que se trata es de reciclar restos de productos de bollería, de manera que podemos utilizar más o menos cantidad dependiendo de lo que nos haya sobrado. A mayor cantidad utilizada mayor consistencia tendrá el postre. Lo que no debemos hacer es apelmazar los trozos de bollería cuando los echemos al molde, para ganar espacio y  que quepa más cantidad, en ese caso es preferible utilizar dos moldes.
-El tiempo de horneado también es orientativo, depende un poco de cada horno. Lo que hay que hacer, es ir comprobando, de vez en cuando, con el palillo.
-A la hora de desmoldarlo, pasamos un cuchillo por las paredes del molde y le damos la vuelta sobre un plato o fuente de servir. En caso de que no baje introducimos la base del molde en agua caliente durante un par de minutos y lo intentamos de nuevo.
-Al sacar el molde del horno el puding baja bastante, pero que no os preocupe, eso es algo normal, porque estamos haciendo un puding, no un bizcocho.
En fin..., con todas estas indicaciones no deberíais tener problemas, así que os animo a que lo preparéis, porque el resultado os sorprenderá seguro.

jueves, 20 de agosto de 2015

Mermelada de Melocotón


La primera receta que traigo al blog es una mermelada, de melocotón en este caso, pues estamos en plena temporada.
El melocotón, el albaricoque, y la fresa, son frutas muy aromáticas, y muy apropiadas para hacer mermelada.
De un tiempo a esta parte soy una entusiasta de las conservas caseras, especialmente de las mermeladas. Son una opción fantástica para un regalo, y por supuesto para surtir la despensa y disfrutar de nuestra fruta preferida fuera de temporada.
Yo la utilizo mucho cuando hago yogures. Pongo una capa de mermelada abajo y luego el yogur arriba, y están riquísimos, pero esa receta la pondré en una futura entrada, ahora vamos con lo que toca: mermelada de melocotón, y para hacerla necesitamos los siguientes ingredientes:
-1kg de melocotones (Ya lavados, pelados y deshuesados)
-650r. de azúcar
-zumo de medio limón
Lo primero es lavar concienzudamente los melocotones, pelarlos y deshuesarlos, y luego se trocean y se echan en una olla junto con el azúcar. Se dejan macerando durante unas horas. En mi caso suelo dejarlos toda una noche, y al día siguiente por la mañana pongo la olla a fuego medio, durante  30 minutos aproximadamente, removiendo de vez en cuando.
Pasado ese tiempo la fruta suele estar totalmente cocida, y la trituro con la batidora, añado el zumo de medio limón, y pongo de nuevo al fuego hasta que adquiere la consistencia deseada. Cuanto más larga sea la cocción más irá reduciendo y por tanto espesando.
En caliente es más complicado comprobar qué consistencia tiene, por lo que el truco para no pasarnos con la cocción, es coger un cucharada y echarla en un plato, cuando enfríe vemos como queda y si nos parece que está aun muy líquida se deja un poco más al fuego.
Cuando esté en el punto de consistencia deseado, apagamos el fuego, y en caliente echamos la mermelada en botes de cristal que habremos esterilizado previamente (botes y tapas) poniéndolos a hervir durante unos veinte minutos en agua y luego secándolos cuidadosamente.
Una vez que tengamos los frascos llenos, los cerramos y los dejamos boca abajo hasta que enfríen, de esa manera hacen el vacío, y ya quedan listos para ponerles una etiqueta con el nombre del producto y la fecha de envasado, y guardarlos en la despensa, donde se conservan durante muchísimo tiempo.
La mermelada sale también muy rica si la preparáis en la thermomix y os ahorra mucho trabajo y tiempo, en ese caso debéis utilizar los siguientes ingredientes por cada tanda que preparéis
-500gr de melocotones (lavados, pelados y deshuesados)
-30gr de zumo de limón
-325gr de azúcar
Y los pasos a seguir para su preparación son los siguientes:
1- Ponemos en el  vaso el azúcar, el zumo de limón  y la fruta troceada y trituramos 10 seg./ velocidad 6
2- Programamos 30min./varoma/velocidad 1 y colocamos el cubilete del revés y encima de éste el cestillo, también del revés para asegurarnos que no salpique.
3- Comprobamos el punto de cocción de la mermelada y si no tiene aun la consistencia deseada programamos 7 min./varoma/velocidad 1, después cuando esté en el punto optimo procedemos a envasarla como se ha descrito más arriba.
Espero que os haya gustado la receta, y que os animéis a ponerla en práctica. Os aseguro que el resultado os encantará.

miércoles, 15 de julio de 2015

Objetivos y dedicatoria

Inicio esta nueva aventura en el mundo blogueril, con el objetivo principal de ir recopilando mis recetas de cocina, y luego si por añadidura alguien visita mi blog y puede sacar alguna idea, o prueba a cocinar algunos de mis platos y le gusta el resultado, como para añadirlo a su propio recetario, me sentiría muy satisfecha,  porque el blog alcanzaría así su verdadera razón de ser, ya que al fin y al cabo estamos aquí para aprender unos de otros.
Solo publicaré recetas que haya hecho yo personalmente y  solo aquellos  platos que me hayan gustado  lo suficiente  como para repetir la experiencia,  y que por lo tanto hayan pasado a formar parte de mi recetario.
Estoy muy atareada y dispongo de poco tiempo libre, pero haré todo lo posible por mantener una regularidad y poder permanecer en este medio muchos años compartiendo experiencias con todos vosotros.
El blog  se llama "rosquillas y roscones" y la razón de este título es porque me gustan mucho las rosquillas artesanales que venden en las romerías y en las ferias por los pueblos de Galicia; y también los roscones, de hecho mi postre favorito, con diferencia además,  es el roscón de reyes relleno de nata.
Por último comentar que dedico este blog a las dos personas que más quiero: mi padre y mi madre
A ellos les debo todo lo que tengo y todo lo que soy. Gracias por todo. ¡Os llevo SIEMPRE en mi corazón!
Nada más, bienvenidos a mi blog, espero que os guste y que me sigáis visitando.